Los líderes más estratégicos destacan en 4 disciplinas
D
urante un safari en Kenia, observé cómo una manada de leones acechaba a una manada de cebras, en silencio, durante casi 90 minutos. En ese momento, un cachorro de león se levantó de su posición agazapada y las cebras se dispersaron. Las leonas le gruñeron al cachorro juguetón y siguieron su camino, conscientes de que la supervivencia de su manada dependía por completo de su aptitud, es decir, de su capacidad para adaptarse al entorno y obtener ventajas en forma de alimento.
La experiencia me pareció una metáfora útil de la aptitud estratégica, o la capacidad de un líder para aprender de su entorno y adaptarse a él para marcar el rumbo y crear una ventaja competitiva. Así como la manada de leones necesitaba adaptarse a la oportunidad perdida de comer, los líderes empresariales deben adaptarse a un entorno cambiante para hacer crecer y mantener su negocio.
Los atletas profesionales suelen dedicar gran parte de su tiempo a practicar, en comparación con el que dedican a competir. En cambio, para los profesionales de negocios, esta dinámica se invierte, y la mayoría de los ejecutivos pasan casi todo su tiempo trabajando en el negocio, y muy poco practicando para mejorar en las habilidades fundamentales para su éxito.
Entonces, ¿cómo puede un líder desarrollar y mantener su aptitud estratégica? Para responder a esta pregunta, estudié a 77 ejecutivos de C-Suite durante un período de cuatro años. Con base en mi investigación, identifiqué cuatro disciplinas practicadas por los líderes estratégicamente aptos.
- Aptitud estratégica: Establecen una dirección estratégica clara y la ajustan cuando es necesario.
La capacidad de desarrollar una estrategia es fundamental para el éxito de un ejecutivo. Según un estudio de 10 años realizado por McKinsey & Company a 1,500 empresas, el establecimiento de una dirección estratégica es el factor número uno para mejorar la salud organizacional. Y, sin embargo, las investigaciones de Gallup durante los últimos 30 años, que incluyen a más de 10 millones de gerentes, revelaron que sólo el 22% de los empleados estaban totalmente de acuerdo en que los líderes de su organización habían establecido una dirección clara para el negocio.
Un comportamiento que distingue a los líderes estratégicamente aptos es su capacidad para adaptar su estrategia en un entorno cambiante. Para ello, se reúnen regularmente con su equipo para conocer sus puntos de vista e incluir sus aportaciones para afinar la dirección estratégica. Además, buscan y recopilan continuamente información sobre su mercado, clientes, competidores y empresa.
Para evaluar su propia aptitud estratégica, pregúntese lo siguiente:
— ¿Adapto mi plan estratégico cuando surge nueva información para crear valor diferenciado para los clientes?
— ¿He demostrado la capacidad de ajustar mi plan cuando cambia el contexto empresarial?
— ¿Con qué frecuencia actualizo mis estrategias y planes con nuevos datos?
- Aptitud de liderazgo: Perfeccionan su estilo de liderazgo para adaptarse a las circunstancias.
Los líderes estratégicamente aptos entienden que su valor para el negocio aumenta al observar continuamente sus propios comportamientos e interacciones para evaluar cómo pueden mejorar para adaptarse a las circunstancias. Operan basándose en una serie de principios de liderazgo que desencadenan los comportamientos necesarios para respaldar su dirección estratégica; por ejemplo, «operamos con una mentalidad de propiedad» o «evaluamos el panorama competitivo con regularidad». También identifican cuáles de sus propios comportamientos pueden ayudar a otros a alcanzar sus objetivos; por ejemplo, «escucho sin juzgar» o «protejo el tiempo de las personas ante las emergencias repentinas».
Para comprender mejor su nivel de aptitud de liderazgo, pregúntese lo siguiente:
— ¿Cuáles son mis principios de liderazgo? ¿Cómo quiero ser recordado como líder?
— ¿Solicito de forma proactiva a mis subordinados directos y colegas sus opiniones sobre mi desempeño como líder para evaluar mi impacto?
— ¿Qué factores desencadenantes he creado para ayudar al equipo a adoptar los principios de liderazgo?
- Aptitud organizacional: Dedican tiempo a pensar en el estado futuro del negocio.
La aptitud organizacional está determinada, en gran parte, por la capacidad de hacer evolucionar su modelo de negocio para posicionar proactivamente a su grupo en la creación, entrega y captación de valor. Una encuesta global de PwC a CEOs reveló que idealmente les gustaría aumentar el tiempo dedicado a pensar en el futuro del negocio, pasando del 47% actual al 57%.
Invertir tiempo en pensar en el estado futuro del negocio requiere disciplina, al igual que se necesita determinación para levantarse y hacer ejercicio cada mañana antes de que el día se vuelva ajetreado.
Si bien los planes cambiarán a lo largo del año, lo verdaderamente importante es el proceso de evaluar continuamente el entorno para identificar nuevos patrones, tendencias y actividades que puedan tener un impacto material en la empresa. Entrenar el músculo organizacional para generar y compartir estos conocimientos rompe los silos y crea un ciclo de aprendizaje que puede conducir a una ventaja competitiva.
Para evaluar la aptitud organizacional, pregúntese lo siguiente:
— ¿He descrito claramente el modelo de negocio de nuestro grupo?
— ¿Comprendo cuáles son los desafíos internos para hacer evolucionar con éxito el modelo de negocio?
— ¿Dónde podemos desviarnos de la norma del sector para crear, entregar y capturar más valor?
- Aptitud de comunicación: Colaboran eficazmente con los grupos de interés internos y externos.
Una encuesta que realicé en colaboración con Human Capital Media Research a 400 líderes de gestión del talento reveló que el 58% de los grupos multifuncionales dentro de las organizaciones no alinean de manera efectiva sus estrategias entre sí.
A medida que aumentan las responsabilidades y se intensifica la presión por alcanzar metas y objetivos financieros, es común perder de vista el poder de la colaboración. Es similar al jugador estrella de un equipo de baloncesto que cree que debe anotar por su cuenta siempre, en lugar de pasar el balón a otros que estén abiertos y que pueden contribuir de otras maneras.
Los líderes estratégicamente aptos construyen relaciones con colegas que pueden aportarles conocimientos y capacidades que tal vez no posean. Cuando es necesario, buscan recursos externos que puedan suplir carencias para colaborar eficazmente.
Para evaluar su aptitud de comunicación, pregúntese lo siguiente:
— ¿Me reúno con las partes interesadas internas clave de forma intencionada y sistémica para desarrollar relaciones y alinear estrategias?
— ¿Tengo una comprensión clara de lo que mis colegas intentan conseguir y de sus estrategias para lograrlo?
— ¿Qué canales utilizamos para compartir información entre las distintas áreas funcionales?
Al adoptar un enfoque proactivo para mejorar las cuatro disciplinas de la aptitud estratégica (estrategia, liderazgo, organización y comunicación), será capaz de obtener continuamente nuevos conocimientos de sus interacciones, lo que lo conducirá a una mayor competencia y confianza para establecer la dirección estratégica de su negocio. Según una investigación realizada por Michael Porter y Nitin Nohria, de la Harvard Business School, el CEO promedio invierte 45 minutos al día en desarrollar sus aptitudes. ¿Cuánto tiempo invierte usted cada día en su aptitud estratégica? Eso podría marcar la diferencia entre prosperar (o no sobrevivir) en el mundo empresarial.
© 2024 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org | Distribuido por: The New York Times Syndicate.
Artículo en inglés
During a safari in Kenya, I watched a pride of lions stalk a herd of zebra in silence for nearly 90 minutes. At that point, a lion cub rose up from his crouched position, and the zebra scattered. The female lions growled at the playful cub and moved on, well aware that their pride’s survival was wholly dependent on their fitness — their ability to adapt to their environment and gain advantage in the form of food.
The experience struck me as a useful metaphor for strategic fitness, or a leader’s ability to learn from and adapt to their environment in order to set direction and create competitive advantage. Just as the pride of lions needed to adjust to the lost opportunity for a meal, business leaders must adapt to a changing environment to grow and sustain their business.
Professional athletes typically spend much of their time practicing, as compared to competing. For business professionals, this dynamic is reversed, with most executives spending nearly all of their time working in the business and very little practicing to become better at the skills foundational to their success.
So how does a leader develop — and maintain — their strategic fitness? To answer this question, I studied 77 C-Suite executives over a period of four years. Based on my research, I identified four disciplines practiced by strategically fit leaders.
STRATEGY FITNESS: THEY SET CLEAR STRATEGIC DIRECTION — AND CALIBRATE WHEN NECESSARY.
The ability to develop strategy is integral to an executive’s success. According to a 10-year study of 1,500 companies by McKinsey & Co., setting strategic direction is the number one factor that improves organizational health. And yet research by Gallup over the past 30 years with more than 10 million managers found only 22% of employees strongly agreed that the leaders of their organization have set clear direction for the business.
One behavior that sets strategically fit leaders apart is their ability to adapt their strategy in the face of a changing environment. They do this by regularly meeting with their team to gain their perspectives and include their input to sharpen the direction. They also continuously scan for and collect insights on their market, customers, competitors and company.
To evaluate your own strategic fitness, ask yourself the following:
Do I adapt my strategic plan when new insights arise to create differentiated value for customers?
Have I demonstrated the ability to calibrate my plan when the business context changes?
How often do I update my strategies and plan with new insights?
LEADERSHIP FITNESS: THEY REFINE THEIR LEADERSHIP STYLE TO MEET THE MOMENT.
Strategically fit leaders understand that their value to the business is enhanced by continually observing their own behaviors and interactions to assess how they can improve to meet the moment. They operate based on a series of leadership principles that trigger the behaviors necessary to support their strategic direction — for example, “We operate with an ownership mindset,” or “We assess the competitive landscape on a regular basis.” They also identify which of their own behaviors can help others achieve their goals — for example, “I listen without judgment,” or “I protect people’s time from fire drills.”
To better understand your level of leadership fitness, ask yourself the following:
What are my leadership principles? How do I want to be remembered as a leader?
Do I proactively solicit insights on my leadership performance from direct reports and colleagues to gauge my impact?
What triggers have I created to help the team adopt the leadership principles?
ORGANIZATION FITNESS: THEY INVEST TIME THINKING ABOUT THE FUTURE STATE OF THE BUSINESS.
Organization fitness is determined in large part by the ability to evolve your business model to proactively position your group to create, deliver and capture value. A PwC Global Survey of CEOs found that they would ideally like to move from spending 47% of their time currently thinking about the future of the business to 57% of their time.
Investing time thinking about the future state of the business requires discipline, just as it takes grit to get up to exercise each morning before the day gets busy.
While plans will change throughout the year, it’s the process of continually scanning one’s environment to identify new patterns, trends and activities that may have a material impact on the business that’s truly important. Training the organizational muscle to generate and share these insights breaks down silos and creates a learning flywheel that can lead to competitive advantage.
To assess your organization fitness, ask yourself the following:
Have I clearly depicted the business model for our group?
Do I understand what the internal challenges are to successfully evolving the business model?
Where can we deviate from the industry norm to create, deliver and capture greater value?
COMMUNICATION FITNESS: THEY EFFECTIVELY COLLABORATE WITH INTERNAL AND EXTERNAL STAKEHOLDERS.
A survey I conducted in conjunction with Human Capital Media Research of 400 talent management leaders found that 58% of cross-functional groups within organizations do not effectively align their strategies with one another.
As one’s responsibilities increase and the pressure to achieve goals and reach financial targets heightens, it’s common to lose sight of the power of collaboration. It’s similar to the star player on a basketball team believing that she has to score on her own every time instead of distributing the ball to others who are open and can contribute in their own ways.
Strategically fit leaders build relationships with colleagues who can provide expertise and capabilities that they may not possess. When necessary, they look for external resources who can fill gaps and then collaborate with them effectively.
To evaluate your communication fitness, ask yourself the following:
Am I meeting with key internal stakeholders intentionally and on a consistent cadence to develop relationships and align strategies?
Do I have a clear understanding of what my colleagues are trying to achieve and their strategies for doing so?
What channels are we using to share insights across different functional areas?. . .
By taking a proactive approach to enhancing the four disciplines of strategic fitness — strategy, leadership, organization and communication — you’ll continuously mine new insights from your interactions leading to greater competence and confidence in setting strategic direction for your business. According to research by Harvard Business School’s Michael Porter and Nitin Nohria, the average CEO invests 45 minutes a day developing their physical fitness. How much time are you investing each day in your strategic fitness? It may be the difference between thriving, or not surviving, in the business wilds.
Los gerentes están teniendo dificultades para seguir el ritmo del auge de la productividad impulsado por la IA
Ya no necesita asignar tareas específicas y secuenciales. La IA puede ejecutar el “qué” en cuestión de minutos.
Cómo llegan realmente las personas a los puestos directivos en las empresas del S&P 500
Para alcanzar el éxito no basta con conocer a fondo la organización y tener una gran experiencia dentro de su área funcional.
Formas sorprendentes de reducir la rotación de personal en puestos de trabajo de alta presión y alta especialización
La sobrecarga desgasta a las personas; la responsabilidad significativa las mantiene comprometidas.





