4 tácticas para lograr el éxito con un equipo de segundo nivel

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sted tiene un equipo de segundo nivel ¿cómo puede alcanzar el éxito de equipos de primer nivel?

Le mostramos algunas ideas para que usted y su equipo, logren los objetivos deseados.

TIEMPO DE LECTURA

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¿Cómo se calcula?

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En 2004, Grecia sorprendió al mundo al ganar la Eurocopa, el campeonato más difícil del fútbol internacional. A pesar de ser un equipo conformado mayoritariamente de jugadores periféricos y poco destacados, superaron a Francia y a los anfitriones de Portugal (dos veces) para levantar el trofeo. Incluso los más fieles fans del fútbol eran incapaces de nombrar a más de dos jugadores en aquella escuadra griega, sin embargo, pocos olvidarán el remarcable logro colectivo de un equipo que venció probabilidades de 150 a uno para ganar el trofeo.

¿Qué le permite a un equipo de jugadores de segundo nivel alcanzar el éxito de uno de superestrellas? Una gran evidencia científica sugiere que los factores claves son psicológicos -en particular, la habilidad del líder para inspirar confianza, tomar decisiones y crear una cultura donde las agendas individuales sean eclipsadas por la meta grupal. Esto es cierto para todos los equipos, si usted está dirigiendo a un equipo de jugadores de segundo nivel (personas en un segundo plano en términos de competencia, talento o potencial), usted debe ser un líder de primera; de otro modo, su equipo no tendrá oportunidad.

Los líderes efectivos tienden a compartir algunas características comunes. Primero, tienen un mejor juicio que sus contrapartes, lo que significa que pueden tomar buenas decisiones y aprender de la experiencia. Segundo, tienen una mayor inteligencia emocional, lo que les permite mantenerse tranquilos bajo presión, construir relaciones cercanas y significativas con sus equipos y mantenerse humildes, incluso en la victoria. Tercero, tienden a tener niveles muy altos de ambición, manteniéndose ligeramente insatisfechos con su éxito; por esto siguen hambrientos y trabajando duro, en lugar de confiarse.

Adicionalmente, cuatro importantes tácticas pueden ayudar a los líderes para hacer que sus equipos sean más efectivos:

Visión. Convertir a jugadores de segundo nivel en un equipo de estrellas requiere una estrategia que represente una misión significativa -y alcanzable- para el equipo. Con jugadores de primera, usted podría pasarla sólo con una borrosa imagen del futuro o una meta que cambia con el tiempo. Con jugadores no tan estelares necesita asegurarse de que la meta esté claramente definida. Debería desafiarlos sin desmoralizarlos al parecer inalcanzable. También debería incluir un plan de ataque -objetivos y tácticas que le permitan al equipo descubrir los siguientes pasos.

Análisis. Sin importar qué tan inteligentes y experimentados sean los líderes, tomarán mejores decisiones si están armados con información. Los datos pueden superar los prejuicios y la política, para crear una cultura de justicia y transparencia. También pueden destacar impulsores individuales clave del desempeño del equipo, dividiendo el éxito en factores que puedan ser fácilmente manipulados. La intuición sigue siendo necesaria para traducir la información guiada por datos en conocimiento útil, y hay muchos problemas que los datos no resolverán. Sin embargo, un equipo con mejores sistemas de monitoreo para cuantificar el desempeño siempre tendrá una ventaja y el poder de la retroalimentación siempre dependerá de la exactitud de los análisis.

Retroalimentación. Los estudios han mostrado que la retroalimentación individual y de equipo mejora el desempeño en cerca de un 25% -un margen lo suficientemente substancial como para permitir que equipos sin tanta habilidad, que reciben mucha retroalimentación, superen a otros que son mejores, pero no la obtienen. ¿Por qué es tan importante la retroalimentación? Porque le permite, tanto a los individuos como a los equipos, regular sus esfuerzos. Por supuesto, la retroalimentación también es esencial para corregir errores y mejorar, y los líderes que no la ofrecen se arriesgan a parecer indiferentes respecto al bienestar y desempeño del equipo. Cuando se tiene un equipo de jugadores de segundo nivel, es importante ser honesto con ellos acerca sus limitaciones. En lugar de hacerlos pensarse mejores de lo que en realidad son, dígales que deberán trabajar duro para cerrar la brecha de talento entre ellos y sus rivales.

Confianza. Los líderes tienen el trabajo de crear compromiso. Aunque el compromiso individual es crítico, la confianza del equipo es clave. Usted podría tener un equipo de jugadores de segundo nivel, pero cuando ellos comparten valores y motivaciones, elevarán mutuamente sus niveles de desempeño. Esto pudiera parecer de sentido común, pero muchos gerentes están tan enfocados en manejar procesos y dar seguimiento a los aspectos formales del desempeño de las tareas, que se olvidan de construir una cultura comprometedora.

Adicionalmente, cuando los líderes están principalmente interesados en su propia carrera, y el éxito no se define en términos de desempeño su equipo, tienden a descuidar y eventualmente alienar a sus equipos.

Cuando se le preguntó sobre el secreto del éxito de su equipo, el entrenador de la escuadra griega, Otto Rehhagel, explicó que fue principalmente su relación con los jugadores: “Yo los aprecio, les tengo la más alta estima. Sé lo que hace que estos chicos funcionen. No dirijo por Comité. Tomo la responsabilidad de mis decisiones.”

Si usted está dirigiendo a un equipo de jugadores de segundo nivel, usted debe ser un líder de primera”.

Un equipo con mejores sistemas de monitoreo para cuantificar el desempeño siempre tendrá una ventaja”.

Cuando los líderes están principalmente interesados en su propia carrera, y el éxito no se define en términos de desempeño su equipo, tienden a descuidar y eventualmente alienar a sus equipos”.

Si usted está dirigiendo a un equipo de jugadores de segundo nivel, usted debe ser un líder de primera; de otro modo, su equipo no tendrá oportunidad.

Características de los líderes efectivos:

  • Tienen un mejor juicio que sus contrapartes.
  • Tienen una mayor inteligencia emocional.
  • Tienden a tener niveles muy altos de ambición.

Estas tácticas pueden ayudar:

  • Visión. Con jugadores no tan estelares necesita asegurarse de que la meta esté claramente definida.
  • Análisis. Tomarán mejores decisiones si están armados con información. Un equipo con mejores sistemas de monitoreo para cuantificar el desempeño siempre tendrá una ventaja
  • Retroalimentación. Los estudios han mostrado que la retroalimentación individual y de equipo mejora el desempeño en cerca de un 25%. Permite, tanto a los individuos como a los equipos, regular su esfuerzo, corregir errores y mejorar
  • Confianza. Los líderes tienen el trabajo de crear compromiso. Usted podría tener un equipo de jugadores de segundo nivel, pero cuando ellos comparten valores y motivaciones, elevarán mutuamente sus niveles de desempeño.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

How to Manage a Team of B Players
In 2004, Greece surprised the world by winning the European Championship, the toughest tournament in international soccer. Despite being a team of mostly peripheral and unremarkable players, they overcame France and hosts Portugal (twice) to lift the trophy. Even hard-core soccer fans would be unable to name more than two players on that Greek squad, yet few will forget the remarkable collective achievement of a team that beat the odds of 150-to-1 for winning the trophy.

What allows a team of B players to achieve A-team success? A great deal of scientific evidence suggests that the key determinants are psychological factors – in particular, the leader’s ability to inspire trust, make decisions and create a culture where individual agendas are eclipsed by the group’s goal. This is true for all teams, but if you’re leading a team of B players (people who are second-best in terms of competence, talent or potential), you have to be an A-class leader; otherwise, your team will have no chance.

Effective leaders tend to share some common characteristics. First, they have better judgment than their counterparts, meaning they can make good decisions and learn from experience. Second, they have higher emotional intelligence, which enables them to stay calm under pressure, build close and meaningful relationships with their teams and remain humble even in the face of victory. Third, they tend to have very high levels of ambition, remaining slightly dissatisfied with their success; this is why they stay hungry and continue to work hard, as opposed to getting complacent.

Additonally, four important tactics can help leaders make their teams more effective:

Vision. Turning B players into an A team requires a strategy that represents a meaningful – and attainable – mission for the team. With A players, you might get by with a hazy picture of the future or a goal that shifts over time. For less-than-A players, you need to ensure that your goal is clearly defined. It should stretch them without demoralizing them by seeming unattainable. And it should include a plan of attack – milestones and tactics that allow the team to figure out their next steps.

Analytics. No matter how smart and experienced leaders are, they will make better decisions if they are armed with data. Data can cut through the biases and politics and create a culture of fairness and transparency. It can also highlight the key individual drivers of team performance, breaking down success into factors that can be easily manipulated. Intuition is still needed to translate data-driven information into useful knowledge, and there are many problems that data won’t solve. But a team with better monitoring systems for quantifying performance will always have an edge, and the power of feedback will always depend on the accuracy of the analytics.

Feedback. Studies have shown that individual and team feedback improves performance by around 25% – a margin substantial enough to let less-skilled teams who get a lot of feedback outperform better teams that aren’t getting feedback. Why is feedback so important? Because it allows both individuals and teams to regulate their efforts. Of course, feedback is also essential to correcting mistakes and getting better, and leaders who fail to provide it risk coming across as indifferent to the team’s welfare and performance. When you have a team of B players, it is important to be honest with them about their limitations. Instead of making them think that they are better than they actually are, tell them they will need to work hard to close the talent gap between them and their rivals.

Morale. Leaders own the job of creating engagement. Although individual engagement is critical, team morale is the key. You might have a team of B players, but when they share common values and motivations, they will raise each others’ performance levels. This may seem like common sense, but too many managers are so focused on managing processes and attending to the formal aspects of task performance that they forget to build an engaging culture. In addition, when leaders are interested mostly in their own career, and success is not defined in terms of their team’s performance, they tend to neglect and eventually alienate their teams.

Asked the secret of his team’s success, Greece’s soccer coach Otto Rehhagel explained that it was mostly about his relationship with the players: “I cherish them, I hold them in the highest esteem. I know what makes these boys tick. I don’t lead by committee. I take the responsibility for my choices.”

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