Los peligros de usar la IA para reemplazar los puestos de nivel inicial

por , Entorno e Innovación

Para proteger los puestos de nivel inicial, es necesario rediseñarlos de modo que sigan aportando valor en un entorno laboral impulsado por la IA.

L

a IA está transformando la forma en que trabajamos. Si usted es un profesional sénior con suficiente capital reputacional, estatus y una red social sólida, puede estar relativamente a salvo de ser reemplazado por la IA, al menos por ahora.

Sin embargo, cada vez hay más evidencia de que no ocurre lo mismo con los puestos de nivel inicial. Las investigaciones del Foro Económico Mundial sugieren que entre el 50% y el 60% de las tareas típicas de roles junior ya pueden ser ejecutadas por la IA.

Por qué las organizaciones deberían rediseñar los puestos de nivel inicial

Creemos que eliminar los puestos de nivel inicial únicamente para reducir costos es peligrosamente miope, tanto para las empresas como para la sociedad. Existe una sólida razón para que las organizaciones los rediseñen. Hay al menos cuatro motivos convincentes:

  1. Para formar a los futuros profesionales y líderes de nivel medio

Los mejores líderes y los expertos más destacados adquieren las habilidades y perspectivas que necesitan para liderar y resolver problemas importantes aprendiendo desde cero.

  1. Para impulsar la innovación desde la base

Los empleados junior, libres de pensamientos heredados o estructuras rígidas, están en una posición única para detectar ineficiencias y proponer soluciones creativas.

  1. Para enriquecer la cultura organizacional

La fuerza laboral actual es más intergeneracional que nunca, con hasta cinco generaciones trabajando lado a lado. Esta diversidad de edad y perspectiva enriquece la cultura laboral y estimula la creatividad.

  1. Para proteger a la sociedad

El trabajo es más que un ingreso: proporciona propósito, estructura y sentido de pertenencia. Sin puestos de nivel inicial, millones de jóvenes corren el riesgo de caer en la inactividad.

Cómo rediseñar los puestos de nivel inicial

Para proteger los puestos de nivel inicial, es necesario rediseñarlos de modo que sigan aportando valor en un entorno laboral impulsado por la IA. Esto implica cuatro pasos fundamentales:

  1. Rediseñar las tareas

Los roles junior ya no deben definirse por tareas repetitivas y automatizables que la IA puede realizar mejor y más rápido. En cambio, deben diseñarse para exponer a las personas al por qué detrás del trabajo.

  1. Enfocarse en potenciar las habilidades

La IA solo es útil cuando se combina con el pensamiento crítico. Los aumentos de productividad no tienen sentido si se logran a costa del juicio profesional.

  1. Rediseñar el trabajo

El uso predeterminado de la IA es la sustitución: dejar que la máquina haga el trabajo y reducir el personal. Un enfoque más inteligente consiste en rediseñar los flujos de trabajo para que la IA maneje la ejecución mecánica, mientras los humanos se concentran en definir los problemas, formular mejores preguntas y construir relaciones.

  1. Desarrollar a las personas

Quizás el principio más importante es que los puestos de nivel inicial deben diseñarse no solo para lograr resultados, sino también para desarrollar a las personas. La exposición temprana a la presión, la ambigüedad e incluso al fracaso es la forma en que los profesionales adquieren resiliencia y criterio.

Más allá de la organización: Un cambio social

Hace casi 100 años, John Maynard Keynes predijo que para el año 2030, el progreso tecnológico reduciría la semana laboral a 15 horas. Aunque el tiempo podría darle la razón, hoy en día todavía se debate si incluso una semana laboral de cuatro días es demasiado corta. La evidencia sobre los beneficios de la semana laboral de cuatro días es sólida, pero las normas organizacionales aún no se han puesto al día.

La IA presenta una oportunidad para restablecer el rumbo. En lugar de extraer el máximo “rendimiento” de cada trabajador, como si fueran máquinas por hora, las organizaciones podrían redefinir el valor de forma más integral. Eso requiere no solo menos horas, sino un trabajo más inteligente y de mayor calidad, y los puestos de nivel inicial son la base desde la cual debe comenzar ese cambio.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

AI is reshaping how we work. If you happen to be a senior professional with sufficient reputational capital, status and a deep social network, you may be relatively safe from being displaced by AI — at least for now.

However, there is mounting evidence that the same is not true of entry-level jobs. Research at the World Economic Forum suggests that 50% to 60% of typical junior tasks can already be executed by AI.

WHY ORGANIZATIONS SHOULD REDESIGN ENTRY-LEVEL JOBS

We believe slashing entry-level jobs simply to cut costs is dangerously shortsighted — both for companies and society. There is a strong case to be made that organizations should redesign them. There are at least four compelling reasons:

1. To build future mid-level professionals and leaders

The best leaders and the most impressive experts acquire the skills and perspectives they need to lead and solve important problems by learning the trade from the ground up.

2. To fuel innovation from the ground up

Junior employees, unencumbered by legacy thinking, are uniquely well positioned to spot inefficiencies and suggest creative fixes.

3. To enrich the organization’s culture

Today’s workforce is more intergenerational than ever, with up to five generations working side by side. This diversity of age and perspective enriches workplace culture and sparks creativity.

4. To protect society

Work is more than income; it provides purpose, structure and belonging. Without entry-level roles, millions of young people risk drifting into idleness.

HOW TO REDESIGN ENTRY-LEVEL JOBS

To protect entry-level jobs, they must be reimagined so that they still deliver value in an AI-powered workplace. This involves four major steps:

1. Redesign tasks

Junior roles must no longer be defined by the repetitive, automatable tasks that AI can do better and faster. Instead, they should be designed to expose people to the why behind the work.

2. Focus on augmenting skills

AI is only useful when paired with critical thinking. Productivity gains are meaningless if they come at the expense of professional judgment.

3. Redesign work

The default use of AI is substitution: Let the machine do the work and cut headcount. A smarter approach is to redesign workflows so AI handles rote execution while humans focus on framing the problems, asking better questions and building relationships.

4. Develop people

Perhaps the most important principle is that entry-level work should be designed not just to get things done but also to develop people. Early exposure to pressure, ambiguity and even failure is how professionals acquire resilience and judgment.

BEYOND THE ORGANIZATION: A SOCIETAL SHIFT

Almost 100 years agoJohn Maynard Keynes predicted that by the year 2030, technological progress would reduce the workweek to 15 hours. Although time may prove him right, people still argue today about whether even a four-day work week is too short. The evidence for the benefits of the four-day week is robust, but organizational norms lag behind.

AI presents an opportunity to reset. Instead of extracting maximal “rent” from every worker, as if they were hourly machines, organizations could redefine value more holistically. That requires not just fewer hours but smarter, better work, and entry-level roles are the foundation for where that shift must start.

Autores

  • Ocupa la cátedra Novartis de liderazgo y gestión en la Harvard Business School, y es autora de "Right Kind of Wrong: The Science of Failing Well".

    Ver todas las entradas
  • Es director de innovación en ManpowerGroup, profesor de psicología empresarial en el University College de Londres y en la Universidad de Columbia, cofundador de deepersignals.com y asociado del Entrepreneurial Finance Lab de Harvard.

    Ver todas las entradas

Sobre el Autor

Ocupa la cátedra Novartis de liderazgo y gestión en la Harvard Business School, y es autora de "Right Kind of Wrong: The Science of Failing Well".