Por qué los gerentes tienden más a deprimirse

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ue ascendido recientemente ¡felicidades! Pero, ¿se siente deprimido?

Aquí le explicamos varias causas y algunas ideas para mejorar.

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¿Cómo se calcula?

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Ha dado el salto de contribuidor individual en la línea del frente a gerente profesional. ¿Cómo se siente?, ¿orgulloso, emocionado?

¿Qué tal, deprimido?

Dentro de una organización, los mandos medios son las personas con mayores probabilidades de sufrir depresión, de acuerdo con un nuevo estudio dirigido por Seth Prins, un estudiante de doctorado en la Mailman School of Public Health de Columbia University y publicado recientemente en línea en Sociology of Health & Illness. Los investigadores examinaron a más de 20,000 trabajadores de tiempo completo, segmentados en cuatro categorías principales: propietarios, gerentes, supervisores y trabajadores.

Los propietarios fueron definidos como individuos auto-empleados que ganaron más de $71,500 dólares (El percentil 90 en cuanto a ingreso). Los gerentes fueron los encuestados que se identificaron en un rol ejecutivo, administrativo o gerencial y que poseían más que un grado de licenciatura de 4 años. De forma semejante, los supervisores son aquellos que se identificaron con un rol ejecutivo, administrativo o gerencial, pero que no poseen un título universitario (el cual fue elegido como un punto de referencia de habilidades, en un intento de separar los roles gerenciales de alto nivel y las funciones de supervisión de menor nivel).

Con los grupos definidos, los investigadores estimaron la prevalencia de cualquier depresión o ansiedad previa y calcularon las posibilidades de sufrir depresión de acuerdo a cada categoría. Encontraron que los supervisores y gerentes tenían la mayor tendencia a la depresión, registrando una tasa del 19% y 16%, respectivamente. Los propietarios y trabajadores mostraron tasas mucho más bajas, sólo un 11% y 12%, respectivamente.

Una explicación que ofrecen Prins y sus colegas es que los mandos medios no tienen mucha autoridad o autonomía para tomar decisiones, como lo hacen los propietarios, pero aun así enfrentan una gran presión externa para desempeñarse.

“Los gerentes intermedios probablemente obtienen esa mezcla perfecta de enfrentar altas demandas, pero sin tener mucha autoridad en cuanto a la toma de decisiones para cumplir dichas demandas,” señaló Prins. Otra posible explicación es que los mandos medios no interactúan con los consumidores en las líneas del frente y no pueden ver el impacto de su trabajo, pero tampoco tienen la oportunidad de formar parte de las grandes decisiones que le dan forma a la organización.

El estudio de Prins es el más reciente en una línea de investigación que sugiere que los gerentes tienen mayores probabilidades de sufrir síntomas depresivos. Cuando Jack Zenger y Joseph Folkman observaron a 320,000 empleados e identificaron aquellos con menores niveles de empeño y compromiso, encontraron que los mandos medios estaban desproporcionalmente representados en el 5% más bajo. Los autores escribieron que “Cuando examinamos las características demográficas de los empleados, descubrimos… que podían describirse como ‘atorados en medio de todo’ […] “En términos generales, estas personas infelices eran personas estables y de buen desempeño, que habían estado en la organización durante algún tiempo, pero parecían haberse perdido entre la mezcla.”

Sin embargo, la depresión no debe llegar automáticamente junto con una oficina privada (suponiendo que su organización tenga oficinas privadas, la falta de las cuales podría estar contribuyendo también a su depresión). Aunque la naturaleza del trabajo gerencial podría estar detonando síntomas depresivos, su ascenso no es una predicción de futura ansiedad. La investigación ofrece algunas pistas para mejorar.

La primera es mantenerse conectado a las líneas del frente, incluso si el ascenso significa que lo remuevan de ellas. La investigación sugiere que el propósito, específicamente el propósito obtenido de ver el impacto de su trabajo, es un potente motivador. Si interactuar con los clientes, o al menos ver ese impacto en el mundo exterior, lo mantiene motivado, no deje que las demandas de su nueva oficina lo mantengan encerrado en su interior.

La segunda es obtener desde el inicio una imagen clara acerca de cuánta autoridad para la toma de decisiones incluye su nuevo rol.

Aunque el estudio sugiere que la falta de autoridad puede ser un detonante de síntomas depresivos, ese efecto sin lugar a dudas se incrementa cuando dicha falta de autoridad resulta una sorpresa, mientras intenta cumplir las demandas de su nuevo puesto. Tenga claro lo que puede y no puede cambiar, y manténgase enfocado en cosas dentro de su ámbito de control.

Por último, aquí hay implicaciones importantes para aquellos más arriba –los “propietarios” (o ejecutivos de alto nivel) que pueden cambiar sus organizaciones. Este es un buen recordatorio de que otorgar equitativamente recursos y autoridad es algo que importa, y que conectar las demandas laborales con el impacto real sobre los consumidores siempre es un motivador.

Los nuevos gerentes podrían incluso encontrar algo de frío confort en esta investigación. Si su nuevo trabajo se siente difícil, es porque lo es.

Los mandos medios no tienen mucha autoridad o autonomía para tomar decisiones, pero aun así enfrentan una gran presión externa para desempeñarse”.

Los mandos medios no interactúan con los consumidores en las líneas del frente y no pueden ver el impacto de su trabajo”.

Tenga claro lo que puede y no puede cambiar, y manténgase enfocado en cosas dentro de su ámbito de control”.

Ha dado el salto de contribuidor individual en la línea del frente a gerente profesional. ¿Deprimido?

Los supervisores y gerentes tenían la mayor tendencia a la depresión ya que no tienen mucha autoridad o autonomía para tomar decisiones.

Algunas ideas para mejorar:

  • Mantenerse conectado a las líneas del frente. Conocer el impacto de su trabajo.
  • Obtener desde el inicio una imagen clara acerca de cuánta autoridad para la toma de decisiones incluye su nuevo rol.
  • Otorgar equitativamente recursos y autoridad es algo que importa, además de conectar las demandas laborales con el impacto real sobre los consumidores (Dirigido a propietarios o ejecutivos de alto nivel).

Si su nuevo trabajo se siente difícil, es porque lo es.

© 2015Harvard Business School Publishing Corp.

De: hbr.org

Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Why Managers Are More Likely to Be Depressed
You’ve taken the leap from front-line individual contributor to professional manager. How do you feel? Proud? Excited?

How about depressed?

Middle managers are the most likely people in an organization to suffer from depression, according to a new study led by Seth Prins, a doctoral student at Columbia University’s Mailman School of Public Health, and recently published online in Sociology of Health & Illness. The researchers examined more than 20,000 full-time workers, segmented into four main categories: owners, managers, supervisors and workers.

Owners were defined as self-employed individuals who earned more than $71,500 (the 90th income percentile). Managers were respondents who identified as an executive, administrative or managerial role and possessed more than a 4-year bachelor’s degree. Supervisors likewise identified as executive, administrative or managerial but did not possess a bachelor degree. (The bachelor’s degree was chosen as a proxy for skills in an attempt to separate higher-level management roles from lower-level supervisor positions).

With their groups defined, the researchers then estimated the prevalence of any previous anxiety or depression and then calculated the odds of each category experiencing depression. The researchers found that supervisors and managers had the highest likelihood of depression, with 19% and 16% rate of depression respectively. Owners and workers had much lower rates of depression, just 11% and 12% respectively.

One explanation that Prins and his colleagues offer is that middle managers don’t have much authority or autonomy to make decisions like owners do, but still face a lot of external pressure to perform. “Middle managers probably get that perfect mix of having high demands, but not a ton of decision-making authority in order to enforce those demands,” Prins said. Another possible explanation is that middle managers don’t get to interact with customers on the front lines and hence see the impact of their work, but they also don’t get a chance to be a part of the big picture decisions that shape the organization.

The Prins study is the newest in a line of research suggesting that managers are more likely to suffer depressive symptoms. When Jack Zenger and Joseph Folkman looked across 320,000 employees and identified the employees with the lowest engagement and commitment scores, they found that middle managers were disproportionally represented in the bottom 5%. “When we examined the demographic characteristics of these employees, we found … that they could best be described as those ‘stuck in the middle of everything,’” they wrote. “For the most part, these unhappy people were steady, good performers who’d been in the organization for some time but appeared to have gotten lost in the shuffle.”

But depression doesn’t have to come automatically with a private office (assuming your organization has private offices, a lack of which might also be contributing to your depression). While the nature of management work might be triggering depressive symptoms, your promotion is not a prediction of future anxiety. The research offers some clues for improving affect.

The first is to stay connected to the front line, even if your promotion means you’re removed from it. Research suggests that purpose, specifically purpose derived from getting to see the impact of your work, is a potent motivator. If interacting with customers, or at least getting to see that impact on the larger world, keeps you motivated, then don’t let the demands of your new office keep you locked inside of it.

The second is to get a clear picture early on about how much decision-making authority your new role comes with. While the study suggests that a lack of authority may be one trigger of depressive symptoms, that effect is no doubt compounded when that lack of authority comes as a surprise while trying to meet the demands of the new role. Get clear on what you can and cannot change, and keep your focus on things inside your span of control.

Lastly, there are important implications here for those higher up — the “owners” (or senior executives) who can change their organizations. This is a good reminder that bestowing resources and authority in equal measure matters, and that connecting job demands with the real impact on customers is always a motivator.

And new managers might even find some cold comfort in this research. If your new job feels hard, that’s because it is.

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