Por qué tiene un exceso crónico de compromisos

por Desarrollo Personal

Existen tres dinámicas emocionales que pueden llevarle a comprometerse en exceso en el lugar de trabajo, y que repercuten en cómo se siente o se comporta.

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on base en mis conocimientos e investigaciones para mi libro “Toxic Productivity: Reclaim your time and emotional energy in a world that always demands more”, existen tres dinámicas emocionales que pueden llevarle a comprometerse en exceso en el lugar de trabajo, y que repercuten en cómo se siente o se comporta.

— Deseo de validación (especialmente por parte de los directivos).

— Miedo al rechazo y al fracaso.

— Comparación con otros.

Estas son algunas señales de que podría estar comprometido en exceso.

— Decir que “sí” a las solicitudes sin tener en cuenta su capacidad.

— Evitar priorizar y abordar lo que parece más urgente.

— Trabajar con frecuencia hasta altas horas de la noche o durante los fines de semana para “ponerse al día”.

— Experimentar ansiedad o resentimiento cuando le piden ayuda o retroalimentación.

— Sentirse preocupado o culpable cuando tiene tiempo libre.

— Dudar constantemente de sus decisiones.

Adopte los microcambios para encontrar el equilibrio.

Todos tenemos una forma particular de abordar nuestro trabajo. Si no le está funcionando, es momento de realizar pequeños cambios que le ayuden a romper con la mentalidad de compromiso excesivo.

Evalúe regularmente su carga de trabajo.

Cree el hábito intencional de planificar con antelación. Una vez a la semana, revise todas sus responsabilidades actuales y compromisos de tiempo para los próximos días (o incluso un par de meses). Luego, reflexione sobre cuáles oportunidades futuras encajan de manera realista en su agenda y están relacionadas con su ámbito de trabajo.

Realice chequeos emocionales periódicos consigo mismo.

Puede ser útil realizar un chequeo emocional consigo mismo con regularidad. La autorreflexión le ayudará a mantenerse conectado con sus emociones y le dará claridad sobre la dirección de su carrera.

Utilice la comunicación preventiva.

Programe de manera proactiva puntos de control permanentes de comunicación, como un correo electrónico semanal o una reunión con su supervisor. Durante ese tiempo, puede informar a su gerente con anticipación sobre su capacidad y discutir prioridades y oportunidades.

Cree un “margen de retraso para la toma de decisiones”.

Entrénese para no comprometerse de inmediato con una solicitud. En su lugar, utilice frases como “Déjeme revisar mi agenda actual para darle una respuesta” o “Me encantaría, pero ¿estaría bien si le confirmo mañana?” para ganar tiempo. Al reflexionar sobre la solicitud, recuerde considerar sus prioridades y plazos actuales y futuros.

Practique la “micromaestría”.

Puede sentirse tentado a decir que “sí” a cada oportunidad que se le presente, creyendo que toda experiencia es buena. Si bien eso puede ser cierto en algunas ocasiones, la experiencia irrelevante no debería darse a costa de la experiencia relevante. La micromaestría consiste en destacar en una o dos áreas específicas de su función (tareas u oportunidades), en lugar de decir que sí a todo.

A menudo sentimos la presión de decir que “sí” a todas las oportunidades, creyendo que perder alguna podría hacernos retroceder. Cuando se sienta abrumado, es útil recordarse a sí mismo que al dejar pasar una oportunidad y no comprometerse en exceso, no está fracasando, está tomando decisiones reflexivas. Esto le permite proteger sus valiosos recursos de tiempo y energía, reservándolos para lo que realmente importa: su bienestar emocional y su crecimiento profesional.

La verdad es que no todas las oportunidades son para usted y, a veces, las oportunidades perdidas pueden abrir espacio para las correctas.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Based on my insights and research for my book Toxic Productivity: Reclaim your time and emotional energy in a world that always demands more, there are three emotional dynamics that can lead you to overcommitting in the workplace that impact how you feel or behave.

—Desire for validation (especially from managers)

— Fear of rejection and failure

— Comparison with others

Here are some signs you might be overcommitted.

— Saying yes to requests without considering your capacity

— Avoiding prioritization and tackling whatever seems most urgent

— Frequently working late hours or during weekends to “catch up”

— Experiencing anxiety or resentment when asked for help or feedback

— Feeling worried or guilty when you have free time

— Constantly second-guessing your decisions

EMBRACE MICRO-SHIFTS TO HELP YOU FIND BALANCE.

We all approach our work a certain way. And if it’s not working for us, it’s time to make small micro-shifts to help us break out of the overcommitting mindset.

REGULARLY ASSESS YOUR WORKLOAD.

Create an intentional habit of looking ahead. Once a week, look at all your current responsibilities and time commitments for the week (or even a couple months) ahead. Then, reflect on which upcoming opportunities realistically fit in your schedule and are related to your scope of work.

PRACTICE REGULAR EMOTIONAL CHECK-INS WITH YOURSELF.

It can help to do an emotional check-in with yourself regularly. Self-reflection will keep you connected to your emotions and give you insight into the direction of your career.

USE PRE-EMPTIVE COMMUNICATION.

Proactively schedule standing checkpoints of communication — a weekly email or meeting with your supervisor. In this time, you can let your manager know in advance about your capacity and discuss priorities and opportunities.

CREATE A “DECISION DELAY BUFFER.”

Train yourself to never commit to a request immediately. Instead, use phrases like “Let me check my current schedule and get back to you?” or “I’d love to, but would it be okay to let you know by tomorrow?” to buy time. When you reflect on the request, remember to consider your current and upcoming priorities and deadlines.

PRACTICE “MICRO-MASTERY.”

You might feel tempted to say yes to every opportunity that comes your way, believing that all experience is good experience. While that might be true sometimes, irrelevant experience should not come at the cost of relevant experience. Micro-mastery is focusing on excelling in one or two specific small areas of your role (tasks or opportunities), instead of saying yes to everything.

We often feel the pressure to say “yes” to every opportunity, believing that missing out on anything could set us back. When you are feeling overwhelmed, it is helpful to remind yourself that by letting an opportunity go and not overcommitting yourself, you’re not failing, you’re being thoughtful about your choices. This allows you to protect your valuable time and energy resources to reserve them for things that truly matter — your emotional wellbeing and professional growth.

The truth is: not every opportunity is meant for you, and sometimes missed chances can make space for the right chances.

Autor

  • Es una psicoterapeuta y escritora con sede en la ciudad de Nueva York, fundadora de The Well Guide, una comunidad digital para la concientización sobre la salud mental, y autora de "Toxic Productivity: Reclaim Your Time and Emotional Energy in a World That Always Demands More".

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Sobre el Autor

Es una psicoterapeuta y escritora con sede en la ciudad de Nueva York, fundadora de The Well Guide, una comunidad digital para la concientización sobre la salud mental, y autora de "Toxic Productivity: Reclaim Your Time and Emotional Energy in a World That Always Demands More".