Propósitos sencillos para hacer avanzar su carrera profesional

por Desarrollo Personal

He aquí algunas prácticas que le ayudarán a crecer, mejorar y alcanzar el éxito profesional a largo plazo.

S

i aún no ha elegido sus propósitos, considere dar un paso atrás y aprender una o dos de las siguientes prácticas. He aquí algunas sugerencias que le ayudarán a desarrollar hábitos que tengan un impacto positivo en su carrera profesional ahora y en el futuro:

  1. Aproveche la primera hora de su día.

Si usted no es madrugador o no soporta la idea de hacer ejercicio por la mañana, no se preocupe. La idea principal es dormir lo suficiente para recargar su cerebro y utilizar la primera hora de su día (sea cual sea) para prepararse para el éxito. Como parte de ello, trate de mantener un horario de sueño constante. La evidencia muestra que tener una hora regular para acostarse y despertarse beneficia nuestra salud y la calidad de nuestro descanso.

Si normalmente duerme hasta tarde y luego se apresura a ir a trabajar, intente levantarse entre 30 y 60 minutos antes de lo normal. Aproveche ese tiempo extra para llevar a cabo una rutina que le dé energía y lo ponga en un estado de ánimo positivo para afrontar el día.

Tomar el control de esa primera hora de su día puede tener un gran impacto en las próximas 12 horas.

  1. Dedique tiempo a la reflexión.

Pocos de nosotros podemos tomarnos una semana libre para dar un paso atrás y reflexionar. Lo que sí podemos hacer es dedicar 15 minutos los viernes por la tarde a plantearnos estas preguntas útiles:

— ¿Qué funcionó bien y qué no funcionó esta semana?

— Según lo sucedido, ¿qué puedo hacer diferente en el futuro?

— ¿Qué lección puedo aprender y compartir con mi gerente o mi equipo?

A través de estas preguntas, es posible que descubra que un proceso obsoleto se puede perfeccionar o eliminar, que hay una forma de mejorar sus correos electrónicos o conversaciones con los clientes, o que está aburrido en el trabajo y le interesa establecer un objetivo ambicioso. Solo a través de la reflexión podemos aprender lo que necesitamos para mejorar y sentirnos realizados.

  1. Comprométase con un desafío de control telefónico.

Comprométase con un desafío diario de control telefónico durante el mes de enero. Incluso si no puede hacerlo durante 90 minutos, intente hacerlo al menos 30 minutos al día. Es probable que el cambio resultante le sorprenda gratamente.

  1. Termine el día con una buena nota.

Concluya cada jornada laboral registrando una o dos cosas que hicieron avanzar uno de sus objetivos clave. Tenga en cuenta que estas normalmente representarán un progreso incremental en lugar de avances revolucionarios. Es posible que haya hablado con un cliente o colega, y haya obtenido una idea significativa. Tal vez obtuvo la aceptación de un miembro del equipo o de su gerente sobre una idea en la que ha estado trabajando. O quizá recibió respuesta de alguien a quien le envió un mensaje para ampliar su red de contactos. Cuando logra pequeñas victorias, es más probable que mantenga la motivación y genere impulso.

Si bien puede no ser tan emocionante como perseguir varios objetivos ambiciosos, trabajar de forma lenta y constante hacia estas prácticas es una forma más segura de crecer, cambiar y alcanzar el éxito profesional a largo plazo. Piénselo de esta manera: aprendimos a caminar paso a paso. Aborde sus propósitos de año nuevo del mismo modo.

© 2026 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

If you haven’t picked your resolutions yet, consider taking a step back and teaching yourself one or two of the following practices. Here are suggestions to help you build habits that will positively impact your career now and in the future:

1. LEVERAGE THE FIRST HOUR OF YOUR DAY.

If you’re not an early riser or can’t stomach the idea of a morning workout — don’t worry. The big idea here is to get enough sleep to recharge your brain and use the first hour of your day (whenever that may be) to set you up for success. As part of that, aim to keep a consistent sleep schedule — evidence shows having a regular bedtime and wake-up time benefits our health and the quality of our rest.

If you normally sleep in and then scramble to get to work, try getting up 30 to 60 minutes earlier than normal. Use that extra time to carry out a routine that will energize you and put you in a positive frame of mind to tackle the day.

Seizing control of that first hour of your day can have a big impact on the next 12 hours.

2. BUILD IN TIME FOR REFLECTION.

Few of us can take a week off to step back and reflect. What we can do is take 15 minutes on Friday afternoons to ask ourselves these useful questions:

— What worked well and what didn’t this week?

— Based on what happened, what can I do differently in future?

— What’s one lesson I can take away and share with my manager or my team?

Through these questions, you may discover that an outdated process can be refined or eliminated, that there’s a way to improve your emails or conversations with customers, or that you’re bored at work and are interested in setting a stretch goal. Only through reflection can we learn what we need to get better and feel fulfilled.

3. COMMIT TO A PHONE CHECK CHALLENGE.

Commit to a daily phone check challenge for the month of January. Even if you can’t do it for 90 minutes, aim for at least 30 minutes a day. Chances are you’ll be pleasantly surprised by the change that results.

4. END YOUR DAY ON A HIGH NOTE.

Wrap up each workday by recording one or two things that moved one of your key goals forward. Note that these will normally represent incremental progress rather than breakthrough advances. You might have talked to a customer or colleague and got a meaningful insight. Maybe you got buy-in from a team member or your manager on an idea you’ve been working on. Or perhaps you heard back from someone you messaged to expand your network. When you record small wins, you’re more likely to maintain motivation and build momentum.

While it may not be as exciting as pursuing several lofty goals, working slowly and steadily toward these practices is a more foolproof way to grow, change and reach professional success in the long term. Think of it this way: We learned to walk one step at a time. Approach your New Year’s resolutions the same way.

Autor

Sobre el Autor

Es miembro de la facultad de la Rotman School of Management.