Cómo sacar el máximo provecho de su relación con un patrocinador profesional

Desarrollo Personal

Las parejas de patrocinador-patrocinado más efectivas invierten más tiempo en construir la relación que en aprovecharla.

El patrocinio, o los movimientos tácticos que un líder realiza en nombre del talento junior, es esencial para avanzar a posiciones de liderazgo sénior. Hay ocasiones en las que las relaciones de patrocinio se forman naturalmente, pero la mayoría de las veces no es así. A menudo, los patrocinadores se sienten atraídos principalmente por patrocinados que se parecen y piensan como ellos, lo que significa que algunos grupos (entre ellos mujeres y personas de color) permanecen persistentemente sin patrocinio. Dado lo bien establecidos que están ahora los beneficios del patrocinio, eso es una pérdida para todos los involucrados. Para abordarlo, muchas empresas están invirtiendo en programas de patrocinio “sintéticos”, que asignan formalmente patrocinadores a los patrocinados.

Sin embargo, una vez que se hace el emparejamiento, los integrantes deben construir la relación por su cuenta. En este artículo, comparto cuatro estrategias que los patrocinadores pueden utilizar para mantener el impulso en las relaciones de patrocinio sintético.

  1. Integre la mentoría, el coaching y el patrocinio

Las parejas con más probabilidades de prosperar a largo plazo invierten tiempo en conocerse primero como personas. Durante estos primeros encuentros, retrasan la conversación sobre el desarrollo y, en su lugar, exploran historias profesionales, valores de liderazgo, mentores anteriores y actividades fuera del trabajo. Esto les permite obtener información mutua a la que pueden recurrir en momentos en que las agendas se vuelven escasas y hay menos de qué hablar. A veces, estas discusiones de amplio alcance pueden incluso generar oportunidades inesperadas de apoyo por parte del patrocinador.

En este enfoque integrado, su objetivo debe ser llevar a las reuniones temas que fomenten el coaching y la mentoría.

  1. No suponga lo peor

En mi experiencia, los patrocinados que más se preocupan por hacerle perder el tiempo a alguien son los menos propensos a hacerlo. Replantear la situación puede ayudar: si se preocupa por el tiempo de un patrocinador, esto es una señal de que se toma en serio sus reuniones con él, y que se preparará adecuadamente. En lugar de asumir que usted es una carga, recuerde esto: la investigación revela sistemáticamente que los patrocinadores también se benefician de estas relaciones.

  1. La promesa del “contacto débil”

Los expertos en desarrollo profesional suelen destacar la importancia de los “vínculos débiles” (es decir, las conexiones casuales que resultan ser muy efectivas para proporcionarnos nueva información y posibilidades en una red profesional). De lo que se habla menos es de la importancia del “contacto débil” (es decir, de mantener un contacto mínimo, pero constante, con sus colegas). Si usted es un patrocinado en un programa de patrocinio sintético, puede utilizar el contacto débil de manera eficaz para mantener (activa y atractiva) la relación con su patrocinador; por ejemplo, compartiendo periódicamente artículos relevantes que su patrocinador podría no encontrar por sí mismo, o comentando de manera reflexiva sus publicaciones en redes sociales. Dicho esto, nunca debe depender del contacto débil como sustituto de las reuniones en vivo.

  1. Busque experiencias compartidas

Los patrocinados hábiles buscan proactivamente experiencias compartidas para disfrutarlas con sus patrocinadores. Podría pedirle a su patrocinador acompañarlo durante una reunión, lo que puede brindarle la oportunidad de aprender sobre la cultura organizacional y el liderazgo a través de los ojos de su patrocinador, y proporcionarle mucho material para una futura conversación estimulante. Podría preguntar: “¿Quién fue eficaz durante la reunión?”, “¿Qué habilidades de liderazgo le llamaron la atención?” o “¿Hubo alguna dinámica que no fuera inmediatamente visible para mí como observador, y que se sienta cómodo compartiendo?”

Los programas de patrocinio sintético están diseñados para la acción, con el propósito de catalizar momentos de apoyo y avance. Sin embargo, las parejas de patrocinador-patrocinado más efectivas comienzan despacio para avanzar rápidamente. Inicialmente, invierten más tiempo en construir la relación que en aprovecharla. Reconocen que la incomodidad ocasional es inevitable, y perseveran.

© 2024 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Sponsorship, or the tactical moves a leader makes on behalf of junior talent, is essential for advancement to senior leadership. There are times when sponsorship relationships form naturally — but more often than not, they simply don’t. Often, sponsors are drawn primarily to sponsorees who look and think and act like them — which means that some groups, among them women and people of color, remain persistently under sponsored. Given how well-established the benefits of sponsorship now are, that’s a loss for everybody involved. To address it, many companies are now investing in “synthetic” sponsorship programs, which formally assign sponsors to sponsorees.

However, once the match is made, the pair is largely left to build the relationship on their own. In this article, I share four strategies sponsorees can use to maintain momentum in synthetic sponsorship pairings.

INTEGRATE MENTORING, COACHING AND SPONSORSHIP

The pairs most likely to thrive over the long term invest time in getting to know each other as people first. During these initial touch points, they delay talking about development and instead explore career histories, leadership values, past mentors and pursuits outside of work. This allows them to learn information about each other that they can return to at moments when agendas grow thin, and there is less to discuss. Sometimes, these wide-ranging discussions can even elicit unexpected opportunities for a sponsor’s support.

In this integrated approach, your goal should be to bring topics to meetings that elicit coaching and mentoring.

DON’T ASSUME THE WORST

In my experience, the sponsorees most worried about wasting someone’s time are the least likely to do so. Reframing can help: If you’re worrying about a sponsor’s time, that’s a sign that you’re taking your meetings with them seriously and will prepare accordingly. Instead of assuming that you’re a burden, remember this: research consistently finds that sponsors benefit from these relationships, too.

THE PROMISE OF “WEAK CONTACT”

Professional-development experts regularly tout the importance “weak ties” — the casual connections that turn out to be so effective in availing us of new information and possibilities in a professional network. What’s less commonly talked about is the importance of “weak contact,” or keeping in minimal but consistent touch with colleagues. If you’re a sponsoree in a synthetic sponsorship program, you can use weak contact very effectively to keep your relationship with your sponsor active and engaging — for example, by periodically sharing relevant articles that your sponsor might not come across on their own or by commenting thoughtfully on their social media posts. All of that said, you should never rely upon weak contact as a substitute for live meetings.

FINDING SHARED EXPERIENCES

Skillful sponsorees proactively find shared experiences to enjoy with their sponsors. You might ask to shadow your sponsor at a meeting, which can give you an opportunity to learn about organizational culture and leadership through your sponsor’s eyes — and then give you plenty of fodder for a stimulating conversation afterward. “Who was effective during the meeting?,” you might ask. “What leadership skills were you struck by? Were there any dynamics that might not be immediately visible to me as an observer that you are comfortable sharing?”

Synthetic sponsorship programs are built for action, designed to catalyze moments of advocacy and advancement. But the most effective sponsor-sponsoree pairs start out slow to go fast. They invest more time initially in building the relationship than leveraging it. They recognize occasional awkwardness is inevitable and they persevere.

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