Cómo manejar conflictos constructivos y destructivos

Cada equipo tiene cierta cantidad de conflictos, lo que no necesariamente es malo. Como líder debe identificar si la tensión es destructiva o constructiva, y debe encararla directamente.

El conflicto destructivo, incluidos los ataques personales y la búsqueda de chivos expiatorios, socava la confianza vital en las relaciones de trabajo. Manéjelo reconociendo el problema, usando la persuasión, recordando a los demás de la perspectiva de largo plazo o, de lo contrario, desplegando su poder como líder.

El conflicto constructivo, por otro lado, es cuando los miembros del grupo tienen perspectivas divergentes sobre las tareas más importantes o prioridades. Haga preguntas intencionadas para sacar a la luz los problemas. Luego, insista en que sus empleados los discutan abiertamente y trabajen en soluciones que puedan integrarse a la visión global de su equipo.

(Adaptado del Módulo en Internet de Harvard: “ManageMentor: Leading and Motivating”).

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De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate