Cómo decir “no” después de decir “sí”
I
magínelo: un colega le pregunta si usted puede presidir un nuevo comité que él está creando. Sin siquiera pararse a pensar, las primeras palabras que salen de su boca son: “Claro, me encantaría”. Más adelante, usted observa una montaña de correos electrónicos en su bandeja de entrada y una avalancha de citas en su calendario. De repente se da cuenta de que está demasiado ocupado. Sabe que tienes que decir “no” después de haber dicho “sí”, pero no duda de abandonar la obligación después de haber dado su palabra.
Decir “no” nunca es fácil, pero es especialmente difícil cuando ya ha aceptado hacer algo. Quizá le preocupe que al echarse atrás se rompan los puentes, se le perciba como poco fiable o se le etiquete como un mal jugador de equipo.
Afortunadamente, hay formas de anular el compromiso con elegancia. Al hacerlo, mantendrá su reputación intacta y sus relaciones sólidas. He aquí cómo lograrlo:
— Considere el costo: Antes de dar la noticia, asegúrese de que echarse atrás es la decisión correcta. Considere el costo de oportunidad. Sin embargo, si los costos superan a los beneficios (como el impacto en su vida personal o en sus proyectos actuales), entonces es mejor retirarse.
— Cambie su perspectiva: Si le preocupa que decir “no” después de haber dicho “sí” lo haga parecer irresponsable, acepte el hecho de que sería egoísta e inapropiado seguir con la tarea sabiendo que no podrá completarla. Además, considere los rasgos positivos que muestra cuando retrocede con elegancia. Usted ejemplifica el cómo priorizar, gestionar el tiempo y comunicar de forma transparente, todas ellas cualidades de un liderazgo poderoso.
— Sea diplomático pero sincero: Cuando llegue el momento de transmitir su mensaje, sea asertivo y claro sin dar demasiadas explicaciones. Procure ser directo, reflexivo y, sobre todo, honesto. Ofrecer una breve explicación que muestre su razonamiento puede ayudar a que su retirada sea mejor recibida.
— Preserve la relación: Es conveniente pedir disculpas y asumir la responsabilidad por cualquier error, malentendido o simplemente por haberse extendido de más. Al fin y al cabo, la otra persona contaba con usted y quizá hizo planes en torno a su participación. Expresarle gratitud y terminar con una nota positiva demuestra atención y compasión.
— Ofrezca una alternativa: Proponga un calendario diferente o cambie la fecha si realmente quiere ayudar. También puede evitar dejar a la persona en un problema si le sugiere una alternativa. Tal vez se ofrezca a presentarle a un compañero de trabajo que pueda ayudarla. Quizá la oriente hacia un recurso útil, como una comunidad, podcast o material de formación que pueda satisfacer la necesidad expresada.
— Aprenda de ello: Retirarse de los compromisos no es cómodo, pero puede proporcionar una valiosa lección y el ímpetu para superar esas tendencias de complacer a la gente, que quizá se interponen en su camino. Aproveche esta oportunidad para aprender a discernir mejor lo que aceptará (o no) en el futuro. Intente decir “sí” sólo a las oportunidades que lo entusiasman y para las que tiene tiempo.
Por muy reflexivo que sea, ocasionalmente tendrá que cancelar una promesa que había hecho. No lo convierta en una costumbre, pero aborde la situación con sensibilidad y consideración para obtener el mejor resultado posible.
© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org | Distribuido por: The New York Times Syndicate.
Artículo en inglés
Picture it — a colleague asks if you can chair a new committee he is starting. Without even pausing to think, the first words out of your mouth are, “Sure. I’d love to!” Flash forward, and you’re looking at emails piling up in your inbox and a flurry of appointments on your calendar. It suddenly hits you that you’re spread too thin. You know you need to say “no” after saying “yes,” but you’re hesitant to back out of the obligation after you’ve given your word.
Saying “no” is never easy, but it’s particularly challenging after you’ve already agreed to do something. You may worry that backing out will burn bridges, cause you to be perceived as unreliable or lead to you being labeled a poor team player.
Luckily, there are ways to uncommit gracefully. Doing so will keep your reputation intact and your relationships strong. Here’s how to go about it:
— CONSIDER THE COST: Before you deliver the news, make sure that backing out is in fact the right decision. Consider the opportunity cost. However, if the costs outweigh the benefits (such as the impact on your personal life or your current projects), then it’s better to withdraw.
— SHIFT YOUR PERSPECTIVE: If you worry that saying “no” after you’ve already said “yes” will make you appear irresponsible, embrace the fact that it would be selfish and inappropriate to follow through on the task knowing you couldn’t complete it. Plus, consider the positive traits you display when you back out gracefully. You exemplify strong prioritization, time management and transparent communication — all qualities of powerful leadership.
— BE DIPLOMATIC BUT TRUTHFUL: When it comes time to deliver your message, be assertive and clear without overexplaining. Aim to be direct, thoughtful and above all else, honest. Providing a short explanation showing your reasoning can help your withdrawal be better received.
— PRESERVE THE RELATIONSHIP: It’s appropriate to apologize and take responsibility for any mistake, misunderstanding or simply overextending yourself. After all, the other person was counting on you and may have been making plans around your participation. Expressing gratitude and ending on a positive note shows care and compassion.
— OFFER AN ALTERNATIVE: Propose a different timeline or to reschedule to a new date if you genuinely want to help. You can also avoid leaving the person in a lurch by suggesting an alternative. Perhaps you offer to introduce the person to a co-worker who can help. Maybe you redirect the person to a resource such as a community, podcast or training material that can meet the expressed need.
— LEARN FROM IT: Backing out of commitments isn’t comfortable, but it can provide a valuable lesson and an impetus to overcome people-pleasing tendencies that may be standing in your way. Use this as a learning opportunity to build greater discernment around what you do — or don’t — agree to in the future. Try to say “yes” only to opportunities that excite you and that you have time for.
No matter how thoughtful you are, you may need to occasionally go back on a promise you’ve made. Don’t make it a habit but do approach the situation with sensitivity and consideration to get the best possible outcome.
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