Haga 3 cosas bien para motivar a los empleados

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otivar a sus empleados puede ser un reto, pero, siguiendo los consejos que le presentamos logrará que aumenten la confianza en su organización.

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Considerando los niveles extraordinariamente bajos de compromiso en la fuerza laboral de los Estados Unidos -una reciente encuesta de Gallup mostró que el 70% de los empleados “no están comprometidos” o se encuentran “activamente descomprometidos” en el trabajo- muchos líderes están buscando soluciones.

Algunos negocios han recurrido a los beneficios materiales, con la esperanza de hacer más felices a los empleados. Sin embargo, las investigaciones sugieren que estos esfuerzos, aunque son apreciados, no se reflejan en impulsores más efectivos del bienestar a largo plazo. En lugar de ello, los líderes deberían ser conscientes acerca de darle a sus empleados tres cosas:

Inspiración. No importa lo que haga su organización -ya sea que esté brindando un servicio o construyendo productos- es importante que su cultura esté imbuida de significado. Los estudios muestran que las personas que tienen un sentido de propósito son más enfocadas, creativas y resistentes, de forma que los líderes deberían hacer un argumento de recordarle a los empleados cómo su trabajo está mejorando las vidas de las personas. Distribuir testimonios de clientes o consumidores, y anunciar cuando las ganancias corporativas son donadas para caridad, constituyen tan sólo un par de ejemplos de cómo hacerlo.

El trabajo del investigador de Wharton, Adam Grant, muestra que incluso los empleados insatisfechos se sienten mejor acerca de su trabajo cuando le dedican tiempo a buenas causas, y que los programas de apoyo en el lugar de trabajo son efectivos no sólo porque las personas reciben ayuda, sino también porque pueden darla. Los líderes también pueden ser grandes fuentes de inspiración para los empleados. Los estudios muestran que cuando ellos actúan altruistamente, probando que se preocupan más por el grupo que por sí mismos, sus empleados aumentan la confianza, son más cooperativos, dedicados, leales, colegiales y comprometidos.

Los jefes que muestran que son justos también inspiran una mayor dedicación, civismo y productividad, como lo ha demostrado la investigación de Wayne Baker, de la University of Michigan Asegúrese de trabajar junto con los miembros de su equipo diaria o semanalmente, mostrando su lealtad hacia ellos y hacia la organización en general.

Amabilidad. Somos criaturas profundamente sociales, pero las interacciones en los lugares de trabajo suelen no ser más que intercambios transaccionales. De acuerdo con un estudio realizado en el Reino Unido, el compañerismo y el reconocimiento son más importantes, incluso que los altos salarios, para promover la lealtad de los empleados. Otras investigaciones confirman que las relaciones positivas y cálidas se encuentran entre los predictores más importantes del bienestar psicológico, así que los líderes deben ser conscientes acerca de la cultura que están creando y los sentimientos que expresan en el trabajo. Las bases de una cultura amable involucran consideración y respeto, las cuales incrementan los resultados creativos a nivel individual y de equipo, como han descubierto Jane Dutton y sus colegas en la University of Michigan.

La calidez del líder también importa: la investigación de Dean Tjosvold, en la Lingnan University ha mostrado que puede hacer que los subordinados estén más motivados y sean más productivos. Además, Amy Cuddy, de la Harvard Business School, argumenta que dicha calidez puede hacer que los gerentes sean mucho más efectivos. Aunque las expresiones de ira pueden tener algunos beneficios, los estudios han encontrado que, en su conjunto, generalmente ocasionan que los gerentes sean percibidos como menos efectivos. Los líderes amables hacen pequeñas cosas para mostrar que se preocupan acerca de su equipo como personas, y no sólo como empleados. Simplemente el preguntarle a alguien cómo le va en términos personales, y realmente escuchar su respuesta, es un buen primer paso. Estas prácticas pueden ser institucionalizadas. En una compañía con base en el área de San Francisco, y que forma parte de la lista Fortune 100, si un empleado está seriamente enfermo o ha experimentado una pérdida, el presidente ejecutivo es notificado inmediatamente, de forma que pueda acercarse rápidamente a dicha persona. En un ejemplo, después de que una ejecutiva le notificó a su jefe que había sido diagnosticada con cáncer cerebral, el presidente ejecutivo la llamó menos de 15 minutos después, preguntándole cómo él y la organización podrían apoyarla.

Cuidado personal. Muchas oficinas hablan de dientes para afuera acerca de la idea del bienestar de los empleados -por ejemplo, ofreciendo membresías para gimnasios y clases de yoga o meditación- pero, aun así, los intensos horarios de trabajo no le dan a las personas el tiempo adecuado para aprovechar estas ofertas. Los programas de bienestar no funcionan a menos que usted cree una cultura en la cual se aceptable y alentado priorizar el cuidado personal. Sin embargo, cuando lo hace, los resultados son profundos.

De acuerdo con Sabine Sonnentag, de la University of Konstanz, en Alemania, el ejercicio, los recesos del trabajo, las prácticas de relajación y fronteras más estrictas entre el trabajo y el hogar, pueden reducir el estrés laboral e incrementar el compromiso y bienestar de los empleados. Usted también puede alentar a las personas para cuidarse más con un recurso básico: el sueño. Un equipo bien descansado es más feliz y se desempeña mejor. Numerosos estudios muestran que la falta de sueño afecta significativamente las habilidades cognitivas y motoras, mientras que el trabajo de imágenes cerebrales realizado por Mark Beeman, de Northwestern University, muestra que las ideas revolucionarias y las soluciones a los problemas llegan cuando el cerebro está en modo alfa, ese difuso estado mental en el que se encuentra cuando sueña despierto o justo antes de dormir. Así que aliente a los empleados a ejercitarse, tomar recesos y descansar mejor.

Durante una ocupada semana laboral, o al final de un importante proyecto, es fácil perder de vista lo que realmente impulsa el bienestar de los empleados. Los mejores líderes son capaces de dar un paso atrás y mantener un toque humano en los lugares de trabajo al inspirar a los empleados, ser amables con ellos y alentarlos a cuidarse a sí mismos.

El 70% de los empleados “no están comprometidos” o se encuentran “activamente descomprometidos” en el trabajo”.

Las bases de una cultura amable involucran consideración y respeto, las cuales incrementan los resultados creativos a nivel individual y de equipo”.

Los programas de bienestar no funcionan a menos que usted cree una cultura en la cual se aceptable y alentado priorizar el cuidado personal”.

Para motivar a sus empleados realice estas tres actividades:

Inspiración. Los líderes deberían recordar a los empleados cómo su trabajo está mejorando las vidas de las personas. Los jefes que muestran que son justos también inspiran una mayor dedicación, civismo y productividad.

Amabilidad. Las relaciones positivas y cálidas se encuentran entre los predictores más importantes del bienestar psicológico. Los líderes amables hacen pequeñas cosas para mostrar que se preocupan acerca de su equipo como personas, y no sólo como empleados.

Cuidado personal. Los programas de bienestar no funcionan a menos que usted cree una cultura en la cual se aceptable y alentado priorizar el cuidado personal. El ejercicio, los recesos del trabajo, las prácticas de relajación y fronteras más estrictas entre el trabajo y el hogar, pueden reducir el estrés laboral e incrementar el compromiso y bienestar de los empleados.

© 2017Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

To Motivate Employees, Do 3 Things Well
Given the extraordinary low levels of engagement in the U.S. workforce — a recent Gallup poll showed that 70% of employees are “not engaged” or “actively disengaged” at work — many leaders are looking for solutions.

Some businesses have turned to material perks in the hopes of making employees happier. However, research suggests that these efforts, while appreciated, do not address more effective drivers of long-term well-being. Instead, leaders should be mindful about giving their employees three things:

1. INSPIRATION. No matter what your organization does — whether it’s providing a service or building products — it is important that your culture be infused with meaning. Studies show that people who have a sense of purpose are more focused, creative and resilient, so leaders should make a point of reminding employees how their work is improving people’s lives. Distributing client or customer testimonials and announcing when corporate profits are donated to charities are just a couple of examples of how to do so.

Research from Wharton’s Adam Grant shows that even unsatisfied employees feel better about their jobs when they devote time to good causes, and that workplace support programs are effective not only because people get help, but also because they can give it. Leaders, too, can be great sources of inspiration to employees. Studies show that when they act selflessly, proving that they care more about the group than themselves, workers are more trusting, cooperative, dedicated, loyal, collegial and committed.

Bosses who show they are fair also inspire greater dedication, citizenship and productivity, as research by Wayne Baker of the University of Michigan has demonstrated. Make sure to work alongside your team members on a daily or weekly basis, showing your allegiance to them and to the broader organization.

2. KINDNESS. We are profoundly social creatures, yet workplace interactions are often no more than transactional exchanges. This is a mistake. According to a U.K. study, companionship and recognition are more important than even high salaries in promoting employee loyalty. Other research confirms that positive and warm relationships are among the most important predictors of psychological well-being, so leaders must be mindful about the culture they are creating and the sentiments they express at work. The basics of a kind culture involve consideration and respect, which increase creative output at both the individual and team level, as Jane Dutton and her colleagues at the University of Michigan have found.

Leader warmth also matters: Research from Dean Tjosvold at Lingnan University has shown that it can make subordinates more motivated and productive, and Amy Cuddy of Harvard Business School argues that it can make managers much more effective. Although expressions of anger may have a few benefits, on the whole, studies have found that negative emotions generally cause managers to be seen as less effective. Kind leaders do small things to show they care about their staff as people, not just employees. Simply asking how someone is doing personally and really listening to their answer is a good first step. And these practices can be institutionalized. At one Fortune 100 company based in the Bay Area, if an employee is seriously sick or has experienced a loss, the CEO is immediately notified so he can reach out to the person right away. In one instance, after an executive notified her manager that she’d been diagnosed with brain cancer, the CEO called her within 15 minutes, asking how he and the organization could support her.

3. SELF-CARE. Many offices pay lip service to the idea of employee wellness — for example, by offering gym memberships, yoga or meditation classes — but intense work schedules still don’t give people adequate time to take advantage of the offerings. Wellness programs don’t work unless you create a culture in which it is acceptable and encouraged to prioritize self-care. When you do, however, the results are profound.

According to Sabine Sonnentag from the University of Konstanz in Germany, exercise, breaks from work, relaxation practices and more strict boundaries between work and home can reduce job stress and increase employee well-being and engagement. You can also encourage people to take more care with a basic resource: sleep. A well-rested staff is a happier and higher-performing one. Numerous studies show that sleep deprivation significantly impairs cognitive and motor skills, while brain-imaging work by Mark Beeman of Northwestern University shows that breakthrough ideas and solutions to problems come when the brain is in alpha-mode, that hazy state of mind you find yourself in when daydreaming or just before sleep. So encourage employees to exercise, take breaks and get better rest.

During a busy work week, or in the throes of an important project, it’s easy to lose sight of what really drives employee well-being. The best leaders are able to take a step back and maintain a human touch in the workplace by inspiring employees, being kind to them and encouraging them to take care of themselves.

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