Por qué su equipo de finanzas debe participar en las grandes decisiones sobre IA
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as empresas han adoptado la IA con una rapidez casi inaudita, pero aún existe una brecha significativa entre el entusiasmo y los resultados. En una reciente encuesta a 750 ejecutivos (150 en tecnología, 600 en otras industrias), una sólida mayoría (65%) nos dijo que cree tener un conocimiento avanzado de la IA y sus ventajas, y el 18% afirmó tener un conocimiento de vanguardia. Pero solo el 6% aseguró tener una capacidad de vanguardia para generar valor e impacto en los estados financieros a partir de estas tecnologías.
Sabemos que la IA debe fomentar la colaboración entre líderes empresariales y tecnológicos, y no ser algo que pertenezca exclusivamente a uno u otro. Pero queríamos profundizar más, tratar de entender la conversación en sí y saber qué marca la diferencia entre el éxito y la mediocridad o el fracaso.
En nuestra investigación, descubrimos que la función financiera desempeña un papel fundamental en la colaboración entre líderes de unidad de negocio y líderes funcionales, lo cual permite que la IA genere resultados. Para comenzar, esto es lo que mostró la información sobre las áreas en las que las empresas están invirtiendo:
— Las empresas se enfocan donde se crea el mayor valor. Entre todas las empresas encuestadas, el destino número uno de las inversiones en IA fue la obtención de conocimientos del cliente, el servicio y la experiencia, con un 53% de las empresas mencionándolo como una prioridad principal. El segundo destino más popular para los fondos de IA fue operaciones y producción, seguido en tercer lugar por el desarrollo de productos, procesos y tecnología.
— Las empresas líderes en crecimiento priorizan las finanzas. Se observó un cambio sorprendente cuando nos enfocamos en las empresas con mejor rendimiento, medidas por crecimiento de ingresos (aproximadamente el 16% superior de la muestra). Para los líderes en crecimiento de todas las industrias, las actividades orientadas al cliente subieron cuatro puntos porcentuales (de 53% a 57%), pero las finanzas dieron un gran salto al segundo lugar, desplazando tanto a operaciones como al desarrollo de productos y procesos. Las finanzas fueron mencionadas por el 53% de los líderes en crecimiento, pero solo por el 37% de todas las empresas.
3 formas en que las finanzas ayudan a las empresas a tomar mejores decisiones sobre IA
Es evidente que sucede algo valioso cuando el equipo de finanzas se une a los líderes empresariales y tecnológicos en la conversación sobre IA. Esto es lo que esa colaboración permite lograr:
- Elegir los proyectos adecuados
Nuestro trabajo con clientes nos muestra que hay tres conversaciones que mejoran notablemente cuando las finanzas se unen a la colaboración con los líderes empresariales y tecnológicos. A la conversación entre los equipos tecnológicos (Esto es lo que la IA puede hacer) y los equipos empresariales (Esto es lo que se necesita hacer), las finanzas añaden una tercer dimensión crítica: Esto es lo que más vale la pena hacer.
El equipo del director financiero (CFO, por sus siglas en inglés) cuenta con los expertos que saben cómo cuantificar el ROI de un proyecto; medir su impacto en los costos, ingresos, flujo de caja, etc.; y calcular cómo estos factores afectan el valor empresarial. Mediante herramientas como el análisis de escenarios, los equipos de finanzas también pueden ayudar a sus colegas empresariales y tecnológicos a modelar y comparar diferentes combinaciones de proyectos, y mostrar cómo diversos riesgos podrían afectar la creación de valor. El papel de las finanzas al proporcionar una prueba objetiva se vuelve aún más crucial cuando la dirección se enfrenta a múltiples opciones de proyecto, a menudo atractivas, especialmente porque con frecuencia los casos menos glamorosos son los que ofrecen el mayor retorno de inversión.
- Resolver los problemas adecuados
La IA puede proporcionar con seguridad las respuestas correctas a las preguntas equivocadas, dejando a las organizaciones preguntándose por qué no obtienen rendimientos de su inversión. Imagine, por ejemplo, que su empresa tiene un problema de pérdida de clientes, lo que genera una caída en las ventas y un aumento en los costos para adquirir nuevos clientes. Hay muchas razones por las que podría disminuir la lealtad. ¿Los representantes de ventas necesitan ser más proactivos con las cuentas existentes? ¿Los equipos de atención al cliente están descuidando a ciertos clientes o no detectan señales de alerta? ¿Hay un problema de segmentación? (Es decir, ¿está atrayendo al cliente equivocado en primer lugar?) ¿Es un problema de precios? ¿El centro de contacto es ineficiente o ineficaz? La IA puede ayudar con cualquiera de estos aspectos, pero ¿cuál importa más?
Para realizar este tipo de análisis de causa raíz, usted necesita tres personas trabajando lado a lado para identificar la fuente del problema, llegar a las preguntas correctas que necesitan respuesta y luego elaborar un plan para abordarlas rápida y tácticamente: un profesional en IA, un especialista en operaciones y alguien con sólidas habilidades en planeación y análisis financiero, es decir, un experto en finanzas.
Los equipos de finanzas aportan otra fortaleza en la búsqueda de los problemas subyacentes: normalmente tienen menos temas intocables o “zonas prohibidas” que cualquier otro grupo en la empresa. Obligan a que la conversación vaya por donde los hechos dicen que debe ir.
- Garantizar la rendición de cuentas y la creación de valor sostenida
Por último, las finanzas aportan una aptitud esencial: la rendición de cuentas. Esto puede generar tres beneficios.
El primero entra en juego al seleccionar y gestionar proveedores. El mercado de la IA está más lleno de ruido que un apiario. Los equipos de finanzas pueden ayudar a mantener las conversaciones con los proveedores centradas en sus propios criterios y objetivos de creación de valor, en lugar de permitir que los proveedores definan las métricas por usted.
En segundo lugar, las finanzas ayudan a los equipos a proteger las ganancias contra la erosión. Siempre existe la tentación, especialmente con nuevas tecnologías atractivas, de seguir “jugando” con las ganancias, pero eso podría no ser la mejor decisión empresarial.
En tercer lugar, las finanzas ayudan a controlar el presupuesto. La IA de este año pronto se enfrentará al ciclo de planeación del año que viene. Lo recomendable es que las finanzas estén involucradas desde dentro, donde pueden ofrecer varios beneficios: asegurarse de que las ganancias de este año se integren como base para el próximo; construir un presupuesto con un flujo continuo de financiamiento para nuevos proyectos; e integrar la IA en la planificación empresarial y tecnológica, convirtiendo logros rápidos en capacidades a largo plazo.
¿Cómo lograrlo?
La colaboración ideal en materia de IA incluye tres conversaciones cruciales y una dosis saludable de lo que se necesita desde la perspectiva empresarial (Esto es lo que se necesita hacer), algo de entusiasmo justificado por parte de los equipos tecnológicos (Esto es lo que la IA puede hacer), y algo de equilibrio por parte del equipo de finanzas (Esto es lo que más vale la pena hacer).
Hay algunos pasos prácticos que las empresas pueden tomar para garantizar que se produzca la conversación correcta.
En primer lugar, alinee lo que significa el éxito, ya sea eficiencia operativa, eficacia operativa o crecimiento de los ingresos. Estos lineamientos estratégicos mantendrán el foco en la colaboración. En segundo lugar, reclute dentro de la organización a un equipo de finanzas con la mentalidad adecuada. Finalmente, haga que el departamento financiero se involucre en su propia transformación habilitada por IA. Cuando la IA se aplica a las finanzas, esta función puede convertirse en un socio estratégico mucho más eficaz para el negocio, no solo un historiador que mira el negocio por el retrovisor, sino un socio que puede monitorear la actividad en tiempo real, mejorar las previsiones, acelerar la obtención de información y reducir el riesgo.
Al final, las empresas que logran el éxito con la IA no son necesariamente las que tienen los modelos más avanzados ni los conjuntos de datos más grandes, sino aquellas que reúnen conocimientos diversos para tomar las decisiones más inteligentes. Las finanzas, con su capacidad para determinar el valor, garantizar la rendición de cuentas y proporcionar una perspectiva objetiva, desempeñan un papel indispensable para que las inversiones en IA sean realmente rentables.
© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org | Distribuido por: The New York Times Syndicate.
Artículo en inglés
Companies have adopted artificial intelligence with almost unheard-of speed, but there remains a significant gap between enthusiasm and results. In a recent survey of 750 executives (150 in tech, 600 in other industries), a strong majority (65%) told us they believe they have an advanced understanding of AI and its benefits, and 18% said they have a cutting-edge understanding. But only 6% claim to have a cutting-edge ability to derive value and P & L impact from the technologies.
We know that AI needs to be a collaboration between business and technology leaders, not just owned by one or the other. But we wanted to go deeper — to try to understand the conversation itself and learn what makes the difference between success and mediocrity or failure.
In our research, we found that the finance function plays a critical role in the collaboration between P & L and functional leaders that makes AI pay off. To start, here’s what the data showed about where companies are making investments:
COMPANIES FOCUS WHERE THE MOST VALUE IS CREATED
Among all the companies surveyed, the number-one destination for AI investments was customer insights, service and experience, with 53% of companies naming it a top priority. The second-most-popular destination for AI funds was operations and production, followed in third by product, process and technology development.
GROWTH-LEADER COMPANIES PRIORITIZE FINANCE
A startling change appeared when we focused on top-performing companies, measured by revenue growth (roughly the top 16% of the sample). For growth leaders in all industries, customer activities moved four points higher, to 57% from 53% — but finance took a huge leap into second place, displacing both operations and product and process development. Finance was cited by 53% of growth leaders but just 37% of all companies.
3 WAYS FINANCE HELPS COMPANIES MAKE BETTER AI CHOICES
Clearly, some kind of magic happens when the finance team joins business and technology leaders in the conversation about AI. Here’s what the collaboration allows companies to do:
1. CHOOSE THE RIGHT PROJECTS
Our work with clients tells us that there are three conversations that get much better when finance joins the collaboration with technology and business leaders. To the conversation between tech teams (Here’s what AI can do) and business teams (Here’s what needs to be done), finance adds a critical third dimension: Here’s what’s most worth doing.
The CFO’s team houses the experts who know how to quantify a project’s ROI; measure its impact on cost, revenue, cash flow and so on; and compute how these factors affect enterprise value. By using tools such as scenario analysis, finance teams can also help business and tech colleagues model and compare different combinations of projects — and also show how various risks could affect value creation. Finance’s role in providing an objective litmus test becomes all the more critical when leadership is faced with multiple, often glamorous project options, especially since it’s often the least-glamorous cases that have resulted in the greatest ROI.
2. SOLVE THE RIGHT PROBLEMS
AI can confidently provide the right answers to the wrong questions, leaving organizations wondering why they’re not realizing returns on their investment. Imagine, for example, that your company has a customer churn problem, resulting in falling sales and increasing costs to acquire new customers. There are a host of reasons why loyalty might decline. Do the sales reps need to be more proactive with existing accounts? Are customer success teams neglecting certain customers or missing warning signs? Is there a problem with segmentation? (I.e., are you bringing in the wrong customer in the first place?) Is pricing a problem? Is the contact center inefficient or ineffective? AI can help with any of these, but which matters?
To do this kind of root-cause analysis, you want three people side by side to pinpoint the source of the problem, get to the right questions that need to be answered, and then devise the plan to address them quickly and tactically: an AI pro, an operations specialist and someone with deep financial planning and analysis skills — that is, a wonk from finance.
Finance teams bring another strength to the search for underlying problems: They typically have fewer “sacred cows,” or off-limits discussions, than any other group in a company. They will force the conversation to go where the facts say it should go.
3. ENSURE ACCOUNTABILITY AND SUSTAINED VALUE CREATION
Finally, finance brings a necessary aptitude for accountability. This can provide three benefits.
The first comes into play when selecting and managing vendors. The AI marketplace is buzzier than an apiary. Finance teams can help keep conversations with vendors focused on your criteria and value-creation goals instead of letting vendors define metrics for you.
Second, finance helps teams protect gains from erosion. There’s always a temptation, especially when dealing with cool new technology, to keep playing with the gains, but that might not be the right business decision.
Third, finance keeps the budget. This year’s AI will soon confront next year’s planning cycle. You want finance on the inside, where it can deliver several benefits: ensuing that this year’s gains become part of next year’s baseline; building a budget with an ongoing stream of funding for new projects; and integrating AI into the business and technology planning process, turning quick wins into long-term capabilities.
HOW TO MAKE IT HAPPEN
The ideal AI collaboration involves the three crucial conversations and involves a healthy dose of what’s needed from a business perspective (Here’s what needs to be done), some justified excitement from the tech teams (Here’s what AI can do), and some balance from the finance team (Here’s what’s most worth doing).
There are a few practical steps companies can take to ensure that the right conversation is happening.
First, align on what success looks like, whether it’s operational efficiency, operational effectiveness or top line growth. These strategic guardrails will keep the collaboration focused. Second, recruit from within the organization a finance team with the right mindset. Finally, get finance engaged in its own AI-enabled transformation. When AI is applied to finance, the function can become a much more effective strategic partner for the business — not just a historian that looks at the business through the rearview mirror, but a partner that can monitor activity in real time, enhance forecasting, improve speed to insight, and reduce risk.
In the end, the companies that succeed with AI aren’t necessarily those with the most advanced models or the largest data sets — they’re the ones that bring together diverse expertise to make the smartest decisions. Finance, with its ability to ascertain value, ensure accountability and provide an objective perspective, plays an indispensable role in making AI investments truly pay off.
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