Investigación: Por qué los líderes deberían ser abiertos sobre sus defectos
Tiempo de lectura

A
finales de la década de 1980, Canon publicó un comercial con el tenista profesional André Agassi que lanzó un infame eslogan: La imagen lo es todo. Durante muchos años, líderes en todos los sentidos han abrazado ese sentimiento, haciendo todo lo posible para parecer poderosos, fuertes e impecables. Sin embargo, una investigación reciente ha descubierto que el liderazgo efectivo no se trata de ser siempre perfecto, sino de ser genuino.
Aun así, romper con la mentalidad de “La imagen lo es todo” es difícil, y los líderes a menudo luchan por parecer auténticos. Nuestra investigación señala que una de las razones por las que los líderes tienen dificultades es porque con frecuencia eligen presentar sus fortalezas y evitan intencionalmente revelar sus debilidades.
En contraste, nuestra investigación muestra que, si los líderes revelan sus propias debilidades, ello puede fomentar la percepción de autenticidad. Esto significa que, cuando eligen hablar exclusivamente sobre sus fortalezas, muchos líderes pierden la oportunidad de desarrollar una buena relación con sus trabajadores.
Como prueba inicial de esta idea, llevamos a cabo una serie de estudios de viñetas en los que variamos experimentalmente si el líder revelaba o no una debilidad, como la de ser malo para hablar en público o tener dificultades para mantenerse al día con las tecnologías actuales. De manera consistente, nuestros resultados mostraron que cuando los líderes revelaron sus debilidades, fueron percibidos como más auténticos, pero no menos competentes o cálidos. Compartir defectos, por lo tanto, resultó en beneficios sin inconvenientes aparentes. Sin embargo, es importante señalar que no estamos diciendo que los líderes deban siempre compartir sus secretos más profundos y oscuros. Descubrimos que estos beneficios de la autorrevelación de debilidades estaban restringidos a las debilidades humanas identificables; no se mantuvieron para la divulgación de defectos graves, como tener un ataque de pánico en un discurso. Y probablemente no sean válidos para transgresiones, como ser grosero con un empleado o comportarse de manera poco ética.
Para ver cómo funciona para los líderes el compartir sus debilidades en un entorno más realista, le pedimos a un ejecutivo de Google que diera un discurso y les revelara una debilidad a posibles empleados. Grabamos su discurso y luego editamos el video para generar dos clips: en la condición experimental incluimos la debilidad revelada, y en la condición de control la omitimos. Luego, asignamos aleatoriamente a profesionistas para ver uno de los dos clips y evaluar la autenticidad del ejecutivo. Cuando el ejecutivo reveló una debilidad, los trabajadores creyeron que era más auténtico, incluso después de controlar estadísticamente la competencia y la calidez percibidas.
Es importante destacar que no basta simplemente exponer una debilidad para que un líder parezca auténtico: Debe revelar voluntariamente esa debilidad. Al hacer inferencias sobre una persona, los observadores toman en cuenta las intenciones. Entonces, si un líder comparte una debilidad porque se le exige o porque lo “atraparon”, la intención se enturbia.
En el futuro, esperamos que los líderes lleguen a apreciar que a veces puede ser beneficioso cambiar su mentalidad de “La imagen lo es todo” a “La autenticidad es el rey”. Tratar de mantener una imagen sólida y perfecta puede hacer que otros crean que solo está mostrando una “muestra” estrecha de su verdadero yo. Abrirse a la vulnerabilidad de compartir defectos humanos con los que es posible relacionarse hace que la gente lo vea como un líder honesto y confiable.
© 2022 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org | Distribuido por: The New York Times Syndicate.
A finales de la década de 1980, Canon publicó un comercial con el tenista profesional André Agassi que lanzó un infame eslogan: La imagen lo es todo.
Una investigación reciente ha descubierto que el liderazgo efectivo no se trata de ser siempre perfecto, sino de ser genuino.
Los líderes, con frecuencia, eligen presentar sus fortalezas y evitan intencionalmente revelar sus debilidades.
En el futuro, esperamos que los líderes lleguen a apreciar que a veces puede ser beneficioso cambiar su mentalidad de “La imagen lo es todo” a “La autenticidad es el rey”. Tratar de mantener una imagen sólida y perfecta puede hacer que otros crean que solo está mostrando una “muestra” estrecha de su verdadero yo.
Los gerentes están teniendo dificultades para seguir el ritmo del auge de la productividad impulsado por la IA
Ya no necesita asignar tareas específicas y secuenciales. La IA puede ejecutar el “qué” en cuestión de minutos.
Cómo llegan realmente las personas a los puestos directivos en las empresas del S&P 500
Para alcanzar el éxito no basta con conocer a fondo la organización y tener una gran experiencia dentro de su área funcional.
Formas sorprendentes de reducir la rotación de personal en puestos de trabajo de alta presión y alta especialización
La sobrecarga desgasta a las personas; la responsabilidad significativa las mantiene comprometidas.





