Cómo salvarse de la “sobrecarga de información”

por Estrategia y Decisiones

Para superar la sobrecarga de información, hay dos cosas que debe gestionar: a usted mismo y a su cerebro.

C

uando comienza un nuevo trabajo, una gran parte de su éxito depende de qué tan rápido sea capaz de digerir mucha información. Esto puede ser abrumador y hacer que su nuevo puesto sea mucho menos disfrutable. Cuando nuestros cerebros están sobrecargados con datos, podemos tener dificultades para procesarlos y ello puede obstaculizar nuestra capacidad para tomar decisiones inteligentes y rendir al máximo. Para superar la sobrecarga de información, hay dos cosas que debe gestionar: a usted mismo y a su cerebro.

Gestiónese a usted mismo

Cuando note la sobrecarga de información (dolor de cabeza, fatiga, frustración, cambio de humor), no la ignore ni se asuste. Dígase a sí mismo: “Estoy en un nuevo trabajo y hay mucho que aprender aquí. Está bien sentirse así”. Intente practicar lo que los psicólogos llaman etiquetado emocional: Nombre la emoción que está experimentando, para ayudarlo a detectarla en lugar de dejar que lo afecte. Usted podría, por ejemplo, darse cuenta de que está enfadado por el largo tiempo que le toma aprender a utilizar un nuevo sistema en el trabajo, y que su enojo es el resultado de la impaciencia y la confusión.

A continuación, haga una lluvia de ideas sobre posibles soluciones al problema que ha identificado:

— Impaciencia: Tome un breve descanso, vaya a dar un paseo y vuelva a enfocarse cuando regrese. Recuerde que toma tiempo aprender cualquier sistema y que usted está haciendo precisamente eso: aprender.

— Confusión: Identifique las tres cosas que más le cuesta descifrar. Busque el apoyo de su jefe o un miembro del equipo, o busque tutoriales en línea que lo guíen.

Gestione su cerebro

Evite hacer cosas que hagan trabajar a su cerebro más de lo necesario. He aquí algunas formas de hacerlo:

— Ordene su información: Si está viendo una presentación y los datos presentados estarán disponibles para su consulta posterior, no necesita memorizarlos todos en el momento. En lugar de ello, preste toda su atención a la presentación. Trabajar para entender los puntos principales de una presentación es un buen uso de las funciones de resumen y destilación de su cerebro.

— Utilice la tecnología para almacenar lo que no necesite de inmediato: Cree un documento de Word o Google donde anote la información que no necesita memorizar. En un nuevo trabajo, esta es una forma inteligente de lidiar con la sobrecarga.

— Dele sentido a las cosas conforme avanza: Si es de los que toman notas en las reuniones, no transcriba en su laptop como si fuera un taquígrafo judicial. Las notas escritas a mano ayudan a una mayor comprensión, retención y recuerdo.

— Reduzca el cambio de tareas: Hacer malabares o realizar varias tareas a la vez no es bueno para usted, ni física ni mentalmente, y es peor para su productividad y cognición. En lugar de ello, enfóquese en una tarea durante unos 25 minutos (basándose en la eficacia de la técnica Pomodoro).

— Haga microdescansos: Las pausas cortas o las distracciones deliberadas durante el día vacían la carga de información que lleva en su memoria de corto plazo. Recuerde comer y mantenerse hidratado: Nuestro cerebro drena glucosa y necesita agua para funcionar.

Gestionar la información es una habilidad aprendida y supone una mezcla de las técnicas mencionadas anteriormente. Si afronta su nuevo papel con una mentalidad de curiosidad y aprendizaje, se preparará para el éxito.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

When you begin a new job, a big part of your success is determined by how quickly you’re able to digest lots of information. This can be overwhelming and make your new role much less enjoyable. When our brains are overloaded with too much data, we can struggle to process it — and this can hamper our ability to make smart decisions and perform at our best. To outsmart information overload, there are two things you need to manage: yourself and your brain.

MANAGE YOURSELF

When you notice information overload (a headache, fatigue, frustration, mood swing), don’t ignore it and don’t panic. Say to yourself, “I’m in a new job and there is plenty to learn here. It’s OK to feel this way.” Try practicing what psychologists call emotional labeling: Name the emotion you’re experiencing to help you simply notice it rather than let it affect you. You might, for instance, realize you’re angered by how long it’s taking you to learn how to use a new system at work, and that your anger is the result of impatience and confusion.

Next, brainstorm potential solutions to the issue you’ve identified:

— IMPATIENCE: Take a short break, go for a walk and refocus once you are back. Remind yourself that all systems take time to learn and you’re doing just that — learning.

— CONFUSION: Identify the top three things you find difficult to decode. Seek support from your boss or a team member, or search for online tutorials to guide you.

MANAGE YOUR BRAIN

Avoid doing things that make your brain work harder than it has to. Here are a few ways you can do this:

— SORT YOUR INFORMATION: If you’re watching a presentation and the data presented will be available to look at afterward, you don’t have to remember it all in the moment. Instead, give the presentation your full attention. Working to understand a presentation’s main points is a good use of your brain’s summarizing and distilling functions.

— USE TECHNOLOGY TO STORE WHAT YOU DON’T NEED RIGHT AWAY: Create a Word or Google document in which you write down information that you don’t need to memorize. In a new job, this is a clever way to offload the overload.

— MAKE SENSE AS YOU GO: If you’re a note-taker in meetings, don’t transcribe like a court reporter on your laptop. Handwritten notes that summarize help with greater understanding, retention and recall.

— REDUCE TASK SWITCHING: Juggling or multitasking isn’t good for you physically or mentally and is worse for your productivity and cognition. Instead, focus on one task for around 25 minutes (based on the efficiency of the Pomodoro technique).

— TAKE MICROBREAKS: Short breaks or deliberate distractions during the day empty the information load you carry in your short-term memory. Remember to eat and stay hydrated: Our brain drains glucose and needs water to function.

Managing information is a learned skill and involves a mix of the techniques mentioned above. If you approach your new role with a mindset of curiosity and learning, you’ll prime yourself to succeed.

Autor

Sobre el Autor

Es autora de “Argh! Too Much Information, Not Enough Brain: A Practical Guide to Outsmarting Overwhelm”.