El poder de los amigos del trabajo

por Capital Humano

Los datos muestran que tener un mejor amigo en el trabajo está estrechamente relacionado con los resultados empresariales, incluyendo mejoras en la rentabilidad.

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pesar de afirmar que “las personas son nuestro mayor activo”, muchos ejecutivos esperan que los empleados dejen su vida personal fuera del trabajo cuando acuden a la oficina. Sin embargo, los datos muestran que tener un mejor amigo en el trabajo está estrechamente relacionado con los resultados empresariales, incluyendo mejoras en la rentabilidad, la seguridad, el control de inventario y la retención de empleados.

He aquí algunas acciones que los gerentes pueden tomar para crear y mantener lugares de trabajo propicios para la amistad, que ofrezcan resultados medibles.

— Establecer un sistema de pares: Todo el mundo necesita un compañero, especialmente cuando se es nuevo en una empresa. Unir a los nuevos empleados con los de mayor antigüedad puede acelerar la incorporación y la productividad. Los compañeros de trabajo no solo brindan consejos a los empleados nuevos sobre dónde encontrar cosas y cuáles son las reglas no escritas, sino que también los ayudan a establecer conexiones con otras personas en la empresa. Y es casi seguro que algunas de estas conexiones iniciales conducirán a relaciones a largo plazo.

La clave para que un sistema de pares sea eficaz es la frecuencia de las interacciones. Microsoft descubrió que cuando sus nuevos empleados se reunían con su compañero más de ocho veces durante sus primeros 90 días en el trabajo, el 97% afirmaba que su compañero les había ayudado a ser productivos rápidamente.

— Aumentar el tiempo cara a cara: Antes de la pandemia de COVID-19, el lugar de trabajo era donde los colegas podían tomar un café, almorzar y encontrarse en el pasillo para tener conversaciones improvisadas. Para las personas que comenzaron a trabajar de forma remota a tiempo completo en 2020, uno de los cambios más significativos fue la drástica disminución de las horas que dedicaban a relacionarse socialmente con sus compañeros de trabajo.

Para entablar amistades es necesario hablar, ver y estar con la gente. La mejor manera de conectar es verse, aunque sea por Zoom o FaceTime. Sin embargo, como mínimo, los compañeros de trabajo necesitan hablar más y enviar menos correos electrónicos.

— Improvisar constantemente: Cuando las personas comparten un objetivo común y logran grandes cosas juntas, se crea un vínculo entre ellas. La alegría está en trabajar en conjunto para producir algo mágico. Tomando a los Beatles como ejemplo de un equipo de alto desempeño, The Economist afirma: “Los Beatles aman lo que hacen para ganarse la vida. Cuando no están tocando música, están hablando de ella o pensando en ella. Repiten una y otra vez sus propias canciones, e improvisan constantemente”.

Si alguna vez ha formado parte de una “sesión de improvisación” colaborativa, usted conoce la sensación. Sus empleados también desean experimentar la satisfacción y el orgullo de crear algo grandioso mientras se divierten. Además, la investigación ha demostrado que, cuando los empleados trabajan juntos, es mucho más probable que interactúen con clientes y socios internos, hagan más en menos tiempo, contribuyan a un entorno de trabajo más seguro, innoven y disfruten su trabajo.

— No forzar: Puede imponer políticas o formación, pero no puede obligar a las personas a ser amigas. No querrá que sus empleados empiecen a odiar la sola idea de las fiestas de la empresa.

Si su empresa sigue desalentando las amistades en el lugar de trabajo a pesar de los beneficios demostrados para los resultados empresariales, recuerde esta sencilla premisa: ignorar las amistades es ignorar la naturaleza humana. En la batalla entre la política de la empresa y la naturaleza humana, la naturaleza humana siempre gana. Las pruebas sugieren que las personas satisfarán sus necesidades sociales, independientemente de lo que se les ordene.

© 2026 Harvard Business School Publishing Corp. | De: hbr.org  |  Distribuido por: The New York Times Syndicate.

Artículo en inglés

Despite claiming “people are our greatest asset,” many executives expect employees to leave their personal lives at the door when they come to work. Yet data shows that having a best friend at work is strongly linked to business outcomes, including improvements in profitability, safety, inventory control and employee retention.

Here are some actions managers can take to create and maintain friendship-friendly workplaces that deliver measurable results.

— ESTABLISH A BUDDY SYSTEM: Everyone needs a buddy, especially when they’re new to a company. Teaming up new hires with veteran employees can expedite onboarding and productivity. Workplace buddies not only give new employees tips like where to find things and what the unwritten rules are, but they help them make connections with other people in the company. And some of these initial connections will almost certainly lead to long-term relationships.

The key to an effective buddy system is the frequency of the interactions. Microsoft found that when its new hires met with their buddy more than eight times in their first 90 days on the job, 97% said that their buddy helped them become productive quickly.

— INCREASE FACE TIME: Before the COVID-19 pandemic, the workplace was where colleagues could get coffee, have lunch and run into each other in the hallway for impromptu conversations. For people who started working remotely full-time in 2020, one of the most significant changes was the sharp decrease in hours they spent engaging socially with work friends.

Building friendships requires talking to, seeing and being with people. The best way to connect is to see each other — even on Zoom or FaceTime. But at a minimum, co-workers need to talk more and email less.

— JAM CONSTANTLY: When people share a common goal and achieve great things together, they form a connection. The joy is in working together to produce magic. Using the Beatles as an example of a high-performing team, The Economist states: “The Beatles love what they do for a living. When they are not playing music, they are talking about it or thinking about it. They do take after take of their own songs, and jam constantly.”

If you’ve ever been part of a collaborative “jam session,” you know the feeling. Your employees also want to feel the satisfaction and pride of creating something great while having fun. And when employees work together, research has shown that they are significantly more likely to engage customers and internal partners, get more done in less time, support a safer workplace, innovate and have fun on the job.

— DON’T FORCE IT: You can mandate policies or training, but you can’t make people be friends. You don’t want your employees to start hating the very thought of company parties.

If your company still discourages workplace friendships despite the proven benefits to business outcomes, remember this simple premise: To ignore friendships is to ignore human nature. In the battle between company policy and human nature, human nature always wins. The evidence suggests that people will fulfill their social needs regardless of what is mandated.

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Sobre el Autor

Es el CEO de Gallup.