Diseñar un sistema exitoso de IA agéntica

por , , Entorno e Innovación

La IA agéntica (sistemas de agentes de IA capaces de planificar, razonar y actuar de forma autónoma) puede ejecutar flujos de trabajo, tomar decisiones y coordinarse entre departamentos.

E

n este artículo, compartimos algunos principios clave para implementar sistemas de IA agéntica que aumentarán la probabilidad de que generen el valor esperado.

¿Cómo funciona la IA agéntica?

La IA agéntica (sistemas de agentes de IA capaces de planificar, razonar y actuar de forma autónoma) puede ejecutar flujos de trabajo, tomar decisiones y coordinarse entre departamentos. Piense en la IA agéntica como un equipo de colegas digitales. Algunos agentes son especialistas, como un copiloto de programación que acelera el desarrollo o un asistente virtual que se integra a una herramienta SaaS. Otros actúan más como coordinadores, uniendo el trabajo de muchos especialistas para obtener un resultado mayor. Cuando se orquestan como un sistema, estos agentes planifican, razonan y actúan hacia objetivos, ajustándose a medida que cambian las condiciones. Lo más importante es que pueden operar a través de aplicaciones y fuentes de datos fragmentadas, sin necesidad de integrar todo en un sistema central.

Guiada por la supervisión humana, la IA agéntica se convierte en una capa inteligente que conecta procesos dispersos y rompe los silos para crear un flujo más continuo y eficiente.

¿Cómo pasa de tareas a resultados la IA agéntica?

Consideremos la implementación más utilizada de la IA generativa: los chatbots para atención al cliente. La mayoría de las empresas cuenta con miles o más transcripciones de estas interacciones con clientes. La IA agéntica hace mucho más que resolver una queja a la vez. Puede revisar todas las conversaciones, detectar problemas recurrentes y actuar para eliminarlos. Lo que comienza como soluciones más rápidas evoluciona hacia una base de aseguramiento de calidad y retroalimentación de producto que anticipa los problemas antes de que aparezcan, fortaleciendo toda la experiencia del cliente.

Esta progresión (desde soluciones rápidas hasta la prevención y la confiabilidad sistémica) muestra el potencial de la IA agéntica. Lograrlo requiere replantear cómo están estructuradas y lideradas las organizaciones para que los agentes puedan orquestarse en torno a resultados, no solo a tareas. Hemos identificado que existen tres imperativos esenciales.

1. Diseñar en función de los resultados y nombrar a los responsables de la misión.

Para diseñar en torno a resultados con IA agéntica, cada recorrido importante necesita un responsable de misión: alguien que defina la misión, dirija tanto a personas como a agentes de IA, y sea dueño del resultado. En ocasiones se trata de un gerente de producto o un responsable del recorrido encargado de supervisar y optimizar toda la experiencia del cliente (o del usuario); en otras, es necesario designar a alguien con autoridad y visibilidad interfuncional.

2. Liberar los silos de datos y aclarar la lógica empresarial.

Muchas empresas asumen que la IA requiere datos impecables y centralizados, pero no es así. Los agentes de IA pueden gestionar silos de datos siempre que cuenten con una lógica empresarial compartida claramente definida y con los datos contextuales adecuados a través de interfaces de programación de aplicaciones (APIs) y metadatos.

3. Desarrollar a los líderes y los mecanismos de control que requieren los sistemas inteligentes.

La gestión de la IA agéntica a gran escala exige esta distribución de responsabilidades: administradores del sistema con controles claros, profesionales de TI que gestionen la seguridad y el manejo de datos, y equipos de primera línea con la capacidad de intervenir cuando los resultados se desvían de la intención original. Cuando se hace correctamente, este equilibrio entre autonomía y supervisión convierte la gestión en un habilitador del crecimiento a escala, no en un freno para el progreso.

© 2026 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

In this article, we share some key principles for implementing agentic AI systems that will increase the likelihood that they will deliver the sought-after value.

HOW AGENTIC AI WORKS

Agentic AI — systems of AI agents capable of autonomous planning, reasoning and action — can execute workflows, make decisions and coordinate across departments. Think of agentic AI as a team of digital colleagues. Some agents are specialists — a coding copilot that speeds up development, or a virtual assistant that plugs into a SaaS tool. Others act more like coordinators, stitching together the work of many specialists into a larger outcome. When orchestrated as a system, these agents plan, reason and act toward goals, adjusting as conditions change. Crucially, they can operate across fragmented applications and data sources without forcing everything into one central system. Guided by human supervision, agentic AI becomes an intelligent layer that links scattered processes and cuts through silos into a more seamless flow.

HOW AGENTIC AI MOVES FROM TASKS TO OUTCOMES

Consider the most widely used implementation of generative AI: chatbots for customer service. Most companies have thousands or more transcripts of these customer interactions. Agentic AI does more than solve one customer complaint at a time. It can review all conversations, detect recurring issues and act to eliminate them. What begins as faster fixes evolves into a quality-assurance, product-feedback backbone that anticipates problems before they surface, strengthening the entire customer experience.

This progression — from quick fixes to prevention to systemic reliability — shows the promise of agentic AI. Achieving it requires rethinking how organizations are structured and led so that agents can be orchestrated around outcomes, not just tasks. We’ve found that there are three essential imperatives.

1. Design around outcomes and appoint accountable mission owners.

To design around outcomes with agentic AI, every major journey needs a mission owner: someone who defines the mission, steers both humans and AI agents, and owns the outcome. Sometimes it’s a product manager or journey owner responsible for overseeing and optimizing the complete customer (or user) experience; other times, it requires naming someone with cross-functional authority and visibility.

2. Unlock data silos and clarify the business logic.

Many companies assume that AI requires pristine, centralized data. It doesn’t. AI agents can manage data silos provided they are armed with a clearly defined shared business logic and the right contextual data through application programming interfaces (APIs) and metadata.

3. Develop the leaders and guardrails that intelligent systems require.

Stewardship of agentic AI at scale requires this distribution of responsibility: system stewards with clear controls, IT professionals who manage security and data handling, and front line teams empowered to intervene when outcomes diverge from intent. Done well, this balance of autonomy and oversight makes stewardship an enabler of scale, not a brake on progress.

Autores

Sobre el Autor

Es directora corporativa de varias empresas y anteriormente se desempeñó como directora de operaciones de Manulife y vicepresidenta ejecutiva del Royal Bank of Canada.