Deles a sus empleados la libertad para que aprendan en el trabajo

Estamos en una etapa de cambios globales; y estos han sido en gran velocidad. En un mundo que cambia tan rápidamente, los programas de aprendizaje en línea ya no son suficientes. ¿Cómo pueden los trabajadores estar más preparados para este mundo en constante cambio?


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Estamos en las etapas iniciales de un cambio económico global. Las compañías enfrentan al mismo tiempo una competencia cada vez más intensa, un ritmo de cambio que se acelera y oportunidades que se expanden exponencialmente. Sin embargo, a pesar de la creciente productividad, el rendimiento promedio de los activos de las compañías estadounidenses ha caído a casi un cuarto de lo que era en 1965, de acuerdo con nuestra investigación en Deloitte. ¿Qué está impulsando esta erosión del desempeño? Un factor clave es cómo el cambio cada vez más acelerado incrementa el ritmo en que se vuelve obsoleto el conocimiento existente.

La respuesta del mundo corporativo a este problema han sido programas de entrenamiento, mayoritariamente en plataformas de aprendizaje en línea. Sin embargo, en un mundo que cambia rápidamente, en esta forma de aprendizaje ya no es suficiente. Si enfocamos estrechamente el aprendizaje en compartir el conocimiento existente por medio de programas de entrenamiento, seguramente experimentaremos rendimientos decrecientes.

Hoy, los trabajadores deben confrontar situaciones nuevas e inesperadas que requieren enfoques novedosos, los cuales no están contemplados en el manual de procesos o en los materiales de entrenamiento. Estos desafíos deberían entenderse como una oportunidad de aprender evaluando la situación, improvisando nuevos enfoques y reflexionando después sobre el impacto logrado.

Piense en Morning Star Company, la compañía procesadora de tomates con base en California. La compañía les da a los empleados la libertad de identificar nuevas oportunidades y problemas, y actuar al respecto desarrollando nuevo equipamiento, técnicas y procesos. Sus ingresos, ganancias y volumen anual han crecido en porcentajes de doble dígito durante dos décadas, en una industria que ha estado creciendo 1% año con año.

Los trabajadores en Morning Star no solo llenan reportes de los problemas. Ellos se encargan de probar soluciones potenciales y ayudan a escalar la que sea más prometedora. Esta clase de aprendizaje es una forma de improvisación: interpretando el ambiente y las condiciones, y después asignando y combinando recursos en formas novedosas y efectivas, para crear valor.

Conforme el ritmo de la innovación acelera, también es importante conectar con un rango más amplio de conocimientos fuera de su compañía y enfocarse en construir relaciones que puedan ayudar a los participantes a compartir desafíos y oportunidades.

Li & Fung, una compañía china que configura redes de suministro personalizadas para diseñadores de ropa, recurre a una red global de más de 15,000 negocios. La compañía se enfoca en construir relaciones que puedan ayudar a los participantes de la red a aprender más rápido juntos al enfrentar problemas de desempeño compartidos. Cuando entrevistamos a los participantes de la red y les preguntamos por qué eran parte de esta, la respuesta más común fue que les permite aprender más rápido.

Aunque el virar hacia el aprendizaje a través de la improvisación eventualmente requerirá un significativo cambio en su compañía, no necesita hacer grandes cambios para empezar. Las compañías que comienzan este viaje deberían empezar buscando iniciativas pequeñas e inteligentemente dirigidas, que se enfoquen en las partes del negocio con mayor necesidad de una mejora en el desempeño. También deberían identificar mediciones claras y alentar a los trabajadores a que tomen la iniciativa, además brindar rápida retroalimentación y oportunidades para que los trabajadores reflexionen acerca de cómo podrían incrementar su impacto.

El aprendizaje a través de la improvisación revierte el costo del aprendizaje porque requiere un muy pequeño gasto inicial, mientras que se enfoca en la creación de más y más valor en el lugar de trabajo. Los trabajadores de todos los niveles poseen potencial creativo – pero necesitan contar con entornos laborales que los ayuden a mostrarlo y cultivarlo.

“Conforme el ritmo de la innovación acelera, también es importante conectar con un rango más amplio de conocimientos fuera de su compañía”.

“La respuesta del mundo corporativo a este problema han sido programas de entrenamiento, mayoritariamente en plataformas de aprendizaje en línea.”.

“En un mundo que cambia rápidamente, en esta forma de aprendizaje ya no es suficiente.”.

A pesar de la creciente productividad, el rendimiento promedio de los activos de las compañías estadounidenses ha caído a casi un cuarto de lo que era en 1965. ¿Qué está impulsando esta erosión del desempeño? Un factor clave es cómo el cambio cada vez más acelerado incrementa el ritmo en que se vuelve obsoleto el conocimiento existente.

Si enfocamos estrechamente el aprendizaje en compartir el conocimiento existente por medio de programas de entrenamiento, seguramente experimentaremos rendimientos decrecientes.

Hoy, los trabajadores deben confrontar situaciones nuevas e inesperadas que requieren enfoques novedosos, los cuales no están contemplados en el manual de procesos o en los materiales de entrenamiento. Estos desafíos deberían entenderse como una oportunidad de aprender evaluando la situación, improvisando nuevos enfoques y reflexionando después sobre el impacto logrado.

Aunque el virar hacia el aprendizaje a través de la improvisación eventualmente requerirá un significativo cambio en su compañía, no necesita hacer grandes cambios para empezar. Las compañías que comienzan este viaje deberían empezar buscando iniciativas pequeñas e inteligentemente dirigidas, que se enfoquen en las partes del negocio con mayor necesidad de una mejora en el desempeño.

El aprendizaje a través de la improvisación revierte el costo del aprendizaje porque requiere un muy pequeño gasto inicial, mientras que se enfoca en la creación de más y más valor en el lugar de trabajo. Los trabajadores de todos los niveles poseen potencial creativo – pero necesitan contar con entornos laborales que los ayuden a mostrarlo y cultivarlo.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Give Your Workers the Latitude to Learn on the Job

We are in the early stages of a global economic shift. Companies face intensifying competition, an accelerating pace of change and exponentially expanding opportunity all at the same time. But despite growing productivity, the average return on assets for U.S. companies has fallen to almost one quarter of what it was in 1965, according to our research at Deloitte. What’s driving this erosion of performance? A key factor is how quickly accelerating change increases the rate at which existing knowledge becomes obsolete.

The corporate world’s answer to this problem has been corporate training programs, mostly on e-learning platforms. But in a rapidly changing world, this form of learning is no longer enough. If we narrowly focus learning on sharing existing knowledge through training programs, we’ll likely experience diminishing returns.

Today, workers have to confront new and unexpected situations that require novel approaches that are not covered in the process manual or training materials. These challenges should be seen as an opportunity to learn by assessing the situation, improvising new approaches and then reflecting on the impact achieved.

Take The Morning Star Company, the California-based tomato processor. The company gives front-line workers the latitude to identify new opportunities and problems, and act on them by developing new equipment, techniques and processes. It has grown annual volume, revenue and profit by double-digit percentages for two decades in an industry that has been growing 1% year over year.

Workers at Morning Star do not just file problem reports. They take it upon themselves to test potential solutions and to help scale the most promising one. This kind of learning is a form of improvisation: interpreting environment and conditions, then allocating and combining resources in novel and effective ways to create value.

As the pace of innovation accelerates, it is also important to connect with a broader range of expertise outside your company and focus on building relationships that can help participants share challenges and opportunities.

Li & Fung, a Chinese company that configures customized supply networks for apparel designers, draws on a global network of more than 15,000 businesses. The company focuses on building relationships that can help participants in the network learn faster together by addressing shared performance issues. When we interviewed participants in the network and asked why they were part of the network, the common answer was that it allowed them to learn faster.

While shifting to improvisational learning will ultimately require significant change throughout your company, you don’t need to make big changes to get started. Companies that begin this journey should start by looking for small, smartly targeted initiatives that focus on parts of the business in greatest need of performance improvement. They should also identify clear performance metrics, encourage workers to take the initiative, and provide rapid feedback and opportunities for the workers to reflect on how they could increase their impact.

Improvisational learning reverses the cost of learning because it requires very little expense up front and instead focuses on the creation of more and more value in the workplace. Workers at all levels possess creative potential — but they need to be provided with work environments that will help to draw it out and cultivate it.

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