Investigación: Cómo la familia motiva a las personas a dar lo mejor de sí mismas en el trabajo

Desarrollo Personal

La motivación y el apoyo de la familia puede mejorar el rendimiento de los empleados en el trabajo, inspirándolos a dar lo mejor de sí mismos.

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as investigaciones sobre la motivación han sugerido que las personas trabajan más arduamente si el trabajo les proporciona cosas como dinero y estatus (motivación extrínseca) o alegría y satisfacción. (motivación intrínseca). Sin embargo, a menudo se olvida una razón por la que la gente trabaja: su familia. Muchas personas se sienten motivadas a levantarse cada mañana y cumplir con su trabajo porque les importa apoyar a su familia (y porque ésta se beneficia de su trabajo). Esta motivación familiar puede mejorar el rendimiento de los empleados en el trabajo, inspirándolos a dar lo mejor de sí mismos.

Dado que la familia motiva a las personas en el trabajo, las organizaciones pueden beneficiarse de incorporar a la familia en el entorno laboral. Esto podría significar que los centros de trabajo consideren cómo los empleados pueden llevar físicamente a sus hijos a la oficina, ya sea organizando eventos como “Día(s) de llevar a nuestras hijas e hijos al trabajo” o mediante beneficios como guarderías en el lugar. Los empleados también pueden impregnar su entorno laboral con objetos especiales relacionados con su familia, como fotos, dibujos de sus hijos o cartas. Infundir recuerdos familiares en los espacios de trabajo tiene el beneficio adicional de que recordar a nuestras familias puede sacar lo mejor de nosotros mismos de otras maneras; por ejemplo, la investigación demuestra que tener fotos de seres queridos en el escritorio puede reducir comportamientos poco éticos, como inflar los informes de gastos.

Si la familia motiva a las personas a dar lo mejor de sí mismas en el trabajo, también existe el riesgo de que las personas hagan demasiado en nombre de sus familias. Por ejemplo, una forma en que la motivación familiar puede afectar el trabajo es al reducir la rotación de personal. Lo que a primera vista puede parecer bueno para el empleador, puede tener desventajas a largo plazo, tanto para el empleador como para los empleados. Si los empleados no quieren cambiar de trabajo para evitar causar turbulencias a su familia, esto podría llevarlos a permanecer en un trabajo en el que ya no están aprendiendo, creciendo ni sintiéndose comprometidos.

También existe el riesgo potencial de que las organizaciones se aprovechen de la motivación familiar, si saben que los empleados dependen del trabajo para mantener a sus familias y, por lo tanto, permanecerán en malas condiciones laborales o trabajarán hasta agotarse. De hecho, las organizaciones tienen la responsabilidad de apoyar a los empleados que tienen deberes de cuidado, ya que corren el riesgo de quemar la vela por ambos extremos, dando lo mejor de sí mismos en el trabajo y luego regresando a casa para cumplir con el “segundo turno”.

Los empleadores deben tomar medidas para brindarles a los empleados la seguridad que necesitan para mitigar cualquier posible efecto negativo. En primer lugar, las organizaciones pueden ayudar a los empleados a sentir que su trabajo es estable. Dado que las sensaciones de precariedad económica crean presión, las prestaciones como los programas de ahorro, la asistencia hipotecaria o los pagos de préstamos estudiantiles para empleados, pueden ser útiles. En segundo lugar, para alentar a los empleados motivados por su familia a tomar riesgos, las organizaciones podrían esforzarse por crear un entorno psicológicamente seguro en el que los empleados no sientan que serán vistos de manera negativa o que corren el riesgo de perder su trabajo si expresan sus opiniones o asumen riesgos creativos. Los líderes podrían asegurar explícitamente a los empleados que esos riesgos son valorados, y que no amenazarán su estabilidad laboral.

Como una fuerza clave en la vida, el amor por la familia impulsa las decisiones que tomamos en el trabajo, y determina cómo empleamos nuestro tiempo laboral. Las organizaciones que adopten la integración de la familia en el trabajo se beneficiarán de atraer y retener a empleados altamente motivados y comprometidos.

© 2024 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Research on motivation has suggested that people work harder if work provides them with things like money and status (extrinsic motivation) or joy and fulfillment (intrinsic motivation). However, one reason why people work is often neglected: their family. Many people are motivated to get up every morning and go about their work because they care about supporting their family and because their family benefits from their job. This family motivation can boost employees’ performance at work, inspiring them to do their best.

Given that family motivates people at work, organizations stand to benefit from bringing family into work. This could mean that workplaces consider how employees can bring children physically into the office — whether by hosting events such as “Take Our Daughters and Sons to Work Day(s)” or via benefits such as on-site child care. Employees can also infuse their work environment with special items related to their family, such as photos, children’s drawings or letters. Infusing workspaces with family memorabilia has the added benefit that reminding ourselves of our families can bring out our best in other ways: for instance, research shows that having photos of loved ones on a desk can reduce unethical behavior such as padding expense reports.

If family motivates people to do their best at work, there is also a risk that people will do too much for the sake of their families. For example, one way that family motivation can affect work is by reducing turnover. What may sound good for the employer at first glance may have downsides down the road, both for the employer and the employees. If employees don’t want to change jobs to avoid bringing turbulence to their family, it might lead employees to remain in a job where they’re no longer learning, growing and feeling engaged.

There is also a potential risk that organizations could take advantage of family motivation, if they know employees rely on the work to support their families and will therefore stay in bad working conditions or work themselves to exhaustion. In fact, organizations have a particular responsibility to support employees who have care duties, as they are at risk of burning the candle at both ends, giving their best at work and then returning home for the “second shift.”

Employers should take steps to give family-motivated employees the security they need to ameliorate any potential negative effects. First, organizations can help employees feel that their job is stable. Since feelings of financial precarity create pressure, benefits such as savings programs, mortgage assistance or payments toward employee student loans can help. Second, to encourage family-motived employees to take risks, organizations could strive to create a psychologically safe environment in which employees do not feel they will be viewed negatively and at risk of losing their job if they speak up or take creative risks. Leaders could explicitly assure employees that such risks are valued and will not threaten their job’s stability.

As a key force in life, love of family drives the choices we make at work and shapes how we spend our work time. Organizations that embrace family at work stand to benefit from attracting and retaining employees who are highly motivated and engaged.

Autores

Sobre el Autor

Es profesora asociada de gestión en la Universidad de Zúrich.