Cuando no puede ser transparente con su equipo

por Liderazgo y Gerencia

Considere qué valores le gustaría honrar si se encuentra en una situación en la que tiene más información de la que puede compartir.

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ay muchos libros y clases que describen el liderazgo como un conjunto de habilidades que cualquiera puede adquirir con el tiempo. Cosas como escuchar y comunicarse, administrar el tiempo y realizar reuniones individuales de manera efectiva son solo algunas de las competencias que tienen los grandes líderes. Sin embargo, hay una habilidad importante de la que a menudo se habla menos: manejar sus emociones como alguien en una posición de poder que tiene acceso a más información que otros.

Este es un dilema que enfrentan muchos nuevos gerentes: Sabe algo que podría afectar a su equipo, pero no puede compartirlo. ¿Cómo equilibra sus valores con sus palabras y acciones como líder?

He aquí algunos consejos para ayudarlo a mantenerse fiel a sus responsabilidades de liderazgo a pesar del desafío emocional de escuchar noticias que (todavía) no puede compartir con su equipo.

  1. Recuerde que su trabajo como líder es representar a la empresa.

Algo que muchos nuevos gerentes pasan por alto es que, como líder de su organización, una gran parte de su trabajo consiste en representar a la organización. Esto implica responsabilidades oficiales y tácitas.

Cuando está al tanto de nueva información que no puede compartir con su equipo, podría sentirse empujado en dos direcciones. Como gerente, se espera que represente al equipo directivo, pero como persona empática, también puede verse tentado a dar prioridad a sus necesidades y relaciones personales, por encima de los intereses de la empresa. Su trabajo consiste en elegir lo primero: considerar lo que la organización y su equipo necesitan de usted como líder en este momento. Si elige centrarse en lo que es mejor para sus relaciones, corre el riesgo de filtrar información confidencial y erosionar la confianza con el equipo de liderazgo, o incluso de perder su trabajo.

Este dilema suele producirse cuando existe un conflicto entre la información que obtuvo y sus valores personales. Si se enfrenta a ese conflicto, pruebe este ejercicio: Imagínese en dos papeles diferentes: el de líder y el de amigo. Comuníquese con su equipo como un líder y tenga compasión y paciencia como un amigo.

  1. Arráiguese en sus valores y principios.

Los buenos líderes son líderes preparados, y esto incluye tener la capacidad de anticiparse a los desafíos. Un conjunto de valores y principios claros lo ayudará a tomar buenas decisiones, especialmente cuando se sienta empujado en diferentes direcciones. No espere a que surja una situación difícil para comenzar a descubrir qué principios lo guían.

Tómese un momento para considerar qué valores le gustaría honrar si se encuentra en una situación en la que tiene más información de la que puede compartir. Pregúntese:

— ¿Qué representa como líder?

— ¿Cómo le gustaría que los demás describieran su estilo de liderazgo?

— ¿Qué espera de sus compañeros de trabajo?

— ¿De cuál de sus rasgos de personalidad está más orgulloso?

— ¿A qué líderes admira más y por qué?

Si la transparencia es uno de sus valores, un principio de liderazgo relacionado con ella podría ser honrar la comunicación transparente tanto hacia arriba como hacia abajo. Si no puede honrar eso, ¿cómo abordará la fricción que siente?

En esta situación, yo aconsejaría a la gente que tuviera en cuenta todos sus valores. Quizás, por ejemplo, otros de sus valores sean la familia, la confianza y la lealtad. ¿Cómo afectaría poner en riesgo esos aspectos de su carácter? ¿Perdería su trabajo y no podría mantener a sus seres queridos? ¿Renunciaría a su reputación como líder e integrante digno de confianza dentro del equipo? ¿O podría hacer un compromiso que le ayudara a mantenerse fiel a sus valores y, al mismo tiempo, a cumplir sus compromisos con su empleador? A menudo, hay una forma de encontrarse a sí mismo, y a los demás, en el medio.

Si se encuentra en una situación en la que tiene información que viola sus valores, o que podría ser poco ética o discriminatoria, también es su responsabilidad como líder hacer lo que cree que es correcto. Debe discutir la situación con su gerente, o con su representante de recursos humanos.

  1. Comparta sus principios con los demás.

Al declarar sus valores y principios, es probable que sus empleados sientan una mayor sensación de confianza en usted, porque reconocerán el enfoque reflexivo y proactivo que se aplica en su toma de decisiones.

  1. Priorice el respeto por encima de caer bien.

La mayoría de nosotros nos esforzamos por sentirnos apreciados y reconocidos en un equipo. Sin embargo, como líder, habrá momentos en los que tendrá que tomar decisiones difíciles que quizá no todos apoyen. Es normal que, como resultado, le desagrade temporalmente a algunas personas.

Si pierde esto de vista y toma decisiones para ser querido o evitar las acciones difíciles, seguramente perderá respeto. Será muy difícil tratar de dirigir a un equipo que no lo respeta o no confía en que usted hará lo correcto.

Tenga esto en cuenta cuando se sienta tentado a decir o hacer algo sólo para caer bien o evitar tensiones interpersonales. Cuando es capaz de manejar sus emociones, es capaz de hacer lo difícil y lo correcto, en lugar de lo fácil y lo incorrecto. Eso le ganará respeto.

  1. Piense a largo plazo.

En momentos de mucho estrés, es fácil pasar por alto la perspectiva a largo plazo. Muchos de nosotros tendemos a dar prioridad a nuestras necesidades a corto plazo sobre nuestras ganancias a largo plazo. Sin embargo, los líderes confiables y respetados saben que compartir información confidencial para aliviar la tensión que sólo ellos están experimentando es, en última instancia, más perjudicial que productivo. Erosiona la confianza y el respeto de la alta dirección, compañeros y empleados por igual. Especialmente si no dispone de todos los detalles, compartir demasiado pronto la información con su equipo puede provocar un torbellino de estrés y confusión. Por lo general, no merece la pena.

  1. No haga promesas que no pueda cumplir.

Por último, tenga en cuenta que retener información confidencial en beneficio de la organización no significa que deba inventar una historia alternativa o hacer promesas y compromisos que no podrá cumplir. Un mejor enfoque en estas situaciones delicadas es ser lo más honesto y transparente posible sin filtrar información.

Demostrar madurez emocional y sentirse cómodo con lo incómodo puede ser más difícil a corto plazo. Sin embargo, una vez superada esta fase, se habrá mantenido fiel a sus valores y se habrá ganado la confianza y el respeto que lo beneficiarán en los años venideros.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

There are many books and classes that describe leadership as a set of skills anyone can pick up over time. Things like listening and communication, time management and conducting effective one-on-ones are just a handful of competencies that great leaders have. However, there is one significant skill that is often less talked about: managing your emotions as someone in a position of power who has access to more information than others.

This is a dilemma many new managers face: You know something that could impact your team, but you can’t share it. How do you balance your values with your words and actions as a leader?

Here are a few tips to help you stay true to your leadership responsibilities despite the emotional challenge of hearing news you can’t (yet) share with your team.

1. REMEMBER THAT YOUR JOB AS A LEADER IS TO REPRESENT THE COMPANY.

Something many new managers overlook is that, as a leader of your organization, a big part of your job is to represent the organization. This comes with both spoken and unspoken responsibilities.

When you’re privy to new information that you’re not allowed to share with your team, you may feel pulled in two directions. As a manager, you’re expected to represent the leadership team, but as an empathetic person, you may also be tempted to prioritize your personal needs and relationships over the interests of the business. Your job is to choose the former — to consider what the organization and your team need from you as a leader right now. If you choose to focus on what’s best for your relationships, you risk leaking confidential information and eroding trust with the leadership team or potentially even losing your job.

This dilemma often occurs when there’s a conflict between the information you learn and your personal values. If you’re facing that conflict, try this exercise: Picture yourself in two different roles — the role of a leader and the role of a friend. Communicate with your team as a leader and extend compassion and patience as a friend.

2. GROUND YOURSELF IN YOUR VALUES AND PRINCIPLES.

Good leaders are prepared leaders, and this includes having the ability to anticipate challenges. A clear set of values and principles will help you make good decisions, especially when you’re feeling pulled in different directions. Don’t wait for a difficult situation to arise to start figuring out what principles guide you.

Take a moment to consider what values you would want to honor should you find yourself in a situation where you have more information than you’re allowed to share. Ask yourself:

— What do you stand for as a leader?

— How would you like others to describe your leadership style?

— What do you expect from your co-workers?

— Which of your personality traits are you most proud of?

— Which leaders do you admire most and why?

If transparency is a value of yours, a leadership principle connected to that might be to honor transparent communication both upward and downward. If you’re unable to honor that, how will you address the friction you feel?

In this situation, I would advise people to consider all of their values. Perhaps, for instance, your other values are family, trustworthiness and loyalty. How would making a compromise impact those aspects of your character? Would you lose your job and be unable to support your loved ones? Would you give up your reputation as a trustworthy team member and leader? Or could you make a compromise that would help you stay true to your values while also honoring your commitments to your employer? Often, there is a way to meet yourself — and others — in the middle.

If you’re in a situation where you have information that violates your values, or may be unethical or discriminatory in any way, it’s also your responsibility as a leader to do what you believe is right. You should discuss the situation with your manager, or with your human resources representative.

3. SHARE YOUR PRINCIPLES WITH OTHERS.

By stating your values and principles, your employees will likely feel a greater sense of trust and confidence in you because they’ll recognize the thoughtful and proactive approach that goes into your decision making.

4. PRIORITIZE RESPECT OVER BEING LIKED.

The majority of us strive to feel appreciated and recognized on a team. But as a leader, there will be times when you have to make tough decisions that may not be supported by everyone. It’s normal for some people to dislike you temporarily as a result.

If you lose sight of this and make decisions to be liked or to avoid hard calls, you will likely lose respect. Trying to lead a team that doesn’t respect you or doesn’t have confidence that you’ll do what’s right will be a very difficult endeavor.

Bear this in mind when you feel tempted to say something or do something only to be liked or to prevent interpersonal tension. When you’re able to manage your emotions, you’re able to do the hard and right thing, instead of the easy and wrong thing. That will garner you respect.

5. THINK LONGER TERM.

In high-stress moments, it’s easy to overlook the long-term perspective. Many of us tend to prioritize our short-term needs over our long-term gains. But trusted and respected leaders know that sharing confidential information to alleviate tension that they alone are experiencing is ultimately more harmful than productive. It erodes trust and respect from senior leadership, peers and employees alike. Particularly if you don’t have all the details, sharing information with your team too soon can cause a whirlpool of stress and confusion. Typically, it’s not worth it.

6. DON’T MAKE PROMISES THAT YOU CAN’T KEEP.

Lastly, keep in mind that withholding confidential information for the organization’s benefit doesn’t mean that you need to invent an alternative story or make promises and commitments that you won’t be able to fulfill. A better approach in these tricky situations is to be as honest and transparent as you can without leaking information.

Demonstrating emotional maturity and being comfortable with the uncomfortable may be harder in the short term. But once this phase is over, you will have stayed true to your values and earned trust and respect that will benefit you for years to come.

Autor

Sobre el Autor

Es coach de liderazgo profesional, formadora, autora y presentadora de podcasts.