El poder de decir ‘lo siento’ y ‘estás perdonado’

por Desarrollo Personal

He aquí algunas formas de pedir perdón y perdonar a otros en el trabajo, mientras protege su reputación.

C

uando usted es la persona nueva en un equipo o recién comienza su carrera profesional, admitir sus errores puede socavar su competencia o convertirlo en un blanco fácil. Dicho esto, he aquí algunas formas de practicar cómo disculparse y perdonar a otros en el trabajo, mientras protege su reputación:

  1. Reconozca cuándo necesita pedir perdón.

Todo el mundo comete errores, y usted ciertamente lo hará al principio de su carrera profesional. Cuando falle en algo, intente no reaccionar de inmediato. En su lugar, haga una pausa y tome un respiro. Recuerde que su verdadero punto de referencia es usted mismo. Si tiene el valor de reconocer su error, disculparse y proponer una solución, les demostrará a todos que ha aprendido una lección con gracia y que no volverá a cometer ese error.

  1. Sea considerado en su entrega.

Por lo general, el trabajo no es personal, y si puede aceptarlo, podrá adoptar la actitud adecuada al pedir disculpas. Recuerde que un solo error no define su identidad profesional: tiene décadas para forjarla. Dese la misma gracia que le daría a un buen amigo, y acérquese con humildad a la persona a la que ha afectado su error.

En la mayoría de los casos, puede resultar más cómodo disculparse en un entorno privado. Reserve un tiempo breve para hablar con la persona o personas a las que haya afectado. Puede decir algo como: “Me gustaría hablar sobre mi trabajo en nuestro proyecto anterior. Creo que he cometido un error y quiero disculparme. ¿Tiene unos minutos para charlar?”

  1. Tome la iniciativa.

Al igual que pedir perdón, perdonar es contagioso. Cuando usted perdona activa y genuinamente a alguien por cometer un error, sus colegas lo notarán y será más probable que le ofrezcan la misma gracia. ¿Cómo se traduce esto en la práctica?

Cuando alguien cometa un error, no lo esconda debajo de la alfombra ni anime a esa persona a esconderse avergonzada. En su lugar, acérquese a ella e inicie una conversación significativa. Puede decir: “Me he dado cuenta de que [insertar error aquí]. ¿Está abierto a hablar sobre lo que sucedió? Me gustaría saber qué es lo que ha fallado y trabajar con usted para evitar que vuelva a ocurrir en el futuro”. Muestre empatía y centre la conversación en las lecciones aprendidas. Es más probable que su colega interactúe con usted si cree que su objetivo es la colaboración, no la competencia.

  1. Modele un comportamiento tranquilo y sereno.

Si es testigo de un error, la mejor reacción posible que puede tener es mantener la calma. Si arremete o muestra enojo, es probable que la otra persona se sienta amenazada y cierre cualquier conversación que pudiera haber tenido. Cuando las personas se sienten acorraladas, a menudo se vuelven evasivas, se ponen a la defensiva o reaccionan con agresividad.

En su lugar, recupere la compostura. A continuación, consuele a su compañero. Explíquele que el error no es fatal ni afectará el progreso profesional de la otra persona (si esto es cierto). Asegúrele que su error es una oportunidad para aprender y ayúdelo a analizarlo. Si es posible, cuente una historia sobre cuándo cometió un error vergonzoso. No hay nada que alivie los sentimientos de culpa como saber que sus compañeros también son imperfectos.

© 2026 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

When you’re the new person on a team or just beginning your career, admitting fault may undermine your competence or make you into an easy target. That said, here are a few ways to practice apologizing to and forgiving others at work while also protecting your reputation:

1. RECOGNIZE WHEN YOU NEED TO APOLOGIZE.

Everyone makes mistakes, and you certainly will early in your career. When you fail at something, try not to react immediately. Instead, pause and take a breath. Remind yourself that your real benchmark is yourself. If you have the courage to own up to your mistake, apologize and propose a solution, you’ll show everyone that you have gracefully learned a lesson and will not make that mistake again.

2. BE THOUGHTFUL IN YOUR DELIVERY.

Work usually isn’t personal, and if you can accept this, you can get into the right frame of mind upon making your apology. Remember that a single mistake doesn’t define your professional identity — you have decades to forge this. Give yourself the same grace you would give a good friend and approach the person your mistake has impacted with humility.

In most cases, it may be more comfortable to apologize in a private setting. Set aside a short time to speak with the person or people whom you’ve impacted. You can say something like, “I was hoping to discuss my work on our previous project. I feel I may have dropped the ball and wanted to apologize. Do you have a few minutes to chat?”

3. TAKE THE INITIATIVE.

Just like apologizing, forgiving is contagious. When you actively, genuinely forgive someone for making a mistake, your colleagues will notice and be more likely to offer you the same grace. What does this look like in practice?

When someone makes a mistake, don’t brush it under the rug or encourage that person to hide in shame. Instead, approach them and initiate a meaningful conversation. You can say, “I noticed you [insert mistake here]. Are you open to talking about what happened? I want to hear where things may have gone wrong and work with you to help avoid that in the future.” Show sympathy and focus the conversation on lessons learned. Your colleague will be more likely to engage with you if they believe your goal is collaboration — not competition.

4. MODEL CALM AND COLLECTED BEHAVIOR.

If you witness a mistake, the best possible reaction you can have is to remain calm. If you lash out or show anger, the other person will likely feel threatened and shut down any discussion that could have been had. When people feel cornered, they often get avoidant, defensive or lash out in return.

Instead, gather yourself. Then console your colleague. Explain that the mistake is not fatal nor will it impact the other person’s career progress (if this is true). Reassure them that their mistake is a learning opportunity and help them diagnose it. If possible, tell a story about when you made an embarrassing mistake. There’s nothing that soothes feelings of guilt like knowing your peers are also imperfect.

Autor

Sobre el Autor

Es profesor en la George Washington University.