Cómo proteger a su empresa del espionaje de consultores Fuga de información

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Si bien el riesgo de fuga de información es una preocupación importante al colaborar con expertos externos, no es insuperable.

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os proyectos innovadores son un esfuerzo de equipo, pero recurrir a expertos externos puede sentirse como caminar por la cuerda floja: ¿Cómo puede aprovechar sus habilidades sin entregarles sus mejores ideas? El peor escenario es asociarse con una consultoría o agencia para ayudar a lanzar una innovación emocionante, solo para ver cómo aparece un concepto sospechosamente similar en el trabajo que realizan para otro cliente.

Entonces, ¿cómo puede colaborar y fomentar la innovación sin comprometer sus ideas?

Los académicos llaman «fuga de información» a la pérdida involuntaria de conocimientos valiosos a favor de un socio. Estudiamos este problema mediante docenas de entrevistas, encuestas a gran escala y datos proporcionados por la industria. Nuestra investigación sugiere un proceso que involucra los siguientes pasos:

1. Evaluar el tipo de innovación y el potencial de fuga

El riesgo de fuga es significativamente mayor cuando la innovación involucra un nuevo proceso, como un método de trabajo, en lugar de un producto físico. Esto se debe a que los productos suelen tener características identificables que facilitan su protección con salvaguardas formales, como las patentes. Además, las innovaciones de productos pueden compararse con otros productos en el mercado, lo que permite detectar y disuadir la fuga de información.

Por el contrario, las innovaciones de procesos son más intangibles y, una vez que se filtran, pueden reutilizarse en otros proyectos sin compensar al innovador.

2. Considerar la paradoja de la coordinación profunda

Irónicamente, los mismos esfuerzos que promueven la innovación, como la coordinación profunda entre los participantes del proyecto, exacerban el problema de la fuga. Los proyectos innovadores requieren que todos los miembros del equipo estén alineados y ejecuten sus tareas de forma sincronizada.

Algunos proyectos utilizan «integradores» dedicados para fines de coordinación, como el contratista general en una obra de construcción. Dado que los integradores suelen participar activamente en las tareas del proyecto y tienen acceso total a los procesos innovadores, pueden replicarlos en otros lugares.

Nuestra investigación muestra que una innovación de proceso representa una paradoja: producir una requiere esfuerzos coordinados entre diferentes partes, pero estos mismos esfuerzos aumentan la exposición a la fuga de información. Si la exposición es significativa y la empresa innovadora no puede beneficiarse plenamente de sus esfuerzos, la respuesta predecible es evitar la coordinación en primer lugar; una decisión que puede sabotear todo el proceso de innovación.

Uno de los entrevistados en nuestro estudio, el gerente de una empresa de construcción, recomendó (categóricamente) que los innovadores deben mantener el conocimiento valioso «cerca de sí mismos». Si bien esto crea una barrera contra la fuga de información, también debilita la coordinación del proyecto y, en última instancia, perjudica la innovación.

3. Implementar un sistema de monitoreo

Nuestra investigación sugiere una estrategia que equilibra la necesidad de coordinación del proyecto con la protección contra la fuga: una estrategia que se basa en los aspectos prácticos del proyecto mismo.

Como punto de partida, identifique la parte o las partes que, debido a sus funciones particulares en el proyecto, representan riesgos de fuga de información.

A continuación, diseñe un sistema de monitoreo capaz de detectar fugas. Esto requiere que el contratista supervise al integrador a través de un sistema que incluya controles periódicos sobre lo que hace el integrador, creando efectivamente un canal de comunicación abierto. Este sistema puede incluir revisiones de los cronogramas y calendarios del integrador, sus prácticas y estándares de trabajo, la calidad y el logro de hitos específicos.

Si bien el riesgo de fuga de información es una preocupación importante al colaborar con expertos externos, no es insuperable. Al evaluar cuidadosamente el tipo de innovación y su potencial de fuga, considerar la paradoja de la coordinación profunda e implementar un sistema de monitoreo sólido, las empresas pueden gestionar eficazmente este riesgo.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Innovative projects are a team effort, but bringing in outside experts can feel like walking a tightrope: How do you harness their skills without handing over your best ideas? The nightmare scenario is partnering with a consultancy or agency to help launch an exciting innovation, only to see a suspiciously similar concept pop up in their work for another client.

So, how do you collaborate and drive innovation without compromise?

Academics call the unintended loss of valuable knowledge to a partner “information leakage.” We studied this problem using dozens of interviews, large-scale surveys and industry-supplied data. Our research suggests a process that involves the following steps:

ASSESS THE INNOVATION TYPE AND THE POTENTIAL FOR LEAKAGE

The risk of leakage is significantly higher when the innovation involves a new process, such as a new working method, as opposed to a physical product. The latter poses less of a leakage problem, because new products often have identifiable features that make them easier to protect with formal safeguards like patents. Additionally, product innovations can be compared against other products in the market, which permits the detection and deterrence of leakage.

In contrast, process innovations are more intangible and can be redeployed, once they are leaked, on other projects without compensating the innovator.

CONSIDER THE PARADOX OF DEEP COORDINATION

Ironically, the very efforts that promote innovation, such as deep coordination between project participants, exacerbate the leakage problem. Innovation projects require that all the members of a project team are on the same page and carry out their tasks in a synchronized fashion. Some projects use dedicated “integrators” for coordination purposes, such as the general contractor on a construction project. Because integrators are frequently involved in the project tasks themselves and have full access to the innovative processes, they can replicate them elsewhere.

Our research shows that a process innovation represents a paradox: Producing one requires coordinated efforts among different parties, but these very efforts create exposure to information leakage. If the exposure is significant and the innovating firm does not stand to fully benefit from its efforts, the predictable response is to avoid coordination in the first place — a decision that can undermine the entire innovation process. One of the interviewees in our study, a construction firm manager, recommended — categorically — that innovators should keep valuable knowledge “close to themselves.” While this builds a barrier against leakage, it also weakens project coordination and ultimately hurts innovation.

IMPLEMENT A MONITORING SYSTEM

Our research suggests a strategy that balances the need for project coordination with safeguarding against leakage — a strategy that is rooted in the nuts and bolts of the project itself. As a starting point, identify the party or parties that, due to their particular project roles, represent leakage risks.

Next, design a monitoring system that is capable of detecting leakage. This requires the contractor to monitor the integrator, through a system that involves regular checks on what the integrator does, effectively opening up a communication channel. This system may involve checks on integrator timelines and schedules, its work practices and standards, quality and the achievement of specific milestones.

While the risk of information leakage is a significant concern when collaborating with external experts, it is not insurmountable. By carefully assessing the type of innovation and its potential for leakage, considering the paradox of deep coordination and implementing a robust monitoring system, firms can effectively manage this risk.

Autores

Sobre el Autor

Es profesor de marketing en la Universidad de Melbourne.