¿Cómo ser un gerente compasivo en una organización sin corazón?

por Liderazgo y Gerencia

¿Qué puede hacer si desea administrar su equipo con compasión, pero el liderazgo de su organización no ha aceptado esta filosofía?

L

a investigación muestra que los empleados que trabajan para gerentes compasivos están un 25% más comprometidos con su trabajo, un 20% más comprometidos con la organización y un 11% menos propensos a agotarse. Sin embargo, demasiadas organizaciones todavía tienen jerarquías rígidas y tratan a sus empleados más como recursos que como humanos.

¿Qué puede hacer si desea administrar su equipo con compasión, pero el liderazgo de su organización no ha aceptado esta filosofía? Estas seis estrategias lo ayudarán a ser un líder compasivo e incluso pueden convencer a algunos de sus colegas menos compasivos de que pueden hacerlo mejor:

1. Elabore su propia definición de compasión enfocada en el negocio: Una buena definición es que la compasión es el sentimiento que tiene cuando ve a otra persona luchando o sufriendo de alguna manera, y siente el deseo de tomar medidas para ayudar a aliviar ese sufrimiento. El deseo de actuar y generar cambios es la diferencia entre compasión y empatía.

2. Modele la autoconciencia y la autorregulación: Su comportamiento establece el estándar. La gente nota cómo usted lidia con la presión. Buscan ver si está dispuesto y tiene la capacidad de clasificar prioridades o tomar decisiones difíciles, así como asumir la responsabilidad, corregir sus propios errores y pedir apoyo o perdón cuando sea necesario.

3. Reconozca que nunca puede ser todo para todos: Aunque intente tratar a todos con amabilidad, aún tendrá que elegir dónde invertir su tiempo y energía limitados.

Hable con su equipo para saber qué es lo más importante para su bienestar y tome medidas específicas para mejorar sus condiciones y elevar la moral del grupo. Recuerde que no tendrá todas las respuestas o el poder para cambiar todo lo que preocupa a su equipo acerca de la organización, así que no cree falsas esperanzas o expectativas.

4. Entregue buenos resultados: Es esencial comprender lo que su gerencia espera de usted y utilizar todas las herramientas empresariales y el apoyo organizacional que tiene para garantizar que su equipo triunfe. Entre más efectividad y resultados demuestre, es más probable que desarrolle credibilidad dentro de la organización. Por lo tanto, tendrá más influencia para obtener el apoyo que necesita para su equipo.

5. Demuestre la importancia de los logros y la responsabilidad: La compasión no se trata de ser amable o mirar hacia otro lado cuando hay un problema. A veces significa hablar con un empleado sobre el trabajo que no ha completado o sobre un comportamiento ineficaz. Debe tratar de preservar la dignidad de sus empleados dándoles el beneficio de la duda, ayudándolos a reenfocarse y guiando sus esfuerzos según sea necesario. Sea claro acerca de sus expectativas.

6. Apoye a su equipo a través de la concientización y la defensa:Cuando haya prioridades que establecer o desafíos que enfrentar, abra la conversación al grupo. Haga preguntas como, ¿Cómo podemos apoyarnos mutuamente para hacer esto? ¿Qué ideas tienen sobre cómo podemos hacer nuestros mejores esfuerzos? ¿Qué necesito abordar, ya que se interpone en el camino? Luego, actúe y vea cómo puede influir en los eventos de manera beneficiosa.

Puede ser difícil ser un líder compasivo cuando el resto de la cultura de su organización se basa en el favoritismo o la negligencia. Sin embargo, si aplica las estrategias anteriores, puede marcar la diferencia para sus empleados y su empresa. Eventualmente, podría inspirar a otros fuera de su equipo a aprender de sus acciones.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Research shows that employees who work for compassionate managers are 25% more engaged in their jobs, 20% more committed to the organization and 11% less likely to burn out. But too many organizations still have rigid hierarchies and treat their employees more like resources than humans.

What can you do if you want to manage your team with compassion, but your organization’s leadership hasn’t bought into this philosophy? These six strategies will help you be a compassionate leader and may even convince some of your less compassionate colleagues that they can do better:

— WORK OUT YOUR OWN BUSINESS-FOCUSED DEFINITION OF COMPASSION:good working definition is that compassion is the feeling you have when you see someone else struggling or suffering in some way and feel the desire to take action to help relieve that suffering. The desire to act and create change is the difference between compassion and empathy.

— MODEL SELF-AWARENESS AND SELF-REGULATION: Your behavior sets the bar. People notice how you deal with pressure. They look to see if you’re willing and have the capacity to triage priorities or make tough decisions, as well as take responsibility, fix your own mistakes and ask for support or forgiveness when necessary.

— RECOGNIZE THAT YOU CAN NEVER BE EVERYTHING TO EVERYONE: Even as you try to treat everyone with kindness, you will still have to choose where to invest your limited time and energy.

Talk to your team to learn what matters most to their well-being, and take specific steps to improve their conditions and raise group morale. Remember that you won’t have all the answers or the power to change everything about the organization that’s bothering your team — so don’t create false hope or expectations.

— DELIVER BUSINESS RESULTS: It’s essential to understand what your management expects from you, and use every business tool and organizational support you have to ensure that your team succeeds. The better you deliver and demonstrate effectiveness, the more organizational credibility you’re likely to develop. Therefore, you’ll have more clout to get the support you need for your team.

— DEMONSTRATE THE IMPORTANCE OF ACCOMPLISHMENT AND ACCOUNTABILITY: Compassion is not about being nice or looking the other way when there’s a problem. It sometimes means talking to an employee about work they haven’t completed or ineffective behavior. You should try to preserve your employee’s dignity by giving them the benefit of the doubt, helping them refocus and guiding their efforts as necessary. But be clear about your expectations.

— SUPPORT YOUR TEAM THROUGH AWARENESS AND ADVOCACY: When there are priorities to set or challenges to face, open the conversation up to the group. Ask questions like, How can we support each other to get this done? What ideas do you have about how we could make our best thoughtful efforts? What’s getting in the way that I need to address? Next, take action and see how you can influence events in beneficial ways.

It can be hard to be a compassionate leader when the rest of your organization’s culture relies on favoritism or neglect. But if you apply the above strategies, you can make a difference for your employees and your company. Eventually, you may inspire others outside your team to learn from your actions.

Autor

Sobre el Autor