Cómo el modelo de propiedad de una empresa determina los errores que comete

por Estrategia y Decisiones

Comprender las ventajas y desventajas de los diferentes modelos de propiedad puede ayudar a las empresas a perdurar a largo plazo.

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as empresas se comportan de forma muy diferente en función de su modelo de propiedad, ya sea que coticen en bolsa o sean de propiedad privada. Además, enfrentan desafíos distintos para lograr la longevidad. Las empresas que cotizan en bolsa suelen ser víctimas del pánico, respondiendo con demasiada agresividad a la dinámica del sector, ya que se enfrentan a la presión de los mercados para recuperar su rentabilidad anterior. Por el contrario, las empresas privadas corren el riesgo de caer en la pasividad, reaccionando de manera insuficiente a los cambios o no respondiendo en absoluto hasta que es demasiado tarde.

Comprender las ventajas y desventajas de los diferentes modelos de propiedad puede ayudar a los gerentes a identificar las tensiones centrales que todas las empresas deben sortear para perdurar a largo plazo.

Ámbito corporativo: Diversificación y concentración

Las empresas que perduran mantienen una concentración intensa en su núcleo y, al mismo tiempo, lo diversifican. Esto les permite absorber los cambios repentinos en los mercados y maximizar el valor a lo largo de los ciclos económicos, creando altibajos en el rendimiento de la empresa. Esto puede reducir el valor a corto plazo, pero aumenta las probabilidades de supervivencia a largo plazo.

Modelo de negocio: Disrupción y consistencia

El cementerio corporativo está lleno de empresas que no lograron adaptarse a las disrupciones de su sector. Sin embargo, existe un riesgo al seguir desesperadamente lo que otros están haciendo en la industria. Seguir cada moda puede llevar a una empresa a alejarse de lo que la hizo tener éxito en primer lugar. En lugar de seguir cualquiera de estos extremos, las empresas deben identificar los atributos que desean preservar (independientemente de la evolución de la empresa) y adoptar una disposición a desafiar todos los demás aspectos del negocio.

Sucesión de liderazgo: Partida y conformidad

Las empresas enfocadas en la longevidad deben invertir en la creación de una reserva de talento interna y, al mismo tiempo, adoptar una visión prospectiva de las capacidades requeridas en la alta dirección, evaluar a los candidatos internos en función de esos criterios, invertir en cerrar las brechas y mantener un enfoque de apertura para cubrir los puestos con personas externas cuando sea necesario.

Horizonte de inversión: Entrega y compromiso

Para lograr un éxito sostenido, las empresas deben encontrar un equilibrio entre el compromiso con su visión y el cumplimiento de las expectativas de los accionistas. Tener una base de inversionistas que esté dispuesta a renunciar a los rendimientos a corto plazo por el valor que se puede crear a través del capital paciente es esencial para la longevidad. Para las empresas que cotizan en bolsa, la rendición de cuentas está incorporada en los objetivos trimestrales de ganancias, pero la paciencia es más desafiante. Para las empresas privadas, esas expectativas deben ser autoimpuestas.

Estructura de capital: Deuda y conservadurismo

Las empresas que desean perdurar generalmente deben mantener un balance sólido, tanto para reducir el riesgo de endeudamiento excesivo como para tener flexibilidad para comprar activos durante los periodos de recesión. El endeudamiento significativo debe hacerse para realizar apuestas importantes que tengan el potencial de transformar la trayectoria de la empresa, por ejemplo, mediante una adquisición transformadora o invirtiendo en un nuevo modelo de negocio. La clave está en utilizar la deuda como una herramienta estratégica más que como un mecanismo de ingeniería financiera.

Para todas las empresas, sus estructuras de propiedad traen sesgos de los que los líderes deben ser conscientes para evitar los patrones comunes que conducen al fracaso.

Al prestar atención a las vulnerabilidades de su estructura de propiedad y organizarse para abordarlas, su empresa podrá encontrar el camino hacia la perpetuación.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Companies behave very differently depending on their model of ownership, such as whether they are publicly traded or privately held. They also face different challenges in achieving longevity. Public companies more often fall victim to the path of panic, responding too aggressively to industry dynamics as they face pressure from public markets to recover their previous profitability. Private companies, by contrast, risk the path of passivity, underreacting to changes or failing to respond at all until it is too late.

Understanding the advantages and disadvantages of different ownership models can help managers identify the core tensions that all companies need to navigate to last for the long-term.

CORPORATE SCOPE: DIVERSIFICATION AND CONCENTRATION

Companies that last retain a laserlike concentration on their core while at the same time building layers of diversification into it. This allows companies to absorb sudden changes in markets and maximize value across business cycles, creating lower highs and higher lows in company performance. This may reduce short-term value, but it increases odds of long-term survival.

BUSINESS MODEL: DISRUPTION AND CONSISTENCY

The corporate graveyard is full of companies that failed to adapt to disruptions in their industry. However, there is risk in desperately following what others in the industry are doing. Following every fad can lead a company away from what made it succeed in the first place. Rather than either extreme, companies should identify the attributes that they want to preserve regardless of the company’s evolution and adopt a willingness to challenge every other aspect of the business.

LEADERSHIP SUCCESSION: DEPARTURE AND CONFORMITY

Companies focused on longevity should invest in building an internal talent pipeline while simultaneously taking a forward-looking view of the capabilities required in the C-suite, assessing internal candidates against those criteria, investing in filling gaps and retaining an openness to filling roles with outsiders when necessary.

INVESTMENT HORIZON: DELIVERING AND COMMITMENT

To achieve sustained success, companies need to find a measure of both commitment to their vision and delivering on shareholder expectations. Having an investor base that is willing to forego short-term returns for the value that can be created through patient capital is essential to longevity. For public companies, accountability is built into quarterly earnings targets, but patience is more challenging. For private companies, those expectations must be self-imposed.

CAPITAL STRUCTURE: DEBT AND CONSERVATISM

Businesses that want to last should generally keep a strong balance sheet, both to reduce the risk of excessive borrowing as well as to have flexibility to buy assets during downturns. Going into significant debt should be done to make major bets that have the potential to transform the company’s trajectory, e.g., by making a game-changing acquisition or investing in a new business model. The key is to use debt as a strategic tool more than a mechanism for financial engineering.

For all companies, their ownership structures bring biases that leaders need to be mindful of to avoid the common patterns that lead to failure.

By paying attention to the vulnerabilities of your ownership structure and organizing to address them, your company can find the pathway to perpetuation.

Autor

Sobre el Autor

Es profesor titular en la Harvard Business School, donde enseña sobre estrategia, propiedad y empresas familiares.