Cómo decirle a su jefe que está equivocado, con tacto
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u jefe está convencido de una estrategia que en teoría suena bien, pero usted está seguro de que será una pesadilla logística. O tal vez está en una reunión de equipo y todos asienten con la cabeza ante una idea de su jefe que usted cree que va a fracasar estrepitosamente. Hablar en estos momentos requiere delicadeza y valentía. ¿Cómo puede expresarle sus inquietudes a su jefe sin caer en la confrontación?
Salga de su propio camino
El primer paso es comprender la dinámica psicológica y cultural detrás de por qué es difícil oponerse a su jefe. “La mayoría de nosotros fuimos criados para respetar y deferir ante la autoridad”, dice Melody Wilding, coach ejecutiva y autora de “Managing Up: How to Get What You Need from the People in Charge”. “La retroalimentación, las conversaciones difíciles y los desacuerdos suelen fluir hacia abajo; no es algo que se nos enseñe a dirigir hacia arriba.”
Acepte el desacuerdo como una ventaja
A continuación, replantee el desacuerdo como una necesidad, no como un riesgo. Hablar lo beneficia a usted, a su jefe y a toda la organización, dice Wilding. Después de todo, cuando los empleados no cuestionan los plazos, las prioridades o la dirección, las empresas malgastan dinero persiguiendo objetivos erróneos.
Evalúe su “poder de oposición”
Wilding sugiere evaluar su “poder de oposición”, es decir, su capacidad para cuestionar decisiones en función de factores como su antigüedad en la empresa, la relación con su jefe y la situación actual de la organización. Observe bien el contexto: ¿La empresa está en crisis, y se necesitan decisiones rápidas y se espera que todos estén alineados? ¿O está en una etapa estable, donde hay espacio para dar retroalimentación?
Comprenda que el momento lo es todo
Es tentador oponerse en el momento en que su jefe dice algo que no lo convence. Sin embargo, según Wilding, a menudo es más inteligente esperar a un momento más oportuno, como su próxima reunión uno a uno, cuando el tema aún sea relevante, pero los ánimos estén más calmados.
Sepa con quién trata
La forma en que usted expresa su desacuerdo depende del estilo y prioridades de su jefe. Algunos jefes aprecian la franqueza, dice Wilding, mientras que otros se lo toman como algo personal. En resumen: sepa con quién está tratando para que pueda presentar sus inquietudes de una manera que resuene.
Haga preguntas
Comience con curiosidad, dice Robert Bordone, investigador principal en la Harvard Law School. Saltar directamente a las justificaciones puede sonar a la defensiva y ponerlos a ambos en posiciones opuestas.
Apele a los valores
Cuando no esté de acuerdo con una decisión de alto nivel, Wilding sugiere enmarcarla en torno a su rol y sus responsabilidades.
Enfóquese en el futuro
Cuando esté en desacuerdo con algo que su jefe ya hizo, como señalar un error durante una llamada con un cliente, no reviva el pasado. En su lugar, Wilding aconseja enfocarse en el futuro.
Busque un compromiso
Otro enfoque es sugerir una solución que no sea todo o nada. Esto demuestra que usted es flexible y está dispuesto a colaborar, al mismo tiempo que deja claro que no va a darse por vencido.
Sepa cuándo retirarse
“En la mayoría de los casos, probablemente debería dar un paso atrás” si su jefe realmente no está dispuesto a ceder, dice Wilding.
Reflexione, y no presuma
Si no logró convencer a su jefe, Bordone sugiere tomarse un tiempo para reflexionar. Una vez que se haya calmado, pregúntese: “¿Qué hice que creo que funcionó, y qué podría haber hecho diferente?” Recuerde: “A veces hay que dejar que las malas decisiones se desarrollen para que la gente lo escuche a uno en el futuro”, dice Wilding. “He visto situaciones en las que los jefes vuelven con sus empleados y les dicen: ‘Debí haberle escuchado’.” Si al final resulta que usted tenía razón, no lo presuma. “Tenemos que dejar que las personas enfrenten las consecuencias para que se den cuenta por sí mismas.”
© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org | Distribuido por: The New York Times Syndicate.
Artículo en inglés
Your boss is set on a strategy that sounds great in theory, but which you’re sure will be a logistical nightmare. Or maybe you’re in a team meeting, and everyone is nodding along to your boss’s idea that you believe will crash and burn. Speaking up in these moments takes finesse and nerve. How do you voice your concerns to your boss without being confrontational?
GET OUT OF YOUR OWN WAY
The first step is understanding the psychological and cultural dynamics behind why it’s hard to push back on your boss. “Most of us are brought up to respect and defer to authority,” Melody Wilding, an executive coach and author of “Managing Up: How to Get What You Need from the People in Charge” says. “Feedback, tough conversation and disagreements usually roll downhill; they’re not something we’re taught to give upwardly.”
EMBRACE DISAGREEMENT AS AN ADVANTAGE
Next, reframe disagreement as a necessity, not a risk. Speaking up benefits you, your boss and the entire organization, says Wilding. After all, when employees don’t challenge timelines, priorities or direction, companies waste money chasing the wrong goals.
GAUGE YOUR “PUSHBACK POWER”
Wilding suggests evaluating your “pushback power”: your ability to challenge decisions based on factors like tenure, your relationship with your boss and the state of the organization. Read the room: Is the business in crisis, where decisions must be made quickly, and everyone must be on board? Or is it stable, with room for feedback?
APPRECIATE THAT TIMING IS EVERYTHING
It’s tempting to push back the moment your boss says something that doesn’t sit right with you. But, says Wilding, it’s often smarter to wait for a more opportune moment, like your next one-on-one, when the topic is still relevant, but cooler heads can prevail.
KNOW WHO YOU’RE DEALING WITH
How you express disagreement depends on your manager’s style and priorities. Some bosses appreciate directness, says Wilding, while others take it personally. Bottom line: Know who you’re dealing with so you can present your concerns in ways that resonate.
ASK QUESTIONS
Lead with curiosity, says Robert Bordone, a Senior Fellow at Harvard Law School. Jumping to justifications can sound defensive and put you both in opposite corners.
APPEAL TO VALUES
When you disagree with a big-picture decision, Wilding suggests framing it around your role and responsibilities.
FOCUS ON THE FUTURE
When you’re disagreeing with something your boss has already done — like pointing out a misstep during a client call — don’t rehash the past. Instead, Wilding advises focusing on the future.
LOOK FOR COMPROMISE
Another approach is to suggest a solution that isn’t all or nothing. This shows you’re flexible and willing to collaborate, while also conveying that you’re not just going to roll over.
KNOW WHEN TO BACK OFF
“In most cases, you should probably back off” if your boss really and truly isn’t willing to budge, says Wilding.
REFLECT — AND DON’T GLOAT
If you didn’t have luck persuading your boss, Bordone suggests taking time to process. Once you’ve cooled off, ask yourself: “What did I do that I thought worked, and what could I have done differently?” Remember: “Sometimes, you need to let bad decisions play out, so people listen to you in the future,” says Wilding. “I’ve seen situations where people’s managers come back to them and say, ‘I should have listened to you.’” If it turns out you were right in the end, don’t rub it in. “We have to let people face the consequences so they can come to that realization on their own.”
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