5 formas de pedirle a su jefe que abogue por usted

por Estrategia y Decisiones

Para obtener el apoyo y el respaldo de su jefe, necesita conectar su solicitud con sus necesidades y prioridades.

E

n un mundo ideal, los altos mandos defenderían instintiva e incuestionablemente sus esfuerzos. Pero la verdad es que su supervisor está ocupado manejando múltiples prioridades, y su proyecto puede haber pasado desapercibido. Sin embargo, la mayoría de las veces, los líderes simplemente no reconocen el impacto que puede tener su respaldo (o los obstáculos a los que usted se enfrenta).

Su jefe, como todos, sintoniza su propia “estación de radio” personal: WII-FM. (¿Qué hay de usted?). Para obtener su apoyo, necesita transmitir en esa frecuencia. En otras palabras, conecte su solicitud con las necesidades y prioridades de su superior.

Ofrezca ideas concretas. No deje que su líder tenga que averiguar cómo apoyarlo. En su lugar, vaya preparado con sugerencias concretas. Identifique partes interesadas, reuniones, presentaciones o comunicaciones de la empresa específicas en las que su jefe podría abogar por su trabajo. Es más probable que digan “sí” porque usted ya hizo el trabajo de reflexión por ellos, demostrando su comprensión de la política de la organización.

Dé a su jefe un discurso preparado. Al proporcionarle a su jefe un lenguaje listo para compartir, elimina las barreras a la acción y controla la narrativa, asegurándose de que sus esfuerzos se presenten de la manera que usted desea. Por ejemplo, puede darle a su gerente:

— Temas de conversación concisos sobre su proyecto que pueda incorporar fácilmente en conversaciones o presentaciones.

— Un guión breve y pulido que pueda usar para presentarlo en eventos o reuniones de la empresa.

— Plantillas de correo electrónico personalizables para conectarlo con diferentes partes interesadas o promover su trabajo.

— Un conjunto de preguntas frecuentes con respuestas claras y concisas para ayudarlo a manejar objeciones o defender sus ideas ante la alta dirección.

— Publicaciones en redes sociales previamente redactadas que pueda compartir en redes profesionales para destacar el progreso o impacto de su trabajo.

Implemente una rutina de éxitos semanales. Una vez a la semana o dos veces al mes, envíe un breve correo electrónico a su jefe resaltando los logros de su equipo, los desafíos superados y los próximos hitos. Al hacerlo, le estará entregando un resumen de información que puede usar para impresionar a sus propios superiores y compañeros. Es un ganar-ganar: su gerente parece estar al tanto de todo, y su trabajo recibe la atención que merece.

Esta sencilla rutina también le permite adquirir el hábito de articular y documentar sus logros, lo que es una forma eficaz de aumentar su confianza. Además, cuando llegue el momento de su evaluación de desempeño, tendrá ejemplos concretos a su alcance y no tendrá que luchar por encontrar datos para solicitar recursos o un ascenso.

Aproveche la reciprocidad. El principio psicológico de la reciprocidad dice que cuando alguien hace algo por nosotros, nos sentimos naturalmente inclinados a devolver el favor. Por lo tanto, busque oportunidades para destacar el liderazgo, prioridades, fortalezas y éxitos de su jefe. Al demostrar que valora y promueve su trabajo, aumenta la probabilidad de que él haga lo mismo por usted. No se trata de un quid pro quo, sino de una gestión de apoyo que genere confianza y buena voluntad.

La sinceridad es clave. No fuerce los elogios cuando no son naturales. Simplemente esté atento a los pequeños momentos para reconocer las ideas y contribuciones de su jefe. Esto podría ser tan simple como enviar una nota rápida para agradecerle su orientación sobre cómo dar retroalimentación difícil a un empleado o participar activamente cuando esté dirigiendo un taller.

© 2022 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

In an ideal world, higher-ups would instinctively and unquestioningly champion your efforts. But the truth is, your supervisor is busy juggling multiple priorities and your project may have slipped their mind. Most of the time though, leaders simply don’t recognize how impactful their advocacy can be or what obstacles you’re facing.

Your boss, like everyone, is tuned into their personal “radio station,” WII-FM (what’s in it for me?). To gain their support, you need to broadcast on their frequency. In other words, connect your ask to how it not only meets your needs, but also aligns with their priorities.

OFFER SPECIFIC IDEAS. Don’t leave it to your leader to figure out how to support you. Instead, come prepared with concrete suggestions. Identify specific stakeholders, meetings, presentations or company communications where your boss could advocate for your work. They’re more likely to say “yes” because you’ve done the thinking for them — and it also shows your understanding of the organization’s politics.

GIVE YOUR BOSS A SPIEL. By providing your boss with ready-made language they can share, you remove barriers to action and control the narrative, ensuring that your efforts are presented in the way you want them to be. For example, you might give your manager:

— Concise talking points about your project that they can easily incorporate into conversations or presentations

— A brief, polished script they could use to introduce you at company events or meetings

— Customizable email templates for connecting you with different stakeholders or promoting your work

— A set of frequently asked questions with clear, concise answers to help them field objections or defend your ideas to senior leadership

— Pre-written social media posts they can share on professional networks to highlight the progress or impact of your work

IMPLEMENT A WEEKLY WIN ROUTINE. Once a week or twice a month, send a brief email to your boss highlighting your team’s achievements, challenges overcome and upcoming milestones. By doing so, you’re handing them a neatly packaged “cheat sheet” of information they can use to impress their boss and peers. It’s a win-win: your manager appears on top of things — and your hard work gets the spotlight it deserves.

This simple routine also gets you into the habit of articulating and documenting your achievements which is a powerful way of boosting your confidence. Plus, come time for your performance review, you’ll have concrete examples at your fingertips and won’t have to scramble for data to make a case for resources or advancement.

LEVERAGE RECIPROCITY. The psychological principle of reciprocity says that when someone does something for us, we feel naturally inclined to return the favor. So, look for opportunities to highlight your boss’s leadership, priorities, strengths and successes. By showing that you value and promote their work, you make it more likely they’ll do the same for you. This isn’t meant to be a quid pro quo, but rather about managing up in a supportive way that builds trust and goodwill.

Sincerity is key. Don’t force praise where it doesn’t fit naturally. Just be on the lookout for little moments to acknowledge your boss’s ideas and contributions. This could be as simple as sending a quick note to thank them for their guidance on how to deliver tough feedback to an employee or being an active participant when they’re leading a workshop.

Autor

Sobre el Autor

Es coach ejecutiva, profesora de comportamiento humano y autora de "Managing Up: How to Get What You Need from the People in Charge".