Liderar después del fracaso de su predecesor

por , Liderazgo y Gerencia

Tener éxito después del fracaso de su predecesor exige un enfoque de liderazgo completamente diferente.

S

er promovido para liderar tras el fracaso de su predecesor rara vez se siente como una vuelta triunfal. Un proyecto de investigación longitudinal de 10 años sobre transiciones ejecutivas realizado por la consultora Navalent encontró que más del 50% de los ejecutivos que “heredan un desastre” fracasan dentro de los primeros 18 meses en el cargo.

Como coaches ejecutivas de líderes experimentados, hemos trabajado con muchos que han asumido rápidamente cargos de alto nivel. Tener éxito después del fracaso de su predecesor exige un enfoque de liderazgo completamente diferente.

Prepárese para sorprenderse

Una y otra vez, hemos visto que cuando un líder interno es promovido para reemplazar a un predecesor que ha fracasado, la situación siempre está más deteriorada de lo que se pensaba.

Incluso en el mejor de los casos, liderar en los niveles superiores requiere cierto grado de fortaleza mental y trabajo emocional. Prepararse mentalmente para que el estado del negocio, la cultura y las operaciones sea probablemente peor de lo que ya sabe le ayudará a mantenerse firme a medida que se revela la verdad.

Acelere la reflexión

Muchas veces, hemos descubierto que las organizaciones en problemas no se han tomado el tiempo para dar un paso atrás y examinar las suposiciones y creencias que generaron los problemas que enfrentan actualmente. Obtener una visión completa de los problemas (y reconocerlos públicamente) puede ayudar a agilizar los planes de acción y avanzar más rápidamente. Pregúntese:

— ¿Qué está roto en el sistema que mi predecesor no pudo arreglar?

— ¿Tenemos un problema de competencias, de comunicación o de control?

No delegue, involúcrese

Cuando se enfrenta a un desafío empresarial, comúnmente se aconseja a los líderes ejecutivos que deleguen. Sin embargo, una recuperación exige que los líderes se involucren a fondo, apliquen su experiencia y criterio, y restauren la confianza para que lo que finalmente deleguen esté alineado con la dirección que necesitan tomar.

Sea honesto al comunicar lo que hay que arreglar y hacia dónde se dirige

Para retener a sus mejores empleados en medio de esta incertidumbre, deberá reconocer de manera transparente el estado actual del negocio y compartir su visión de un futuro inspirador pero creíble.

— No culpe a su predecesor. Aunque puede resultar tentador expresar frustración por el líder anterior, perderá credibilidad y dañará la confianza con su equipo.

— Utilice el poder del “y”. La palabra “y” nos permite alinear dos ideas que parecen separadas: las cosas son difíciles, y las cosas estarán bien.

— No tema repetir su mensaje. En tiempos difíciles, las personas necesitan escuchar su mensaje principal muchas, muchas veces para creer que es cierto.

Asegúrese de que su equipo esté teniendo las conversaciones correctas

Además de fomentar una sólida colaboración en equipo, siempre es fundamental asegurarse de tener a los líderes adecuados en los puestos correctos para participar en conversaciones estratégicas. Si se ha tolerado un rendimiento deficiente, incluso en una sola parte del negocio, la organización no funcionará de la mejor manera.

Sea paciente consigo mismo

Puede ser tentador tratar de abordar todos los problemas evidentes de una sola vez, pero eso simplemente no es posible. Las fallas organizacionales no ocurrieron en un día; tampoco pueden resolverse en un día. El autocuidado es una necesidad para el liderazgo, y debe programarse como parte del plan general, en lugar de tratarse como una ocurrencia tardía.

Al adoptar las prácticas anteriores, los líderes podrán superar las transiciones con mayor eficacia y lograr que sus organizaciones retomen el rumbo de forma duradera.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Being promoted to lead after your predecessor fails is often anything but a victory lap. A 10-year longitudinal research project on executive transitions by consulting firm Navalent found that more than 50% of executives who “inherit a mess” fail within their first 18 months on the job.

As executive coaches to seasoned leaders, we’ve worked with many who have rapidly stepped into top roles. Succeeding after your predecessor fails demands an entirely different leadership approach.

PREPARE TO BE SURPRISED

Time and again, we’ve seen that when an internal leader is promoted to replace a failed predecessor, the situation is always more broken than they knew.

In the best of times, leading at senior levels requires a degree of mental fortitude and emotional labor. Preparing yourself that the state of the business, culture and operations is likely worse than you already know will help you remain steady as the truth unfolds.

ACCELERATE REFLECTION

Many times, we’ve found that organizations in trouble haven’t invested the time to step back and examine the assumptions and beliefs that created the problems they see today. Getting to a well-rounded picture of the issues — and publicly acknowledging them — can help streamline action plans and move faster. Ask yourself:

— What’s broken in the system that my predecessor could not fix?

— Do we have a competency issue, a communication issue or a control issue?

DON’T DELEGATE — DIG IN

When faced with a business challenge, executive leaders are commonly advised to delegate. However, a turnaround demands that leaders dive in, apply their experience and judgment and restore confidence so that what they eventually delegate is aligned with where they need to go.

BE HONEST IN COMMUNICATING WHAT NEEDS FIXING AND WHERE YOU’RE GOING

To retain your best employees amid this uncertainty, you’ll need to transparently acknowledge the current state of the business and share your vision for an inspiring yet believable future state.

— DON’T BLAME YOUR PREDECESSOR. Though it may be tempting to express frustration about the previous leader, you’ll lose credibility and damage trust with your team.

— USE THE POWER OF “AND.” The word “and” allows us to align two seemingly separate thoughts: Things are difficult, and things will be OK.

— DON’T BE AFRAID TO REPEAT YOURSELF. During difficult times, people need to hear your core message many, many times to believe it’s true.

MAKE SURE YOUR TEAM IS HAVING THE RIGHT CONVERSATIONS

In addition to strong team collaboration, it’s always critical to ensure you have the right leaders in the seats to participate in strategic conversations. If subpar performance has been tolerated, even in just one part of the business, the organization will not function at its best.

BE PATIENT WITH YOURSELF.

It can be tempting to try to address every glaring issue all at once, but that just isn’t possible. Organizational breakdowns didn’t happen in a day; they can’t be fixed in a day. Self-care is a leadership must, scheduled into the overall plan rather than treated as an afterthought.

By embracing the above practices, leaders can navigate transitions more effectively and get their organizations back on track for good.

Autores

Sobre el Autor

Es CEO, socia de Next Step Partners y coach de C-Suite con más de 30 años de experiencia ayudando a los líderes a desarrollar su madurez de liderazgo y a escalar su impacto.