¿Tiene una adicción al teléfono?

por , Estrategia y Decisiones

La adicción al teléfono puede deteriorar nuestro bienestar mental, opacar nuestro desempeño profesional y perturbar nuestras relaciones.

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ás de la mitad del mundo tiene un teléfono inteligente, y la evolución de estos dispositivos de ser un lujo a convertirse en una necesidad ha sido rápida y abrumadora. Sin embargo, cada vez más estudios científicos destacan que su omnipresencia conlleva el riesgo de comportamientos disfuncionales, dependencia y uso excesivo, lo cual puede facilitar una gran cantidad de impactos perjudiciales en nuestra salud, relaciones y productividad. Es en este punto cuando el uso del teléfono móvil puede convertirse en un problema.

Señales de que usted tiene una adicción al teléfono

Primero, considere su relación con su teléfono y cómo interactúa con él:

— Pérdida de control

¿Usa su teléfono de forma compulsiva? ¿Lo revisa con frecuencia sin un propósito claro? ¿Siente que no puede controlar su uso, a pesar de sus buenas intenciones?

— Dependencia

¿Se siente perdido sin su teléfono? ¿Se siente ansioso, estresado o irritable si tiene que apagarlo por periodos de tiempo? ¿Le preocupa la idea de perderse una llamada o un mensaje?

— Afrontamiento emocional

¿El uso del teléfono es la única forma en que usted lidia con emociones negativas como el aburrimiento, la frustración o el estrés en su vida? ¿Es su vía de escape para evitar experiencias desagradables como la ansiedad social?

— Emociones negativas

En pocas palabras, ¿se siente mal al utilizar su teléfono?

— Rendimiento y concentración comprometidos

¿Su teléfono interfiere con la realización de cosas importantes? ¿Lo distrae constantemente? ¿Limita su capacidad de pensar con claridad?

— Relaciones sociales afectadas

¿El uso del teléfono le impide escuchar, comprender y participar en conversaciones cara a cara? ¿Las personas importantes a su alrededor se sienten descuidadas porque usted le presta más atención a su teléfono que a ellas?

Cómo recuperar algo de control

Comprenda y reconozca estas señales para poder navegar mejor los desafíos que presentan estos importantes compañeros digitales, asegurándose de que ellos le sirvan a usted y no al revés:

— Autoconciencia

Primero, aprenda a identificar las señales de un uso problemático y sea honesto consigo mismo. Esto podría requerir hablar con sus colegas, amigos y familiares para ver si ellos han notado los patrones de comportamiento descritos anteriormente. Luego, comprométase a cambiar.

— Autorregulación

Establecer límites claros es un paso fundamental para reducir el uso problemático del teléfono móvil. Esto puede incluir momentos designados sin teléfono, por ejemplo, durante las comidas, reuniones familiares o antes de dormir. Coloque su teléfono lejos de su escritorio, mesa o cabecera de la cama y reduzca las notificaciones mientras trabaja para evitar interrupciones.

— Estrategias de afrontamiento flexibles

En lugar de evitar sistemáticamente los sentimientos difíciles, practique estrategias alternativas de regulación emocional y manejo del estrés. Además, no permita que el uso del teléfono erosione sus recursos de recuperación, particularmente su capacidad para desconectarse psicológicamente del trabajo. Esos recursos pueden incluir ejercicio físico, meditación, pasatiempos, fortalecer relaciones humanas o pasar tiempo en la naturaleza.

— Ayuda profesional

En casos donde el uso del teléfono móvil se ha vuelto profundamente compulsivo o interfiere de manera significativa con su vida personal y profesional, puede ser necesario buscar ayuda profesional. Esto puede incluir terapia cognitivo-conductual con un especialista en salud mental que se enfoque en adicciones o dependencia digital. Dicho profesional puede ofrecerle estrategias personalizadas y apoyo para abordar las causas subyacentes del uso problemático del teléfono.

El uso descontrolado del teléfono puede deteriorar nuestro bienestar mental, opacar nuestro desempeño profesional y perturbar nuestras relaciones más valiosas. Sin embargo, al reconocer la invasión silenciosa de la adicción al teléfono, podemos empezar a redefinir los límites y a ser más intencionales con respecto a cuándo interactuamos. No se trata simplemente de reducir el tiempo frente a la pantalla: se trata de recuperar la experiencia humana, redescubrir la alegría de los momentos sin distracción y forjar conexiones más profundas y significativas en nuestra vida personal y profesional.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Over half of the world has a smartphone, and the devices’ evolution from a luxury to a necessity has been rapid and all-encompassing. However, more scientific studies are highlighting that their omnipresence brings the risk of dysfunctional behavior, dependency, and overuse, which can facilitate a wealth of detrimental downstream impacts on our health, relationships and productivity. This is when mobile phone use can become problematic.

SIGNS YOU HAVE A PHONE ADDICTION

First, consider your relationship with your phone and how you interact with it:

—Loss of control

Do you use your phone compulsively? Do you frequently check it with no purpose? Do you feel you cannot control your usage, despite your good intentions?

—Dependence

Do you feel lost without your phone? Do you feel anxious, stressed, or irritable if you have to turn it off for periods of time? Are you preoccupied with the thought of missing a call or text?

—Emotional coping

Is phone use the only way you cope with negative emotions such as boredom, frustration or stress in your life? Is it your ticket to avoiding unpleasant experiences like social anxiety?

—Negative emotions

Simply put, does engaging with your phone make you feel bad?

—Compromised performance and focus

Does your phone interfere with getting important things done? Constantly distract you? Limit your ability to think clearly?

—Harmed social relationships

Does using your phone prevent you from listening, understanding and engaging in face-to-face conversation? Do important people around you feel neglected because you’re attending to your phone instead of them? 

HOW TO REGAIN SOME CONTROL

Understand and acknowledge these signs so you can better navigate the challenges posed by these important digital companions — ensuring that they serve you, rather than the other way around:

—Self-awareness

First, learn the signs of problematic use and be honest with yourself. This might require talking to your colleagues, friends and family to see if they’ve noticed the patterns of behavior outlined above. Then, make a commitment to change.

—Self-regulation

Establishing clear boundaries is a critical step in reducing problematic mobile phone use. This could involve designated phone-free times, such as during meals, family gatherings or before bed. Put your phone away from your desk, dinner table or bedside and reduce notifications while working so you’re not interrupted.

—Flexible coping strategies

Rather than systematically avoiding difficult feelings, engage in alternative emotion and stress-regulation strategies. Also, don’t let your phone use erode your recovery resources, particularly your ability to psychologically detach from work. Those resources might include physical exercise, meditation, hobbies, building human relationships or spending time in nature.

—Professional help

In cases where your mobile phone use has become deeply compulsive or interferes significantly with your personal and professional life, seeking professional help may be necessary. This can include cognitive behavioral therapy with a mental health professional who specializes in addiction or digital dependency. They can offer personalized strategies and support to address the underlying causes of problematic phone use.

Unchecked phone use can erode our mental well-being, dull our professional edge and disrupt our most cherished relationships. Yet, by recognizing the stealthy creep of phone addiction, we can begin to redraw the boundaries and be more intentional about when we engage. This is not merely about cutting down screen time — it’s about reclaiming the human experience, rediscovering the joy of undistracted moments and forging deeper, more meaningful connections in our personal and professional lives.

Autores

Sobre el Autor

Es decana de programas de grado, y profesora de liderazgo y comportamiento organizacional en la IMD Business School de Lausana, Suiza.