Es hora de que los CFOs replanteen la planificación de escenarios

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Los CFOs están centrados en asignar capital de manera óptima, mantener y profundizar la ventaja competitiva, y gestionar el riesgo.

El rol del CFO (director de finanzas o director financiero) ha evolucionado mucho más allá de la gestión financiera tradicional. Hoy en día, los CFOs son líderes estratégicos clave, centrados en tres responsabilidades principales: asignar capital de manera óptima, mantener y profundizar las fuentes de ventaja competitiva, y gestionar el riesgo.

Al ser uno de los pocos líderes que adoptan una visión integral de la empresa para ejecutar sus funciones de manera eficaz, los CFOs han visto cómo la gestión del riesgo se ha convertido en una de sus principales prioridades. Esto se ha vuelto cada vez más crítico a medida que las empresas navegan por el complejo panorama comercial y geopolítico actual.

Para sobresalir en sus roles en medio del ritmo actual de cambio y complejidad, los CFOs deben replantearse la planificación de escenarios tradicional. Con base en nuestra experiencia en la operación de empresas globales y asesorando a firmas líderes, recomendamos los siguientes enfoques:

1. La planificación de escenarios efectiva es rigurosa e interfuncional.

En primer lugar, la planificación de escenarios no puede ser un ejercicio teórico. Debe estar profundamente integrada en el marco estratégico de la empresa, identificando vulnerabilidades y dando respuesta a una serie de riesgos financieros y operativos en todos los productos y mercados.

Este rigor es especialmente crítico al considerar grandes inversiones de capital, como la expansión a nuevos mercados. Una planificación de escenarios efectiva requiere que los CFOs desarrollen una comprensión sofisticada tanto de las posibles ventajas (como captar la demanda de los mercados emergentes) como de las desventajas (incluidos los cambios geopolíticos, las vulnerabilidades de la cadena de suministro y las regulaciones cambiantes).

Las preguntas clave que debe hacerse incluyen:

— ¿Cuáles son los elementos críticos de nuestra exposición (financiera, operativa, regulatoria, estratégica)?

— Más allá de los ingresos, la cadena de suministro y la exposición financiera, ¿dónde debemos profundizar para considerar la exposición de nuestros activos clave (personas, propiedad intelectual, activos físicos, etc.)?

— ¿Cuáles son las posibles ventajas en función de nuestra exposición única?

Este tipo de análisis, preparación y comunicación rigurosos ayudan a los líderes a identificar vulnerabilidades y tomar decisiones de asignación de capital basadas en los riesgos más probables e impactantes, generando confianza en todo el equipo de gestión, los inversionistas, la junta directiva y otras partes interesadas.

Además, la planificación de escenarios efectiva requiere que los CFOs involucren a los líderes de toda la organización, aprovechando el papel interfuncional de las finanzas. Al fomentar la colaboración, especialmente durante los ciclos de planificación anual, los CFOs garantizan una respuesta ágil y coordinada ante condiciones cambiantes, y garantizan que los líderes funcionales tengan un camino claro para trazar el mejor rumbo para la organización.

En resumen, el CFO debe desempeñar el papel de colaborador principal, reuniendo diferentes perspectivas comerciales, aplicando rigor analítico a escenarios compartidos y tomando decisiones centradas en el impacto financiero.

2. La planificación de escenarios efectiva es proactiva y se basa en información externa.

Planificar el futuro y anticiparse a los riesgos no puede hacerse en el vacío. Independientemente de la cantidad de datos disponibles, es difícil reemplazar el valor real de interactuar con los principales responsables de la toma de decisiones. Todo CFO debe estar a la vanguardia de las actualizaciones regulatorias y las tendencias políticas. La interacción con las partes interesadas externas en los ámbitos políticos, académicos y legislativos es de gran ayuda para arrojar luz sobre los puntos ciegos, riesgos emergentes y tendencias futuras.

Las preguntas clave que los CFOs deben plantearse al interactuar con las partes interesadas externas incluyen:

— ¿Tenemos una comprensión integral de las tendencias emergentes y una visión clara de los posibles puntos ciegos?

— ¿En qué áreas estamos rezagados con respecto a desarrollos clave (por ejemplo, cambios normativos)?

— ¿Cómo podemos aprovechar eficazmente a los socios externos para que nos ayuden a perfeccionar y poner a prueba los escenarios?

Una vez más, la colaboración es clave. Los CFOs deben trabajar de manera interdisciplinaria con los equipos internos, especialmente aquellos responsables de asuntos gubernamentales y regulatorios, para mantener relaciones continuas con los principales organismos reguladores y supervisar la evolución legislativa. Además, los CFOs con visión de futuro explorarán las relaciones con asesores políticos externos del mundo académico, asociaciones industriales y coaliciones que representen los intereses del sector.

3. La planificación de escenarios efectiva se actualiza y supervisa continuamente.

Un plan de escenarios estático tiene poco valor en el entorno volátil actual. Se espera que los CFOs tengan una visión de cómo evolucionará el negocio en los próximos tres a cinco años, incluido un plan para riesgos imprevistos, como aprendieron muchos líderes durante la pandemia de COVID-19.

Por lo tanto, los CFOs deben mantener un enfoque dinámico en la planificación, actualizando continuamente los escenarios, incorporando datos nuevos y emergentes, y aprendiendo de las simulaciones de escenarios futuros. Los equipos financieros deben consolidar las aportaciones de diversos paneles y herramientas en una vista cohesiva y en tiempo real de los factores clave de riesgo y rendimiento.

Sin embargo, los datos por sí solos no son suficientes. Los CFOs deben traducir estas perspectivas en «historias» convincentes que conecten los puntos entre los posibles escenarios y su impacto en las prioridades estratégicas de la empresa y las decisiones de asignación de capital. Estas historias ayudan a las partes interesadas (ejecutivos, miembros de la junta directiva, inversionistas y equipos operativos) no solo a comprender las implicaciones financieras de los escenarios, sino también la lógica estratégica detrás de las decisiones clave. Para los miembros de la alta dirección, estas narrativas brindan claridad y compromiso, traduciendo datos complejos en perspectivas procesables que brindan información sobre los movimientos estratégicos. Para los miembros de la junta directiva y los inversionistas, generan confianza en que la empresa está preparada para desafíos previsibles e imprevistos, demostrando una gestión de riesgos proactiva. Los equipos operativos también se benefician al obtener una comprensión más clara de cómo sus roles se alinean con la estrategia de la empresa, lo que fomenta el enfoque y la alineación entre funciones. En última instancia, la narración de historias permite a los CFOs cerrar la brecha entre los datos y la toma de decisiones, asegurando que cada parte interesada comprenda hacia dónde se dirige la empresa y por qué.

Hoy en día, la IA generativa ha facilitado notablemente a los CFOs el aprovechamiento de datos internos y externos, analizando tendencias y variables en una fracción del tiempo y el costo que antes requería. En lugar de pasar semanas analizando números, los equipos financieros ahora pueden integrar indicadores económicos relevantes (como las variaciones del PIB, las tasas de inflación o las fluctuaciones de precios de las materias primas) con datos internos en tiempo real, desde el rendimiento de las ventas hasta las interrupciones en la cadena de suministro.

Con esos modelos, el CFO y la función financiera pueden enfocarse en lo que realmente importa: extraer información y tomar decisiones estratégicas. ¿El resultado? Más tiempo navegando por la dinámica del mercado y menos tiempo sumergidos en hojas de cálculo, permitiendo a la empresa adaptarse con rapidez y precisión cuando las condiciones del mercado cambian.

A medida que se actualizan los datos y las perspectivas, los escenarios resultantes deben incluir un caso base, junto con escenarios optimistas y pesimistas. El caso base debe ofrecer una visión detallada del resultado más probable, mientras que los casos optimistas y pesimistas deben proporcionar marcos para la toma de decisiones en condiciones más favorables o adversas. Este triple enfoque garantiza una comprensión completa de los impactos potenciales y revela oportunidades en diferentes escenarios.

Las preguntas clave que los CFOs deben plantearse al monitorear las tendencias relacionadas con los escenarios incluyen:

— ¿Cuáles son las principales señales de alerta temprana para el rendimiento de nuestro negocio? ¿Con qué eficacia y detalle se están monitoreando?

— Una vez que identificamos cambios significativos, ¿cómo se comunican las implicaciones y los llamados a la acción en toda la organización para una respuesta efectiva?

— ¿Qué decisiones deben tomarse a nivel central frente a aquellas que deben delegarse en equipos individuales, geografías o mercados?

Al replantear la planificación de escenarios, los CFOs están convirtiendo la gestión de la volatilidad en una ventaja competitiva. Un enfoque dinámico, interfuncional y en constante actualización permite a los CFOs no solo anticipar los riesgos, sino también aprovechar las nuevas oportunidades con agilidad y confianza. Esta postura proactiva no solo protege a la empresa, sino que la empodera para liderar, estableciendo un estándar de resiliencia y adaptabilidad en un mundo impredecible. Para los CFOs de hoy en día, dominar la planificación de escenarios es más que una habilidad, es un catalizador de transformación que los prepara para impulsar a sus empresas e industrias como líderes efectivos y futuros CEOs.

© 2024 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

The role of the CFO has evolved far beyond traditional financial management. Today’s CFOs are pivotal strategic leaders, focusing on three core responsibilities: optimally allocating capital, sustaining and deepening sources of competitive advantage and managing risk.

As one of the few leaders that take a whole-of-company lens in executing their duties effectively, CFOs have seen risk management rise to the top of their priorities. This has become increasingly critical as companies navigate today’s complex business and geopolitical landscape.

To excel in their roles amid today’s pace of change and complexity, CFOs must rethink traditional scenario planning. Based on our experience operating global businesses and advising leading firms, we recommend the following approaches:

EFFECTIVE SCENARIO PLANNING IS RIGOROUS AND CROSS-FUNCTIONAL.

First, scenario planning can’t be a theoretical exercise. It should be deeply integrated into the company’s strategic framework, identifying vulnerabilities and outlining responses to a range of financial and operational risks across products and markets.

This rigor is especially critical when considering large capital investments, such as expanding into new markets. Effective scenario planning requires CFOs to build a sophisticated understanding of both the potential upsides — like capturing emerging market demand — and the downsides, including geopolitical shifts, supply-chain vulnerabilities and evolving regulations.

Key questions to ask include:

What are the critical elements of our exposure (financial, operational, regulatory, strategic)?

Beyond the obvious revenue, supply chain, and financial exposure, where do we need to dive deeper to consider exposure of our key assets (people, IP, physical assets, etc.)?

What are the potential upsides based on our unique exposure?

This kind of rigorous analysis, preparation, and communication helps leaders identify vulnerabilities and make capital allocation decisions based on the most probable and impactful risks — and generates confidence across the management team, investors, board and other stakeholders.

Effective scenario planning also requires CFOs to engage leaders across the organization, leveraging finance’s cross-functional role. By fostering collaboration, especially during annual planning cycles, CFOs ensure a nimble, coordinated response to changing conditions and ensure that functional leaders have a clear path to charting the best course for the organization.

In short, the CFO should play the role of lead collaborator, bringing different business perspectives together and applying analytical rigor to shared scenarios, making decisions focused on financial impact.

EFFECTIVE SCENARIO PLANNING IS OUTWARD LOOKING AND EXTERNALLY INFORMED.

Planning for the future and anticipating risks can’t happen in a vacuum. No matter how much data is available, it’s hard to replace the actual value from engaging with key decision makers. Every CFO must be ahead of the curve on regulatory updates and policy trends. Engagement with outside stakeholders in policy, academic and legislative circles goes a long way in illuminating blind spots and emerging risks and trends.

Key questions CFOs should ask as they engage with external stakeholders:

Do we have a comprehensive understanding of emerging trends and insights into where potential blind spots may be?

Where are we behind the curve on key developments (e.g., regulatory changes)?

How can we effectively leverage external partners to help refine and pressure test scenarios?

Again, collaboration is key. CFOs should work cross-functionally with internal teams, especially those responsible for government and regulatory affairs, to maintain ongoing relationships with key regulatory bodies and monitor legislative developments. In addition, the most forward-thinking CFOs will explore relationships with external policy advisers from academia, industry associations and coalitions that lobby on behalf of the sector.

EFFECTIVE SCENARIO PLANNING IS CONTINUOUSLY REFRESHED AND MONITORED.

A static scenario plan is of little value in today’s volatile environment. CFOs are expected to have a view into how the business will evolve three to five years out, including having a plan for unforeseen risks, as a lot of leaders learned during the COVID-19 pandemic.

Therefore, CFOs must maintain a dynamic approach to planning, continuously updating scenarios, incorporating new and emerging data and learning from simulations of future scenarios. Financial teams will need to consolidate inputs from various dashboards and tools into a cohesive, real-time view of key risk and performance drivers.

But data alone isn’t enough. CFOs must translate these insights into compelling “stories” that connect the dots between potential scenarios and their impact on the company’s strategic priorities and capital allocation decisions. These stories help stakeholders — executives, board members, investors and operational teams — grasp not only the financial implications of scenarios but also the strategic rationale behind key decisions. For fellow C-suite members, these narratives provide clarity and engagement, translating complex data into actionable insights that inform strategic moves. For board members and investors, they build confidence that the company is prepared for both foreseeable and unforeseen challenges, demonstrating proactive risk management. Operational teams benefit, too, by gaining a clearer understanding of how their roles align with company strategy, which fosters focus and alignment across functions. Ultimately, storytelling enables CFOs to bridge the gap between data and decision-making, ensuring that every stakeholder understands the direction the company is headed and why.

Today, gen AI has made it remarkably easy for CFOs to tap into the power of both internal and external data, analyzing trends and variables in a fraction of the time and cost it once took. Instead of spending weeks crunching numbers, finance teams can now integrate relevant economic indicators, such as GDP shifts, inflation rates or commodity price swings, with real-time internal data — everything from sales performance to supply-chain disruptions.

With those models, the CFO and the finance function are free to focus on what truly matters: extracting insights and driving strategic decisions. The result? More time navigating market dynamics and less time buried in spreadsheets — enabling the company to pivot with speed and precision when market conditions shift.

As data and insights are updated, the resulting scenarios should include a base case, along with bull and bear scenarios. The base case should offer a detailed view of the most likely outcome, while the bull and bear cases should provide frameworks for decision making in more optimistic or adverse conditions. This three-pronged approach ensures a thorough understanding of potential impacts and uncovers opportunities across different scenarios.

Key questions CFOs should ask as they monitor trends related to scenarios:

What are key early warning signs for our core business performance? How effectively and granularly are they being monitored?

Once we identify meaningful shifts, how are the implications and calls to action communicated across the organization for an effective response?

What are decisions that need to be taken at the central level vs. delegated to individual teams, geographies or markets?

By reimagining scenario planning, CFOs are turning management of volatility into a competitive advantage. A dynamic, cross-functional and continuously refreshed approach allows CFOs to not only anticipate risks but seize new opportunities with agility and confidence. This proactive stance doesn’t just protect the company; it empowers it to lead, setting a standard for resilience and adaptability in an unpredictable world. For today’s CFOs, mastering scenario planning is more than a skill — it’s a catalyst for transformation, preparing them to drive their companies and industries forward as effective leaders and future CEOs.

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Sobre el Autor

Es socio operativo de Andreessen Horowitz.