Manejando las emociones negativas en una forma que sea buena para su equipo.

Es esencial que los líderes desarrollen la habilidad de regular sus emociones, ya que esto puede ser un gran impulso para construir un sólido clima laboral y motivar a los empleados. ¿Cómo lidiar con tus emociones para un mejor liderazgo?

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Es normal experimentar emociones en el trabajo: frustración, ira, miedo, emoción. El cómo los líderes manejan estos sentimientos puede ser un gran impulso para construir un sólido clima laboral y motivar a los empleados. Es esencial que los líderes desarrollen la habilidad de regular sus emociones, pero quizá no en la forma en la que pudiera creer.
La investigación ha encontrado que las personas tienden a regular sus emociones en una de dos formas: supresión o reevaluación.

La supresión es lo que la mayoría de las personas hace: ocultar sus sentimientos y pretender que no se sienten incómodos. Esto lleva a una serie de resultados negativos para la persona: menos relaciones cercanas, más emociones negativas, menos apoyo social, menos satisfacción con la vida, menos memoria, presión arterial elevada. Además, las investigaciones han mostrado que reprimir las emociones también eleva las respuestas de estrés de otras personas – incluso si estas no registran conscientemente el enojo.
Por supuesto, expresar plenamente nuestras emociones también puede tener consecuencias destructivas. Si un entrenador expresa por completo la frustración que siente, puede destruir la confianza de sus jugadores, dejándolos temerosos y desalentados.

La reevaluación, o replantear una situación emocional, podría ser la estrategia más efectiva en esta situación. El entrenador se recordaría a sí mismo que “el juego sólo se acaba hasta que se acaba”, o que este es sólo un juego en la temporada. La reevaluación lo ayudará a tranquilizarse. Como consecuencia, podría darse cuenta de que sus jugadores necesitan que los aliente.

Recientemente realizamos un estudio con 15 entrenadores colegiales y sus atletas. Los entrenadores que tendieron a reevaluar más a menudo experimentaron menos emociones negativas que aquellos que tendían a suprimirlas. Además, los instructores que revaluaban tenían climas de equipo más positivos, caracterizados por confianza, comunicación y motivación.

La investigación sobre liderazgo respalda estos hallazgos, mostrando que la regulación de emociones es una competencia clave. Un rasgo de un líder fuerte es la habilidad de manejar e influir en los estados mentales de las personas con quienes trabaja.

Los beneficios potenciales de la reevaluación están respaldados por investigaciones sobre la interacción entre líder y seguidores. Un estudio encontró que los líderes que usaban la reevaluación en lugar de la supresión al dar malas noticias eran más capaces de ayudar a sus seguidores a manejar las respuestas de enojo. Los seguidores de líderes que usaban la supresión expresaron más enojo y reportaron actitudes negativas hacia sus líderes.

La reevaluación puede parecer difícil durante tiempos de crisis. He aquí una técnica basada en investigaciones que puede ayudar: Piense acerca del problema como si fuera un desafío en lugar de una amenaza. Cada vez más evidencia indica que este enfoque ayuda a las personas a concentrarse y desarrollar resiliencia frente al estrés, mientras que percibir el problema como amenaza se ha vinculado a una reducción en el desempeño y la motivación, así como a mayores niveles de estrés.

Cuando sus niveles de estrés están elevados, “una forma rápida de recuperar la calma para que pueda reevaluar es respirando profundamente,” explica Johann Berlin, CEO de TLEX Institute. Inhalar eleva su ritmo cardíaco y presión arterial, mientras que exhalar los disminuye. Un ejercicio fácil, que puede realizar incluso a mitad de una reunión, es tardar el doble en exhalar que en inhalar.

Entonces, ¿cómo estar bien preparado para situaciones de alto riesgo en las que más necesitará regularse? Practique estos ejercicios en situaciones de poca importancia. Practíquelos diariamente. Estará listo cuando las cosas se pongan estresantes.

“Un rasgo de un líder fuerte es la habilidad de manejar e influir en los estados mentales de las personas con quienes trabaja.”.

“Es esencial que los líderes desarrollen la habilidad de regular sus emociones para un mejor liderazgo.”.

“La regulación de emociones nos ayuda a experimentar menos emociones negativas.”.

El buen manejo de emociones puede ser un gran impulso para construir un sólido clima laboral y motivar a los empleados.

Las personas tienden a regular sus emociones en una de dos formas: supresión o reevaluación.

La supresión es cuando ocultan sus sentimientos y pretenden que no se sienten incomodos. Por supuesto, expresar plenamente nuestras emociones también puede tener consecuencias destructivas.

La reevaluación, o replantear una situación emocional, podría ser la estrategia más efectiva.

Una técnica para reevaluación es pensar acerca del problema como si fuera un desafío en lugar de una amenaza. Este enfoque ayuda a las personas a concentrarse y desarrollar resiliencia frente al estrés.

Investigaciones nos dicen que los líderes que usan la reevaluación en lugar de la supresión al dar malas noticias son más capaces de ayudar a sus seguidores a manejar las respuestas de enojo. Mientras que los seguidores de líderes que usan la supresión expresaron más enojo y reportaron actitudes negativas hacia sus líderes.

Cuando sus niveles de estrés están elevados, “una forma rápida de recuperar la calma para que pueda reevaluar es respirando profundamente,”. Un ejercicio fácil, que puede realizar incluso a mitad de una reunión, es tardar el doble en exhalar que en inhalar.

Practíquelo diariamente y estará listo cuando las cosas se pongan estresantes.

© 2018 Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Handling Negative Emotions in a Way That’s Good for Your Team

It’s normal to experience emotions at work: frustration, anger, fear, excitement. How leaders handle these feelings can go a long way toward building a strong workplace climate and motivating employees. It’s essential that leaders develop the ability to regulate their emotions, but perhaps not in the way you might think.

Research has found that people tend to regulate their emotions in one of two ways: suppression or reappraisal.

Suppression is what most people do: hide their feelings and pretend not to feel upset. It leads to a host of negative outcomes for the person: fewer close relationships, more negative emotions, less social support, lower satisfaction with life, poorer memory, elevated blood pressure. And research has shown that suppressing emotions elevates other people’s stress response too — even if they don’t consciously register the anger.

Of course, fully expressing our emotions can also have destructive consequences. If a coach fully expresses the frustration he’s feeling, he can destroy the confidence of his players, leaving them fearful and dejected.

Reappraisal, or reassessing an emotional situation, may be the most effective strategy in this situation. The coach could remind himself that “the game is only over when it’s over,” or that this is just one game in the season. Reappraisal will help him calm down. As a consequence, he might realize that his players need encouragement instead.

We recently conducted a study with 15 varsity coaches and their athletes. Coaches who tended to reappraise more often experienced less negative emotions overall than coaches who tended to suppress their emotions. In addition, the reappraising coaches had more positive team climates, characterized by trust, communication and motivation.

Leadership research supports these findings, showing that emotion regulation is a key competence. One trait of a strong leader is the ability to both manage and influence the emotional states of those they work with.

The potential benefits of reappraisal are supported by research on leader-follower interactions. One study found that leaders who used reappraisal rather than suppression when delivering bad news were better able to help their followers manage their anger responses. The followers of leaders who used suppression in this paradigm expressed more anger and reported negative attitudes toward their leaders.

Reappraisal can seem difficult to do during times of crisis. Here’s a research-backed technique that can help: Think about the problem as a challenge rather than as a threat. Mounting evidence indicates that this approach helps people concentrate and builds resilience in the face of stress, whereas perceiving a problem as a threat has been linked to decreased performance and motivation as well as to increased stress levels.

When your own stress levels are high, “a fast way to regain your cool so you can reappraise is through deep breathing,” explains Johann Berlin, CEO of TLEX Institute. Inhales increase your heart rate and blood pressure, while exhales slow them down. An easy exercise you can do even in the middle of a meeting is to breathe out for twice as long as you inhale.

So how can you be best prepared for high-stake situations when you’ll most need to regulate? Practice these exercises in low-stake situations. Practice them daily. You’ll be ready when things get stressful.

Es esencial que los líderes desarrollen la habilidad de regular sus emociones, ya que esto puede ser un gran impulso para construir un sólido clima laboral y motivar a los empleados. ¿Cómo lidiar con tus emociones para un mejor liderazgo?

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