La falacia del éxito (y luego la felicidad)

por Desarrollo Personal

En lugar de intentar primero alcanzar el éxito y esperar a que lleve a la felicidad, comience por trabajar en su felicidad.

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in arriesgarme demasiado, creo que casi todo el mundo desea dos cosas de sus empleos y carreras: éxito y felicidad. Quieren tener buenos resultados financieros, recibir reconocimiento por sus logros, disfrutar su trabajo tanto como se pueda y, como resultado, ser más felices. Estas son metas razonables, pero pueden ser demasiado ambiciosas, por lo que muchas personas, especialmente los líderes ambiciosos y trabajadores, las simplifican de manera lógica: primero buscan el éxito y luego dan por sentado que el éxito conducirá a la felicidad.

Pero este razonamiento es erróneo. Perseguir el éxito tiene costos que pueden reducir la felicidad, como bien lo saben muchos adictos al trabajo que terminan solos y agotados.

Esto no significa que deba elegir entre el éxito y la felicidad. Usted puede obtener ambos. Pero tiene que invertir el orden de las operaciones: en lugar de intentar primero alcanzar el éxito y esperar que lleve a la felicidad, comience por trabajar en su felicidad, lo cual aumentará su éxito.

Ya sea que usted sea empleado o empleador, es una mejor inversión aumentar la felicidad en el trabajo y en la vida, en lugar de simplemente intentar incrementar las métricas del éxito. Por supuesto, en la práctica, usted no puede simplemente elegir ser más feliz. Construir hábitos sólidos de felicidad requiere un trabajo serio a lo largo del tiempo, lo cual, en mi opinión, es parte de la aventura. Pero debemos empezar en algún punto, y yo lo animaría a comenzar hoy.

He aquí dos “ejercicios de felicidad”, que usted puede iniciar y completar en una semana: uno para su propia felicidad y otro para contribuir al bienestar de su equipo.

  1. Considere cómo su trabajo sirve a los demás

Una forma de desenredar la falacia del éxito (y luego la felicidad) es enfocarse menos en las “métricas de éxito” visibles de su trabajo: su salario, su paquete de beneficios, sus opciones sobre acciones y similares. En su lugar, comience a enfocarse en las “métricas de felicidad” menos visibles de su trabajo.

Esta semana, contemple seriamente cómo su trabajo sirve a los demás. ¿Usted fabrica un producto que mejora vidas? ¿Como inversionista, respalda fondos de pensiones o facilita el desarrollo económico? De manera aún más simple, como líder, ¿brinda empleos bien remunerados a sus empleados, de manera que ellos puedan mantener cómodamente a sus familias? Para hacerlo tangible, le recomiendo escribirlo. Guarde esa nota en el cajón interior de su escritorio, donde la vea todos los días.

  1. Muestre a su empleado cómo su trabajo sirve a los demás

Comprender cómo su trabajo sirve a los demás no es fácil para todos. En el mundo con fines de lucro, hasta el 77% de los empleados corporativos sienten que son solo un engranaje en una máquina. Como líder, es su responsabilidad mostrar a los empleados cómo sus trabajos sirven a los demás.

Esta semana, identifique a un empleado, llámelo y explíquele de manera muy concreta cómo su trabajo sirve a los demás. ¡Y agradézcaselo! Escalar esto a nivel de toda la empresa llevará tiempo y esfuerzo, pero en los próximos siete días, usted sin duda puede lograr que un empleado vea cómo realmente marca la diferencia. Esto le ayudará a ver los beneficios que le aporta la felicidad en el trabajo, lo cual a su vez mejorará su compromiso y esfuerzo con el trabajo en sí.

Al final, la felicidad conduce al éxito, no al revés.

© 2025 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Without going too far out on a limb, I believe almost everyone would like two things from their jobs and careers: success and happiness. They want to do well financially, receive recognition for their accomplishments, enjoy their work as much as one can and become happier as a person as a result. These are reasonable goals, but they can be a lot to ask — so many people, especially ambitious, hardworking leaders, simplify them in a logical way: They first seek success and then assume that success will lead to happiness.

But this reasoning is flawed. Chasing success has costs that can end up lowering happiness, as many a desiccated, lonely workaholic can tell you.

This is not to say that you must choose between success and happiness. You can obtain both. But you have to reverse the order of operations: Instead of trying first to get success and hoping it leads to happiness, start by working on your happiness, which will enhance your success.

Whether you are an employee or employer, it is a better investment to increase happiness at work and in life, rather than simply trying to increase measures of success. Of course, in practice, you can’t just choose to be happier. Developing proper happiness hygiene requires serious work over time, which, in my view, is part of the adventure. But we must start somewhere, and I would encourage you to start today. Here are two “Happiness Exercises” — one for your own happiness and another to help your team’s well-being — that you can begin and complete in a week.

CONSIDER HOW YOUR JOB SERVES OTHERS

One way to disentangle the success-then-happiness fallacy is to focus less on the visible “success metrics” of your work: your salary, your benefits package, your stock options and the like. Instead, start focusing on the less visible “happiness metrics” of your work.

This week, contemplate seriously how your job serves others. Do you make a product that improves lives? As an investor, do you back pension funds or facilitate economic development? Even more simply, as a leader, do you provide well-paid jobs for your employees, so that they can raise their families comfortably? To make this tangible, I recommend writing this down. Keep that note in the inside drawer of your desk, where you see it every day.

SHOW YOUR EMPLOYEE HOW THEIR WORK SERVES OTHERS

Understanding how your job serves others isn’t easy for everyone. In the for-profit world, up to 77% of corporate employees feel as if they are a cog in a machine. It is your responsibility as a leader to show employees how their jobs serve others.

This week, identify one employee, pull them aside, and explain to them — very tangibly — how their work serves others. And thank them for it! Scaling this companywide will take time and effort, but in the next seven days, you can undoubtedly make one employee see how they make a real difference. This will help them see the happiness benefits of the job, which will in turn improve their engagement and effort with the work itself.

In the end, happiness leads to success — not the other way around.

Autor

Sobre el Autor

Es profesor de Harvard y autor de bestsellers según el New York Times. Su último libro se titula "The Happiness Files: Insights on Work and Life".