Cómo aprender de los errores y tomar mejores decisiones

por , Estrategia y Decisiones

Cuando nos tomamos el tiempo para aprender de las decisiones pasadas, nuestros errores se convierten en peldaños hacia un futuro mejor.

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o que también he aprendido en mi trabajo de investigación y escritura sobre la toma de decisiones es que, con demasiada frecuencia, no queremos dedicar tiempo ni energía mental a revisar el pasado, especialmente si contiene errores incómodos. Sin embargo, detenernos y analizar con atención esos errores es exactamente lo que puede ayudarnos a tomar mejores decisiones en el futuro.

Piense en sus decisiones pasadas como un conjunto de datos que puede analizar para obtener información. Pueden ayudarle a identificar sesgos y suposiciones que pueden estar frenándolo, desarrollar estrategias para cambiar su comportamiento en el futuro y, en última instancia, sentirse más seguro de que su proceso lo llevará a resultados positivos.

Para aplicar las lecciones de sus decisiones pasadas a su situación actual, le recomiendo plantearse las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es la decisión a la que se enfrenta ahora?

El primer paso en un proceso reflexivo de toma de decisiones es tener claro el problema actual que desea resolver. Aunque esto puede parecer sencillo, a menudo descubro que las personas omiten este paso, lo que puede llevar a una solución incompleta o insatisfactoria.

  1. ¿Qué es lo que le resulta estresante de la decisión actual, y cuál es su enfoque preferido para solucionarlo?

Identificar lo que le resulta incómodo en la decisión a la que se enfrenta hace que la incertidumbre aflore para que pueda explorarla más a fondo a medida que completa las preguntas de reflexión. Esto es útil porque <a href=»https://hbr.org/2017/08/stress-leads-to-bad-decisions-heres-how-to-avoid-them» rel=»nofollow»>el estrés puede afectar negativamente la toma de decisiones</a>, ya que pone a prueba nuestros recursos cognitivos. Esto, a su vez, puede limitar nuestra capacidad de tomar decisiones nuevas y adaptarnos al cambio, llevando al cerebro a recurrir a la toma de decisiones habitual.

  1. ¿Cuáles son una o dos decisiones previas de las que quiere aprender? ¿Qué no salió bien? ¿Por qué cree que no salió bien?

No puede comenzar a cambiar ninguno de sus comportamientos (incluidos los relacionados con la toma de decisiones) hasta que los enfrente. Estas preguntas le ayudan a mirar directamente los errores pasados ​​para articular lo que salió mal.

  1. En retrospectiva, ¿qué suposiciones hizo que pudieran haber contribuido al resultado?

Responder a esta pregunta le brinda la oportunidad de extraer lecciones de sus decisiones pasadas. Sus respuestas pueden llevarlo a sentirse más seguro sobre algún aspecto de una decisión que le gustó, y le permiten hacer un cambio si prefiere hacer algo de manera diferente.

  1. ¿Cómo podría aplicar lo aprendido a la decisión actual que enfrenta?

Esta pregunta le permite convertir lo aprendido en visión y acción para un futuro mejor. Al analizar y explicar los problemas del pasado, ahora está en una mejor posición para identificar acciones, hábitos y patrones que de otro modo podrían pasar desapercibidos en el presente.

  1. ¿Cuál es su solución ahora?

Al responder esta pregunta, debería ver su crecimiento en la toma de decisiones. Ha inspeccionado y evaluado sus pensamientos, sentimientos y comportamientos, lo que le permite hacer observaciones sobre su pasado que le brindan claridad y perspicacia para avanzar en una nueva dirección.

Un error solo es un error si no aprendemos de él. Cuando nos tomamos el tiempo para aprender de las decisiones pasadas, esos arrepentimientos y decepciones se convierten en peldaños hacia un futuro mejor.

© 2022 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

What I’ve also learned in my work researching and writing about decision-making is that too often we don’t want to spend time and mental energy revisiting the past, especially if it contains uncomfortable missteps. But stopping and looking carefully at those mistakes is exactly what can help us make better decisions moving forward.

Think of your past decisions as a data set that you can mine for insights. They can help you identify biases and assumptions that may be holding you back, develop strategies to shift your behavior going forward, and ultimately feel more confident that your process will lead to positive outcomes.

To apply lessons from your past decisions to your current situation, I recommend asking the following questions:

1. WHAT IS THE DECISION YOU’RE FACING NOW?

The first step in a thoughtful decision process is to get clear on the current problem that you want to solve. While this may sound straightforward, I often find that people skip this step which may lead to an incomplete or unsatisfactory solution.

2. WHAT IS IT ABOUT THE CURRENT DECISION THAT IS STRESSFUL FOR YOU, AND WHAT IS YOUR GO-TO APPROACH FOR SOLVING IT?

Identifying what’s uncomfortable about the decision you face brings the uncertainty forward so that you may explore it more fully as you complete the reflection questions. This is useful because stress can affect decision-making in negative ways as it puts demand on our cognitive resources. That, in turn, may limit our ability to make novel decisions and adapt to change, guiding the brain to resort to habitual decision-making.

3. WHAT ARE ONE OR TWO PREVIOUS DECISIONS THAT YOU WANT TO LEARN FROM? WHAT DIDN’T GO WELL? WHY DO YOU THINK IT DIDN’T GO WELL?

You cannot begin to change any of your behaviors — including decision-making behaviors — until you confront them. These questions help you look directly at past mistakes to articulate what went wrong.

4. WITH 20/20 HINDSIGHT, WHAT ASSUMPTIONS DID YOU MAKE THAT MIGHT HAVE CONTRIBUTED TO THE OUTCOME?

Answering this question gives you an opportunity to extract lessons from your past decisions. Your answers may lead you to feel more confident about some aspect of a decision you liked, and to make a change if you prefer to do something differently.

5. HOW MIGHT YOU APPLY YOUR LEARNING TO THE CURRENT DECISION YOU FACE?

This question allows you to turn what you learned into insight and action for a better future. By analyzing and explaining problems in the past, you are now better positioned to see actions, habits and patterns that might otherwise be invisible in the present.

6. WHAT IS YOUR SOLUTION NOW?

As you answer this question, you should see your growth in decision-making. You’ve inspected and evaluated your thoughts, feelings and behavior, enabling you to make observations about your past that provide clarity and insight to move forward in a new direction.

A mistake is only a mistake if we don’t learn from it. When we take the time to learn from past decisions, those past regrets and disappointments become steppingstones to a better future.

Autores

Sobre el Autor

Es socio asociado de Dalberg Advisors.