Para alcanzar grandes metas, comience con hábitos pequeños

En ocasiones, planteamos metas tan grandes que se vuelven complicadas y abrumadoras. Es bueno soñar en grande, pero para la forma de lograr en grande, es comenzando pequeños. Te damos algunos pasos a considerar para empezar.


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Las personas exitosas están programadas para “lograrlo en grande o irse a casa” y plantean metas audaces. Sin embargo, las grandes metas son más una carga que una motivación. Requieren un abrumador esfuerzo para lograrlas y sostenerlas en nuestras ocupadas vidas. Quedarse corto de una meta elevada crea una espiral negativa de desánimo que frena acciones futuras.

Es bueno soñar en grande, pero la forma de lograr en grande es comenzando en pequeño – por medio de microhábitos. Al dividir un ambicioso trabajo en labores más pequeñas y alcanzables, que construye durante largos periodos de tiempo, los microhábitos lo ayudan a completar grandes metas. Por ejemplo, cuando comencé a correr, mi microhábito era preparar mi ropa del gimnasio la noche anterior y ponérmela inmediatamente después de despertarme. Cuando eventualmente fui al gimnasio, mi siguiente microhábito fue simplemente caminar 10 minutos en la caminadora. Dos años después, corrí mi primer carrera de 10K.

Para tener éxito con los microhábitos, debe actuar en forma deliberada y coreografiar los pasos para sostenerlos. Considere estos cinco pasos para empezar:

— IDENTIFIQUE UN MICROHÁBITO ‘RIDÍCULAMENTE PEQUEÑO’: Usualmente a los participantes de mi taller les toma cierto tiempo antes de plantear algo lo suficientemente pequeño como para ser considerado un microhábito. Usted sabrá cuando ha llegado al nivel del microhábito cuando sienta la urgencia de decir, “esto es tan ridículamente pequeño, que no vale la pena hacerlo”. Apunte hacia lo pequeño.
— AGRÉGUELO A UNA TAREA COTIDIANA: Sin importar el tamaño de la tarea, es fácil distraerse, hacer excusas u olvidarlo. Para prevenirlo, lleve a cabo su nueva acción al mismo tiempo (o justo antes) que una acción que realiza sin pensar. ¿Meditar durante 30 segundos al día? Hágalo mientras espera a que se caliente su café.
— REGISTRE SU PROGRESO: Como dice el refrán, “lo que se mide, se hace.” Muchos de mis clientes usan una Lista de pendientes que se llena en tan solo 20 segundos al día. Escriba la acción deseada y bajo cada fecha simplemente anote una S o una N para indicar si completó la tarea.
— PERSEVERE DURANTE UN LARGO TIEMPO: Es difícil pensar en pequeño; es incluso más difícil mantenerse en pequeño. Asegúrese de que no agrandar sus metas en forma poco realista. Habrá pasado el tiempo suficiente con su microhábito cuando se sienta aburrido con este durante al menos dos semanas seguidas. Entonces increméntelo sólo un 10%.
— BUSQUE AYUDA PARA RESPONSABILIZARSE: Podría sonar extraño enlistar a un compañero para que monitoree que usted lea diariamente un párrafo o haga dos lagartijas. Sin embargo, tener personas que lo apoyen y ante quienes se responsabilice puede consolidar nuevos comportamientos y a ellos también los ayuda. Considere preguntarle a 3 o hasta 6 amigos, que también estén interesados en cambiar, si estarían dispuestos a intercambiar listas de pendientes cada semana. Asegúrese de elegir a un grupo pequeño en lugar de sólo a una persona. Esto fortalece el lazo de responsabilidad en caso de que alguien se salga. El simple acto de responder por no alcanzar su micro-objetivo puede motivarlo.

Cuando quiera cambiar de comportamiento, lanzarse con ambos pies hacia una gran meta suele ser una pérdida de tiempo. En lugar de ello, haga pequeños ajustes graduales hasta que se vuelvan parte de su memoria muscular. Al comenzar en pequeño, puede alcanzar grandes resultados.

“Sin importar el tamaño de la tarea, es fácil distraerse.”.

“Asegúrese de que no agrandar sus metas en forma poco realista”.

“Al comenzar en pequeño, puede alcanzar grandes resultados.”.

Las grandes metas son más una carga que una motivación y quedarse corto de una meta elevada crea una espiral negativa de desánimo que frena acciones futuras. La forma de lograr en grande es comenzando en pequeño – por medio de microhábitos, que lo ayudan a completar grandes metas.

Para tener éxito con estos microhábitos considere estos cinco pasos para empezar:

— IDENTIFIQUE UN MICROHÁBITO ‘RIDÍCULAMENTE PEQUEÑO’: Usted sabrá cuando ha llegado al nivel del microhábito cuando sienta la urgencia de decir, “esto es tan ridículamente pequeño, que no vale la pena hacerlo”.
— AGRÉGUELO A UNA TAREA COTIDIANA: Lleve a cabo su nueva acción al mismo tiempo (o justo antes) que una acción que realiza sin pensar.
— REGISTRE SU PROGRESO: Como dice el refrán, “lo que se mide, se hace.”
— PERSEVERE DURANTE UN LARGO TIEMPO: Habrá pasado el tiempo suficiente con su microhábito cuando se sienta aburrido con este durante al menos dos semanas seguidas. Entonces increméntelo sólo un 10%.
— BUSQUE AYUDA PARA RESPONSABILIZARSE: Tener personas que lo apoyen y ante quienes se responsabilice puede consolidar nuevos comportamientos y a ellos también los ayuda.

Cuando quiera cambiar de comportamiento haga pequeños ajustes graduales hasta que se vuelvan parte de su memoria muscular.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

To Achieve Big Goals, Start With Small Habits

High achievers are programmed to “go big or go home” and set big audacious goals. But big goals are more burdensome than they are motivational; they require daunting effort to accomplish and sustain in our busy lives. Falling short of a lofty goal creates a negative spiral of discouragement deterring future action.

It’s great to dream big, but the way to achieve big is to start small — through microhabits. By breaking down an ambitious job into smaller, more achievable ones that you build over long periods of time, microhabits help you complete big goals. For example, when I first started running, my microhabit was to lay out my gym clothes the night before and get into them first thing in the morning. When I eventually made it to the gym, my next microhabit was to simply walk on the treadmill for 10 minutes each day. Two years later, I ran my first 10K race.

To succeed with microhabits, you must be deliberate and choreograph steps to sustain them. Consider these five steps for getting started:

— IDENTIFY A ‘RIDICULOUSLY SMALL’ MICROHABIT: It usually takes my workshop participants a while before they come up with something small enough to be considered a microhabit. You will know you’ve reached the level of a microhabit, when you feel the urge to say, “That’s so ridiculously small, it’s not worth doing.” Aim for small.

— PIGGYBACK ON A DAILY TASK: No matter the size of the task, it’s easy to get distracted, make excuses or forget about it. To get around this issue, perform your new action at the same time as (or right before) an action you do without thinking. Meditating for 30 seconds each day? Check that off your list while waiting for your coffee to brew.

— TRACK YOUR PROGRESS: As the saying goes, “What gets measured, gets done.” Many of my coaching clients use a Yes List requiring 20 seconds a day to complete. Write down the desired action and under each date, simply list a Y or N to indicate if you completed the task.

— HOLD STEADY FOR A LONG TIME: It’s hard to think small to begin with; it’s even harder to stay small. Make sure you don’t enlarge your goals unrealistically fast. You’ve stuck with your original microhabit long enough when you feel bored with it for at least two weeks in a row. Then increase it only by about 10%.

— SEEK HELP IN HOLDING YOU ACCOUNTABLE: It might sound strange to enlist a partner to monitor your daily reading of one paragraph or doing two push-ups. But having people support you and hold you accountable can cement new behaviors, and it helps them in return. Consider asking three to six friends who are also interested in making a change if they’d be willing to exchange Yes Lists every week. Make sure you curate a small group rather than just one person. This creates a stronger bond of accountability in case one person peters out. The simple act of accounting for not achieving your microgoal can be a motivator.

When you want to change behavior, jumping headlong into a major goal with both feet is often a waste of time. Instead, make tiny, incremental adjustments until they are part of your muscle memory. By starting small, you can attain big results.

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