Construya una carrera que refleje su carácter

Bien sabemos que el entorno en donde nos encontramos puede afectar nuestro desarrollo moral. Y en cuanto al entorno, también nos referimos al trabajo. ¿Alguna vez se ha preguntado si su trabajo es una ruta para convertirse en la versión más moral de usted mismo?

TIEMPO DE LECTURA

texto alt

¿Cómo se calcula?

Descarga este Artículo

¿Qué tan a menudo considera a su trabajo como una ruta para convertirse en la versión más moral de sí mismo? Nosotros proponemos que a través de la construcción laboral – reimaginando, redefiniendo y rediseñando su trabajo – su lugar de trabajo puede convertirse en un laboratorio moral para el desarrollo de carácter. Todo comienza reencuadrando su enfoque respecto al trabajo.

De acuerdo a la forma originalmente planteada por las académicas Amy Wrzesniewski y Jane Dutton, las personas pueden darles forma a sus empleos cambiando la manera en que piensan acerca de su trabajo; el alcance y ámbito de las tareas en que se involucran y la naturaleza de sus relaciones e interacciones con otros en el trabajo. La mayoría de los académicos y practicantes han explorado la construcción del trabajo como un medio para volverlo más significativo y satisfactorio, y potencialmente incrementar el desempeño individual. Nosotros sugerimos que usted puede hacer incluso más.

Primero, use el “cognitive crafting” para cambiar desde sus fundamentos la forma en que enfoca su empleo, reconociendo que el trabajo es un camino para el desarrollo del carácter. Al final de cada día, pregúntese si es mejor persona de lo que era cuando se despertó esta mañana – debido a lo que contribuyó en el trabajo. Después, al inicio del día siguiente, pregúntese qué puede hacer para volverse incluso una mejor persona al final de ese día. ¿A quién puedo ayudar o respaldar? ¿Con qué puedo contribuir en el trabajo que haga una diferencia positiva (para los compañeros, los clientes, mi organización, la sociedad en general)?

Segundo, recurra al “task crafting” para darle forma a sus habilidades cotidianas de una manera que evite desafíos éticos y le permita ser una influencia para el bien. Integre en sus rutinas una serie de salvaguardas que lo protejan de las tentaciones. Identifique las tareas que generan la mayor diferencia positiva, y dedíquese a ellas más a menudo. Infunda amabilidad, autosacrificio u otros fines nobles a las tareas que realiza. Desarrolle el valor para expresarse regularmente ante su equipo u organización, para sugerir mejorías significativas o denunciar la inequidad, la injusticia o la discriminación.

Tercero, utilice la “relational crafting” para construir una sólida red de amigos, colegas y mentores en el trabajo, que apoyen sus esfuerzos para vivir a la altura de sus valores. Señálele a sus pares y supervisores que usted está comprometido a tener un comportamiento ético en el trabajo, y encuentre un mentor que esté dispuesto a guiarlo a través de los desafíos éticos. Intente enfocar cada interacción como una oportunidad de construir, elevar, respaldar o alentar.

A todos nos forma el entorno, y a pesar del poder de la construcción laboral, el contexto en el que trabajamos puede afectar nuestro desarrollo moral. Trate de encontrar un trabajo alineado con sus valores morales personales y que le permita construirlo de forma que le ayude a desarrollar su carácter moral.

La investigación psicológica sobre la elevación — la emoción moral experimentada al ser testigos de los actos virtuosos de los demás, que lleva al deseo de convertirse en una mejor persona – sugiere que la moralidad puede ser contagiosa. Construir su trabajo de forma que lleve a un comportamiento ejemplar pudiera resultar en un contagio moral que también beneficie a otras personas en su organización.

“Pregúntese qué puede hacer para volverse incluso una mejor persona.”.

“Las personas pueden darles forma a sus empleos cambiando la manera en que piensan acerca de su trabajo”.

“¿Qué tan a menudo considera a su trabajo como una ruta para convertirse en la versión más moral de sí mismo?”.

A través de la construcción laboral – reimaginando, redefiniendo y rediseñando su trabajo – su lugar de trabajo puede convertirse en un laboratorio moral para el desarrollo de carácter. Todo comienza reencuadrando su enfoque respecto al trabajo.

La mayoría de los académicos y practicantes han explorado la construcción del trabajo como un medio para volverlo más significativo y satisfactorio, y potencialmente incrementar el desempeño individual. Nosotros sugerimos que usted puede hacer incluso más.

• Primero, use el “cognitive crafting” para cambiar desde sus fundamentos la forma en que enfoca su empleo, reconociendo que el trabajo es un camino para el desarrollo del carácter.
• Segundo, recurra al “task crafting” para darle forma a sus habilidades cotidianas de una manera que evite desafíos éticos y le permita ser una influencia para el bien.
• Tercero, utilice la “relational crafting” para construir una sólida red de amigos, colegas y mentores en el trabajo, que apoyen sus esfuerzos para vivir a la altura de sus valores.

Trate de encontrar un trabajo alineado con sus valores morales personales y que le permita construirlo de forma que le ayude a desarrollar su carácter moral.

La investigación psicológica sobre la elevación — la emoción moral experimentada al ser testigos de los actos virtuosos de los demás, que lleva al deseo de convertirse en una mejor persona – sugiere que la moralidad puede ser contagiosa. Construir su trabajo de forma que lleve a un comportamiento ejemplar pudiera resultar en un contagio moral que también beneficie a otras personas en su organización.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Craft a Career That Reflects Your Character

How often do you view your job as an avenue for becoming your best moral self? We propose that through job crafting — re-imagining, redefining and redesigning your job — your workplace can become a moral laboratory for character development. It all begins by reframing your approach to work.

As originally presented by the scholars Amy Wrzesniewski and Jane Dutton, people can craft their jobs by changing the way they think about their work; the scope and type of tasks they engage in; and the nature of their relationships and interactions with others at work. Most scholars and practitioners have explored job crafting as a means to make work more meaningful and satisfying, and potentially increase individual performance. But we suggest you can do even more.

First, use “cognitive crafting” to fundamentally shift the way you approach your job, recognizing that work is an avenue for character development. At the end of each day, ask yourself if you are a better person than you were when you woke up that morning — because of what you contributed at work. Then, at the beginning of the next day, ask yourself what you can do to become an even better person by the end of that day. Who can I help or support? What can I contribute at work that will make a positive difference (to co-workers, to clients, to my organization, to society at large)?

Second, engage in “task crafting” to shape your daily activities in a way that both avoids ethical challenges and lets you be an influence for good. Build safeguards into your routines to protect yourself from temptations. Identify the tasks that make the biggest positive difference, and engage in more of them more often. Infuse kindness, self-sacrifice or other noble ends into the tasks you undertake. Develop the courage to regularly express yourself to your team or organization, to suggest meaningful improvements or to denounce unfairness, injustice or discrimination.

Third, employ “relational crafting” to build a strong network of friends, colleagues and mentors at work who are supportive of your efforts to live up to your values. Signal to your peers and supervisors that you’re committed to ethical behavior at work, and find a mentor who’s willing to guide you through ethical challenges. Try approaching every interaction as an opportunity to build, uplift, support or encourage.

We’re all shaped by our environment, and despite the power of job crafting, the context in which we work can still hinder our moral development. Try to find a job that aligns with your personal moral values and that will allow you to craft your job in a way that helps you develop moral character.

Psychology research on elevation — the moral emotion experienced upon witnessing the virtuous acts of others that leads to a desire to become a better person yourself — suggests that morality can be contagious. Crafting your job in a way that leads to exemplary behavior might just result in a moral contagion that benefits others in your organization as well.

Si encontró algún error gramatical en este artículo, por favor notifíquelo a nuestros editores seleccionando el texto y presionando:“Ctrl + Enter”.