La IA piensa de forma diferente a los humanos. He aquí por qué es importante

por , Estrategia y Decisiones

La IA se ha convertido en una fuerza transformadora que está reconfigurando el panorama empresarial en todas las industrias.

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a inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una fuerza transformadora que está reconfigurando el panorama empresarial en todas las industrias. Si bien la IA generativa representa el último avance en este ámbito de innovación tecnológica, se destaca por desafiar fundamentalmente los paradigmas tradicionales de toma de decisiones estratégicas.

Para emplear eficazmente cualquier IA en la toma de decisiones estratégicas, es de vital importancia que los gerentes y líderes comprendan las limitaciones inherentes a su forma de generar resultados.

Las limitaciones

La IA es excepcional para reconocer patrones establecidos y agilizar procesos en función de datos históricos. En este aspecto, ha dejado su huella en las decisiones empresariales. Puede respaldar las decisiones crediticias al predecir con un alto grado de precisión los riesgos de incumplimiento; evitar averías en las máquinas al iniciar el mantenimiento de los equipos antes de que se produzcan fallos; optimizar las decisiones de la cadena de suministro al adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes; y resumir el contenido de los documentos con facilidad.

Los sistemas de IA pueden ser muy fluidos, pero no son capaces de comprender el contexto ni de razonar. Sus conocimientos se basan únicamente en correlaciones. Los humanos tenemos una ventaja clave: podemos desarrollar intuiciones o teorías novedosas y ponerlas a prueba en el mundo real. Esto es crucial para la toma de decisiones estratégicas.

Aunque la IA tiene sus limitaciones, los humanos pueden aprovecharla de manera efectiva.

1. Como un panel de opiniones

Una característica clave de la IA generativa es su capacidad para producir contenido detallado en respuesta a instrucciones o indicaciones simples, las cuales pueden diseñarse para que la IA adopte diferentes personalidades, como segmentos de clientes, lo que permite utilizarla como un panel de opiniones para generar ideas. Se le puede solicitar que responda preguntas desde diferentes ángulos o puntos de vista, sin estar limitada por el alcance o el dinero. Lo que antes requería largos y costosos grupos focales y proyectos de consultoría, ahora puede investigarse mediante indicaciones deliberadas.

2. Para explorar escenarios

Cuando se enfrenta a un conjunto específico de opciones estratégicas, un sistema de IA generativa puede ayudar a definir cuáles podrían ser los resultados potenciales de cada una. Ordenarle que adopte un escenario determinado permite una investigación estructurada de escenarios hipotéticos. Dado el conocimiento integral incorporado en los datos de entrenamiento de la IA generativa, también puede incluir escenarios exploratorios que utilicen las tendencias del presente para estimar su continuación plausible en el futuro, así como escenarios normativos que delineen una visión particular del futuro y las formas de llegar allí.

3. Como herramienta de ideación

La creación de nuevos contenidos (texto, imágenes, vídeos y sonido) se ha convertido en el sello distintivo de la revolución de la IA generativa. La IA tiene dos ventajas en este sentido: puede generar contenidos rápidamente y a bajo costo, y puede combinar modalidades (como el uso de indicaciones de texto para generar imágenes o vídeos). Esta capacidad única la convierte en una excelente herramienta para filtrar nuevas ideas y apoyar el proceso de desarrollo de productos.

De cara al futuro: posicionando la IA como un complemento estratégico

Para que la IA generativa sea una parte valiosa de la toma de decisiones y la estrategia a futuro, los altos directivos deben verla como un complemento poderoso de la cognición humana. Es ideal para proporcionar información basada en patrones y generar nuevo contenido. Sin embargo, sin importar cuán capaz se vuelva la IA en el futuro, las fortalezas humanas (especialmente en el razonamiento causal y la toma de decisiones a largo plazo) seguirán siendo esenciales para navegar por la incertidumbre e inventar el futuro.

© 2024 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Artificial intelligence (AI) has emerged as a transformative force reshaping business landscapes across industries. While generative AI represents the latest breakthrough in this realm of technological innovation, it stands apart by fundamentally challenging traditional strategic decision making paradigms.

To effectively employ any AI in strategic decision making, it is vitally important for managers and leaders to understand the limitations that are inherent in the way it generates output.

THE LIMITATIONS

AI is exceptional at recognizing established patterns and streamlining processes based on historical data. This is where it has made its mark on business decisions. It can support loan decisions by predicting default risks with a high degree of accuracy; prevent machine breakdown by initiating equipment maintenance before failures occur; optimize supply chain decisions by adapting rapidly to changing circumstances; and summarize content from documents with ease.

AI systems may be very fluent, yet they are neither able to understand context nor can they reason. Their insights are based on correlations alone. Humans have a key advantage: We can develop novel intuitions or theories and test them in the real world. This is crucially important for strategic decision making.

While AI has its limits, it can, however, be harnessed by humans in powerful ways.

1. AS A SOUNDING BOARD

A key feature of generative AI is its ability to produce detailed content in response to simple instructions, or prompts. Prompts can be engineered to have the AI adopt different persona, such as customer segments, allowing for the use of the AI as a sounding board for ideas. An AI can be prompted to answer queries from various angles or points of view, without being constrained by scope or money. What previously required costly and lengthy customer focus groups and consulting projects can now be investigated by deliberate prompting.

2. TO EXPLORE SCENARIOS

When faced with a specific set of strategic options, a generative AI system can help define what the potential outcomes for each might be. Commanding it to adopt a given scenario allows for a structured investigation into “what if” scenarios. Given the comprehensive knowledge embedded in generative AI’s training data, they can also include exploratory scenarios that use trends of the present to estimate the plausible continuation of these trends in the future and normative scenarios that sketch out a particular vision of the future, and ways to get there.

3. AS AN IDEATION TOOL

The creation of new content — text, images, videos and sound — has become the hallmark of the generative AI revolution. AI has two advantages here: It can generate content quickly and at little cost, and it can combine modalities, such as using text prompts to generate images or videos. This unique ability makes it a great tool to screen new ideas and to support the product development process.

MOVING FORWARD: POSITIONING AI AS A STRATEGIC COMPLEMENT

For generative AI to be a valuable part of forward-looking decision making and strategy, senior managers must view it as a powerful complement to human cognition. It is well-suited to provide pattern-based insights and generate new content. However, no matter how capable future AI becomes, human strengths — especially in causal reasoning and forward-looking decision-making — will remain essential for navigating uncertainty and inventing the future.

Autores

  • Es titular de la cátedra Douglas D. Anderson de estrategia y emprendimiento en la Huntsman School of Business de la Universidad Estatal de Utah.

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  • Es catedrático de gestión de operaciones de la American Standard Companies y director del Oxford Artificial Intelligence Program en la Saïd Business School de la Universidad de Oxford.

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Sobre el Autor

Es titular de la cátedra Douglas D. Anderson de estrategia y emprendimiento en la Huntsman School of Business de la Universidad Estatal de Utah.