La forma correcta de procesar la retroalimentación

por Desarrollo Personal

Procesar la retroalimentación va mucho más allá de escucharla en el momento y aplicarla. Implica reflexión, conversación y práctica continuas.

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rocesar la retroalimentación va mucho más allá de escucharla en el momento y aplicarla. Implica reflexión, conversación y práctica continuas. Sí, gran parte de esto sucede debido a la forma en que recibimos retroalimentación, pero hay mucho que podemos hacer para asegurarnos de que estamos procesando retroalimentación de la manera correcta.

He aquí seis consejos para procesar la retroalimentación:

  1. Equilibrio

Entre a la sesión de retroalimentación con neutralidad, sin estar de acuerdo con la retroalimentación ni rechazarla. Este enfoque le permite ser un mejor oyente en lugar de simplemente tratar de escuchar a la otra persona con la intención de responder. Si tiene preguntas sobre la retroalimentación, pregunte, pero intente hacerlo desde una posición neutral.

  1. Procesamiento

Procesar la retroalimentación es metabolizarla. Esto exige tiempo, a veces incluso una semana o más. Para practicar esto, he encontrado útil pensar en la retroalimentación mientras me acuesto en el suelo, con brazos y piernas extendidos. Esto también se conoce en yoga como savasana, o la pose del cadáver, y ayuda a generar un estado de total conciencia y relajación que calma el sistema nervioso.

  1. Posicionamiento

Considere los motivos, posición e intención de quien brindó la retroalimentación. ¿Cree que realmente quieren ayudarlo? ¿Confía en ellos? Obtener una mejor comprensión de dónde viene el proveedor de la retroalimentación y cómo se siente usted respecto a ellos le ayudará a desarrollar la mentalidad objetiva necesaria para trabajar con una disonancia potencial, como la de una gran retroalimentación procedente de alguien en quien no confía.

  1. Filtración

Ahora analice la retroalimentación recibida a través de un sencillo árbol de decisiones, un método para aportar coherencia y estructura a su proceso de toma de decisiones. El formato visual de un árbol de decisiones puede ayudarlo a mantenerse concentrado a medida que avanza lógicamente a través de algunas preguntas críticas. El proceso reflexivo que subyace a un árbol de decisión a menudo requiere algo de trabajo desafiante que es fácil de saltar, pero no lo haga

  1. Ejecución

Desplegar la retroalimentación de una vez no suele ser la mejor manera. Es más probable dominar una nueva habilidad y formar un hábito a través de la práctica consistente durante un largo período, en lugar de apilar seis sesiones de práctica en un día. Un enfoque más lento puede ser especialmente útil cuando la retroalimentación recibida fue constructiva pero no necesariamente vino con una guía de cómo incorporarla.

  1. Perspectiva

La perspectiva consiste en preguntarle su opinión a aquellos a quienes usted respeta y que han visto su nueva actuación. También recomendaría mantener un diario sobre su experiencia para que entienda cómo el cambio está aterrizando con los demás y cómo se siente para usted. Con el tiempo, puede comenzar a notar patrones y obtener una mejor perspectiva sobre cómo mejorar en las formas que desea mientras protege su energía para mantenerse motivado durante el largo plazo.

Por último, ¡diviértase con esto! No todo el crecimiento profesional debe ir acompañado de una fórmula, pero he encontrado que puede ser una alegría tomar algo relativamente abstracto, como la implementación de la retroalimentación recibida y mirar atrás en el tiempo para ver cómo usted ha practicado, cómo se sintió la práctica y qué nuevas perspectivas ha reunido en el camino.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Processing feedback goes far beyond listening to it in the moment and implementing it. It involves continuous reflection, conversation and practice. Yes, much of this happens because of the way we receive feedback (such as how my professor gave it), but there is much we can do, too, to make sure we’re processing feedback the right way.

Here are six tips for processing feedback:

POISE

Step into a feedback session with neutrality — neither agreeing with the feedback nor rejecting it. This approach allows you to be a better listener instead of simply trying to hear the other person with an intent to respond. If you have questions about the feedback, ask, but try to do so from a neutral position.

PROCESS

Processing feedback is about metabolizing it. This demands time, sometimes even a week or more. To practice this, I’ve found it helpful to conjure up the feedback while lying flat on the floor, arms and legs extended. This is also known in yoga as savasana, or the corpse pose, and it helps bring about a state of total awareness and relaxation that calms the nervous system.

POSITION

Consider the feedback provider’s motives, position and intent. Do you believe they genuinely want to help you? Do you trust them? Gaining a better understanding of where the feedback provider is coming from and how you feel about them will help you develop the objective mindset necessary to work with a potential dissonance like great feedback coming from someone you don’t trust.

PERCOLATE

Now run the feedback you received through a simple decision tree — a method to bring consistency and structure to your decision-making process. The visual format of a decision tree can help you remain focused as you logically progress through a few critical questions. The reflective process that underlies a decision tree often takes some challenging work that is easy to skip, but don’t.

PROCEED

Rolling out the feedback all at once usually isn’t the best way. Mastering a new skill and forming a habit is more likely to happen with consistent practice over a long period rather than by jamming six practice sessions into one day. A slower approach can be especially helpful when the feedback you received was constructive but didn’t necessarily come with a guide for how to incorporate it.

PERSPECTIVE

Perspective is about asking those you respect who have seen your new performance what they think of it. I’d also recommend keeping a journal about your experience so that you understand how it’s landing with others and how it feels to you. Over time, you may start to notice patterns and gain a better perspective on how to improve in the ways you want while protecting your energy to stay motivated for the long haul.

Lastly, have some fun with this! Not all professional growth must be paired with a formula, but I’ve found it can be a joy to take something relatively abstract like implementing received feedback and looking back over time at how you’ve practiced, how the practice felt and what new perspectives you’ve gathered along the way.

Autor

Sobre el Autor

Cameron Conaway es fellow 2015 del International Reporting Project.